Los principales bancos centrales del mundo están ajustando sus políticas monetarias hacia posturas más restrictivas debido a la persistente crisis en Oriente Medio y el consecuente aumento de los precios energéticos, según análisis de mercado. La Reserva Federal de Estados Unidos podría implementar una subida de tipos en lugar de los recortes previamente anticipados, mientras el Banco Central Europeo evalúa incrementos preventivos ante el riesgo de efectos inflacionarios de segunda ronda.