

Los trabajadores del distrito financiero de Nueva York recibieron en 2025 bonificaciones promedio de 246.900 dólares, un incremento del 6% que marca el nivel más alto desde que comenzaron los registros en 1987, según el contralor de Nueva York, Thomas DiNapoli. El presupuesto total para estas recompensas alcanzó los 49.200 millones de dólares, mientras la industria perdió cerca de 3.000 empleos en el mismo período.
Las bonificaciones en Wall Street han establecido un nuevo récord histórico por segundo año consecutivo. El presupuesto total destinado a recompensas adicionales para empleados del sector financiero neoyorquino ascendió a 49.200 millones de dólares en 2025, equivalentes a unos 42.600 millones de euros, según datos del contralor de Nueva York, Thomas DiNapoli. La bonificación media por trabajador alcanzó los 246.900 dólares, aproximadamente 215.000 euros, lo que representa un aumento del 6% respecto al año anterior y la cifra más elevada desde que existen registros salariales de Wall Street en 1987, según recoge Bloomberg.
Este incremento marca el segundo año consecutivo de bonificaciones récord. En 2024, el fondo total había alcanzado los 47.500 millones de dólares, casi un tercio más que en 2023. DiNapoli, responsable de supervisar las finanzas públicas del Estado de Nueva York y su principal auditor, atribuye este crecimiento al fuerte repunte de las fusiones y adquisiciones durante los dos últimos años.
El contralor achaca el aumento de las operaciones corporativas a la presidencia de Donald Trump, quien desde el inicio de su mandato ha favorecido regulaciones más flexibles del marco financiero, según sus estimaciones. Esta desregulación habría creado un entorno más propicio para las grandes transacciones empresariales que generan comisiones sustanciales para los bancos de inversión.
Entre las principales entidades financieras, JPMorgan Chase, Goldman Sachs y Bank of America han comenzado a trasladar sus buenos resultados del último ejercicio a la remuneración de sus plantillas. Las tres grandes firmas han incrementado al menos un 10% sus fondos destinados a incentivos y complementos, según la fuente. En Wall Street, las recompensas individuales pueden ascender a varios millones de dólares, muy por encima del salario fijo, cuando el negocio registra buenos resultados.
Paradójicamente, este aumento en las bonificaciones coincide con una reducción en la plantilla del sector financiero neoyorquino. La industria de valores empleaba 198.200 trabajadores en Nueva York en 2025, cerca de 3.000 empleados menos que los 201.500 con los que contaba en 2024. Esta disminución refleja una tendencia de reducción de la presencia de Nueva York como centro de empleo financiero.
Desde la elección del nuevo alcalde de Nueva York, el demócrata Zohran Mamdani, muchos directivos hablan de un "sentimiento antibusiness" en la ciudad, según la fuente. Mamdani asumió el cargo en enero de 2025 con una agenda centrada en aliviar el coste de vida mediante aumentos fiscales a grandes fortunas y corporaciones. Este enfoque generó inquietud entre los ejecutivos del sector financiero. Algunos de ellos, como el inversor multimillonario Bill Ackman, llegaron a pronosticar que los residentes adinerados y sus compañías abandonarían la ciudad.
A pesar de estas tensiones políticas, el impacto fiscal del aumento de las bonificaciones para las arcas públicas es considerable. Wall Street aportó alrededor del 19% de los ingresos tributarios de todo el Estado de Nueva York entre 2024 y 2025, según DiNapoli. El contralor calcula que las bonificaciones van a generar 199 millones de dólares adicionales para la región, y 91 millones más específicamente para la ciudad de Nueva York.
Sin embargo, DiNapoli advierte que la incertidumbre geopolítica y la desaceleración del empleo en el sector podrían afectar al rendimiento de los trabajadores durante los próximos meses. La guerra en Irán ha alterado los mercados estadounidenses, impulsado la inflación y complicado las previsiones de Wall Street para 2026, según el contralor.
El panorama de bonificaciones no es uniforme a nivel global. En Europa, HSBC ha optado por reducir o incluso eliminar las recompensas de algunos banqueros, mientras que BNP Paribas ha asegurado que estudia un incremento cercano al 10% para su división de mercados globales, según la fuente. No obstante, diversos analistas han comentado a Bloomberg que el presupuesto total de la firma francesa para las bonificaciones solo va a aumentar ligeramente, y es probable que algunas unidades bancarias globales, entre ellas la de fusiones y adquisiciones, reciban pagos menores tras no haber alcanzado los objetivos presupuestarios de la compañía.
La disparidad entre el crecimiento de las bonificaciones y la reducción de empleos sugiere una concentración de las recompensas entre un número menor de trabajadores, aunque la fuente no proporciona datos específicos sobre la distribución de estas bonificaciones dentro del sector. El récord histórico de 246.900 dólares representa un promedio que puede ocultar diferencias significativas entre distintos niveles jerárquicos y áreas de negocio dentro de las instituciones financieras.
La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este modelo de compensación en un contexto de reducción de plantillas y creciente escrutinio político sobre las desigualdades económicas. Mientras las bonificaciones alcanzan niveles sin precedentes, la pérdida de empleos y las tensiones con la administración municipal de Nueva York podrían redefinir el futuro del distrito financiero más importante del mundo en los próximos años.