

La empresa italiana Bending Spoons, especializada en adquirir y revitalizar compañías tecnológicas estancadas, cerró su primer día de cotización en bolsa con un aumento del 40% sobre su precio inicial, alcanzando una capitalización de mercado de 25.700 millones de dólares, según reportó TechCrunch este miércoles. El debut bursátil se produce en un momento en que las acciones de empresas tradicionales de software como servicio han caído por temores de los inversionistas sobre el impacto de la inteligencia artificial en el sector.
Las acciones de Bending Spoons cerraron a 40,50 dólares el miércoles, casi un 40% por encima de su precio de oferta pública inicial de 29 dólares, según TechCrunch. Con ese precio, la compañía con sede en Milán, Italia, fundada hace 13 años, alcanzó una capitalización de mercado de 25.700 millones de dólares, más del doble de su última valoración privada de 11.000 millones de dólares. La empresa recaudó 1.680 millones de dólares en su oferta pública inicial.
El éxito bursátil de Bending Spoons contrasta con la tendencia del sector. A principios de este año, las acciones de empresas tradicionales de software como servicio se desplomaron en medio de temores de los inversionistas de que el software construido con inteligencia artificial podría eventualmente desplazar a esos negocios, según TechCrunch.
**Modelo de negocio basado en adquisiciones**
Bending Spoons ha crecido rápidamente mediante la adquisición de marcas envejecidas pero alguna vez populares como AOL, Eventbrite, Evernote, Meetup y Vimeo, para luego convertirlas en rentables, típicamente a través de recortes agresivos de costos, lanzamiento de nuevas funcionalidades y aumento de precios, según la fuente. Si bien el enfoque de la compañía es similar al capital privado, existe una diferencia clave: Bending Spoons no tiene planes de vender estos negocios.
El nombre de la empresa proviene de una escena de la película de ciencia ficción "The Matrix", según TechCrunch.
**Resultados financieros muestran rentabilidad**
Los estados financieros divulgados por la compañía muestran que efectivamente ha convertido su creciente cartera de activos en rentable, según la fuente. Bending Spoons reportó 601 millones de dólares en ingresos para el primer trimestre, generando 27,4 millones de dólares en ingresos netos. Esto representa un cambio significativo respecto al mismo período del año pasado, cuando la compañía reportó una pérdida neta de 112 millones de dólares sobre ingresos de 259 millones de dólares, según la presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos.
La empresa generó la mayoría de sus ingresos a partir de suscripciones, que representaron el 84% de su negocio el año pasado, según TechCrunch.
**Accionistas e inversionistas**
Antes de la oferta pública, Baillie Gifford era el mayor accionista externo de Bending Spoons, seguido por participaciones menores del fondo de capital privado Renaissance Partners, Cox Enterprises, Durable Capital Partners, Fidelity y T. Rowe Price, según la fuente.
La oferta pública inicial también representa una ganancia significativa para los cinco cofundadores de Bending Spoons: Luca Ferrari, Francesco Patarnello, Matteo Danieli, Luca Querella y Tomasz Greber, según TechCrunch.
**Tendencia en el sector tecnológico**
Además de Bending Spoons, otros inversionistas siguen la estrategia de adquirir, arreglar y mantener empresas de software estancadas, a menudo denominadas compañías "zombis de capital de riesgo", según la fuente. Estas firmas incluyen Constellation Software, Curious, Tiny, saas.group, Arising Ventures y Calm Capital.
El debut exitoso de Bending Spoons en el mercado público sugiere que los inversionistas ven valor en el modelo de negocio de revitalización de empresas tecnológicas establecidas, incluso en un entorno donde la inteligencia artificial está transformando el panorama del software. La capacidad de la compañía para convertir negocios no rentables en operaciones generadoras de ganancias mediante reestructuración operativa y mejoras de producto parece haber resonado con el mercado, a pesar de las preocupaciones más amplias sobre el futuro del sector de software como servicio tradicional.