Al menos 22 personas, entre ellas dos niños, murieron en un ataque masivo con misiles y drones rusos contra Ucrania durante la noche del lunes al martes, según autoridades ucranianas. El bombardeo, que afectó principalmente a Dnipro y Kiev, dejó más de 100 heridos y destruyó infraestructura civil y energética en varias regiones del país. Rusia afirmó que los ataques fueron una respuesta a ofensivas ucranianas previas y advirtió que continuará con estos bombardeos sistemáticos.