Un ataque con arma blanca en la estación de tren de Winterthur, ubicada 25 kilómetros al noreste de Zúrich, dejó tres personas heridas el jueves por la mañana en lo que las autoridades suizas han denominado un acto terrorista. El incidente ocurrió poco después de las 8:30 horas locales, cuando un hombre de 31 años comenzó a apuñalar a transeúntes durante la hora pico, según informó la policía cantonal de Zúrich.
Las tres víctimas, ciudadanos suizos de 28, 43 y 52 años, fueron hospitalizadas tras el ataque, según la policía. El hombre de 52 años fue apuñalado en el muslo y permanece hospitalizado después de recibir cirugía de emergencia, según declaró Marius Weyermann, comandante de la policía cantonal de Zúrich. El joven de 28 años recibió heridas punzantes en la pierna, mientras que la víctima de 43 años fue apuñalada en el cuello; ambos han salido o están preparándose para salir del hospital, añadió Weyermann.
Mario Fehr, director de seguridad del cantón de Zúrich, calificó explícitamente el incidente como un ataque terrorista. "Estoy llamando excepcionalmente a esto un ataque terrorista", dijo Fehr en conferencia de prensa, agregando que "está claro por la escena que el motivo de este acto debe buscarse en el ámbito de la radicalización y el extremismo".
El presidente de Suiza, Guy Parmelin, expresó su conmoción en redes sociales: "Estoy conmocionado por el ataque terrorista esta mañana en Winterthur. Esto me afecta profundamente", según reportó la BBC.
Testigos presenciales describieron escenas de pánico y confusión cuando el atacante comenzó a apuñalar a personas en la estación. Imágenes difundidas por varios medios suizos y en redes sociales mostraron a un hombre con cabello largo oscuro y barba completa corriendo frente a la estación gritando "Allahu Akbar" (Dios es el más grande), mientras levantaba su mano derecha, según informó Euronews. Varios testigos citados por medios suizos dijeron que estaba armado con un cuchillo.
Un testigo presencial que trabaja en un edificio de oficinas cercano dijo al periódico local que escuchó a un hombre gritar "Allahu Akbar" alrededor de las 8:30 hora local antes de atacar a personas con un cuchillo, según la BBC. Un grupo de escolares estaba pasando por el área en ese momento y un maestro fue visto parado frente a ellos para protegerlos, según medios locales.
Turhan Muslu, un taxista de 65 años, fue testigo del ataque y declaró al periódico Blick: "Todo sucedió tan rápido. Si esos guardias de seguridad no hubieran (llegado) tan rápido, no sé qué habría pasado", según Euronews.
Otro testigo presencial, un taxista, dijo al diario Neue Zürcher Zeitung con sede en Zúrich que un hombre había estado caminando por el paso subterráneo de la estación atacando a personas, según la BBC.
Weyermann reveló que el sospechoso vivía en el área y había llamado la atención de las autoridades en 2015 por distribuir propaganda del grupo Estado Islámico (EI), según la BBC. El comandante policial explicó que el lunes, el sospechoso fue enviado a un hospital psiquiátrico después de presentarse en una estación de policía, donde hizo "declaraciones incoherentes". Al día siguiente abandonó el hospital. Los oficiales lo llevaron de regreso, y el miércoles los médicos certificaron que ya no representaba un peligro para sí mismo o para otros, añadió Weyermann.
El portavoz de la policía Roger Bonetti dijo a la emisora pública SRF que uno de los tres heridos había resultado gravemente herido, según Euronews.
La policía cantonal de Zúrich dijo en un comunicado que el presunto perpetrador había sido arrestado y que su "motivo está bajo investigación". La fuerza policial indicó que estaba cooperando con la policía municipal de Winterthur, la policía de transporte de los Ferrocarriles Federales Suizos y los servicios de hospital, ambulancia y rescate en la operación, según Euronews.
En el lugar, se desplegaron varios cordones policiales en varias ubicaciones dentro y fuera de la estación, según imágenes publicadas por medios locales. El ataque no causó ninguna interrupción en el tráfico de trenes, según informaron los Ferrocarriles Federales Suizos a la agencia AFP.
Los ataques dirigidos a transeúntes al azar son raros en Suiza y las personas en la ciudad expresaron conmoción por lo ocurrido, según Euronews. "Esto no está bien. Queremos paz", dijo Basharat Iqbal, un taxista que llegó a la estación después del ataque, a la agencia AFP.
El incidente marca un evento inusual en Suiza, un país que históricamente ha experimentado pocos ataques de este tipo. La rapidez de la respuesta policial y de seguridad fue destacada por múltiples testigos como factor crucial para evitar más víctimas. Las autoridades continúan investigando los motivos exactos del ataque y las circunstancias que llevaron a la liberación del sospechoso del hospital psiquiátrico apenas un día antes del incidente.


