Autoridades mexicanas buscan a periodista secuestrada en Veracruz, el estado más letal para la prensa del país
La periodista Roxana Guzmán fue secuestrada el martes en su casa de Nanchital, Veracruz, por un comando armado que irrumpió en pleno día mientras ella grababa el ataque. Tras 72 horas, las autoridades han identificado el vehículo utilizado y rastrean tres municipios del sur del estado, según informó la fiscal Lisbet Aurelia Jiménez. La presidenta Claudia Sheinbaum declaró que "lo más importante es encontrarla" antes de investigar los motivos del secuestro.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció este viernes sobre el secuestro de la periodista Roxana Guzmán, ocurrido el martes en su domicilio de Nanchital, Veracruz. "Lo más importante en este momento es encontrarla y una vez que se encuentre, ya se hará la investigación de cuál fue la razón por la cual fue levantada por estas personas, que todos vimos en un video. Lo más importante es la búsqueda", declaró la mandataria durante su conferencia mañanera desde Coatzacoalcos, a solo 15 kilómetros del lugar del secuestro, según reportó El País.
La fiscal de Veracruz, Lisbet Aurelia Jiménez, informó que las autoridades han identificado el "vehículo de los hechos" y que el análisis de videos y comunicaciones de la periodista ha permitido trazar rutas de búsqueda en tres municipios del sur del estado: Nanchital, Moloacán y Cuichapa, conectados a lo largo de 50 kilómetros, según la fuente.
Guzmán dirigía la página de Facebook Pulso Informativo del Sureste, un proyecto hiperlocal de noticias desde Nanchital, casi en la frontera con Tabasco. La comunicadora grabó su propio secuestro en un video de medio minuto en el que un comando armado destroza la puerta de su casa para llevársela delante de su familia. Era pleno día y a uno de los agresores incluso se le ve el rostro, pero después de 72 horas las autoridades todavía no han encontrado a Roxana, según El País.
"Es prioritaria la labor de búsqueda de la comunicadora", declaró la fiscal Jiménez, quien detalló que las acciones llevadas a cabo por la dependencia hasta ahora incluyen entrevistas a familiares y personas cercanas a la víctima, el análisis de videograbaciones y "trabajos de inteligencia sobre las comunicaciones relacionadas con la víctima", según la fuente.
Veracruz, el estado más letal para la prensa en México
El secuestro de Guzmán ha conmocionado a un país acostumbrado a los crímenes contra periodistas. México es el segundo lugar del mundo más letal para la prensa: en el último cuarto de siglo han matado a 176 periodistas y otros 32 siguen desaparecidos, según los registros de la organización Artículo 19 citados por El País.
De esa lista, en la que el 99% de los casos sigue en la impunidad, Veracruz se lleva el trágico primer puesto: 32 periodistas han sido asesinados en el estado desde el año 2000, según la misma fuente. El último fue Carlos Ramírez este mismo enero, cuando fue acribillado mientras comía en un restaurante de su familia en Poza Rica. Ramírez había recibido amenazas e incluso protección del Gobierno en 2024, según El País.
La presidenta Sheinbaum encabezó su conferencia desde Coatzacoalcos con el objetivo de refrendar el trabajo de seguridad que la gobernadora morenista Rocío Nahle está haciendo en el estado, según la fuente.
Zonas de silencio y periodismo hiperlocal
Leopoldo Maldonado, director de Artículo 19 en México, explicó que en regiones con fuerte presencia del crimen organizado como el sur de Veracruz es difícil que florezcan proyectos periodísticos más ambiciosos, por lo que lo más común son páginas en redes sociales para tratar de contar algo de lo que pasa en los municipios, según El País. Estas áreas son llamadas zonas de silencio; el sur de Veracruz es una de ellas, según la misma fuente.
El caso de Guzmán ilustra la precariedad y el peligro que enfrentan los periodistas que intentan informar desde estas regiones, donde la violencia del crimen organizado y la falta de protección estatal convergen para crear un entorno hostil para el ejercicio del periodismo. La capacidad de la comunicadora para grabar su propio secuestro, aunque no ha impedido que permanezca desaparecida, ha proporcionado evidencia visual que las autoridades están utilizando en la investigación.
Las autoridades continúan con los recorridos de búsqueda en los tres municipios identificados mientras la presión pública y de organizaciones de derechos humanos aumenta para localizar a Guzmán con vida. El caso se suma a la larga lista de agresiones contra periodistas en México que permanecen sin resolver, alimentando la impunidad que caracteriza estos crímenes en el país.




