Más de un mes de cortes de carreteras encabezados por campesinos indígenas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz ha desatado expresiones de racismo en La Paz, donde pintadas en barrios ricos llaman a "matar un indio" mientras la escasez de gasolina y alimentos dispara los precios. La crisis evidencia una división racial, económica y geográfica que atraviesa Bolivia desde su fundación en 1825 y que se agudizó tras casi dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo.