El presidente boliviano Rodrigo Paz advirtió el miércoles 28 de mayo de 2026 que el país está alcanzando un punto de quiebre tras casi un mes de protestas y bloqueos que han paralizado la capital La Paz, mientras miles de manifestantes indígenas y trabajadores de bajos ingresos exigen su renuncia en medio de la peor crisis económica en cuatro décadas. El Congreso boliviano levantó el martes las restricciones para declarar estado de emergencia, abriendo la posibilidad de que Paz despliegue tropas para restaurar el orden.