

Grupos armados emboscaron a fuerzas de seguridad en el estado de Zamfara, Nigeria, provocando una de las más letales agresiones contra personal policial y de seguridad local en lo que va del año.
Bandidos armados realizaron múltiples ataques en el área de Tsafe, estado de Zamfara, dejando un saldo de al menos 11 agentes de seguridad muertos en dos incidentes separados pero relacionados. Según fuentes oficiales, los ataques ocurrieron en las primeras horas del miércoles y el jueves, cuando diferentes unidades de seguridad fueron emboscadas mientras realizaban operaciones de patrullaje y rescate.
En el primer ataque, elementos de los grupos de seguridad Askarawa y Yan Maiduguri fueron interceptados cuando se dirigían a la aldea de Sungawa para una operación de rescate. Durante el enfrentamiento, tres operativos perdieron la vida: Sani Lawali (conocido como Danjinjiri) y Garba Sarkin Arna, de Askarawa, y Umar Mustapha, de Yan Maiduguri. Adicionalmente, Umar Usman fue reportado como desaparecido.
Un segundo ataque más devastador ocurrió cerca de la granja avícola Mulasa, donde ocho oficiales de la Policía Móvil (MOPOL) fueron emboscados. En este incidente, seis policías murieron y dos resultaron heridos.
El gobernador Dauda Lawal confirmó los hechos y señaló que no hay un grupo que haya reclamado la responsabilidad de los ataques. Estos acontecimientos se producen en un contexto de creciente violencia en el norte de Nigeria, donde los conflictos entre pastores y agricultores por tierras y recursos son frecuentes.
Las autoridades han movilizado tropas de la Operación FANSAN YANMA para reforzar la seguridad en la zona y continúan realizando operaciones de búsqueda e investigación para localizar a los responsables.
Este nuevo episodio de violencia se suma a los desafíos de seguridad que enfrenta Nigeria, un país que además lucha contra la insurgencia de Boko Haram en el noreste, donde según Naciones Unidas ya han muerto cerca de 35.000 civiles y más de 2 millones han sido desplazados.