Kenneth Law, de 60 años, se declaró culpable el viernes de 14 cargos de ayuda al suicidio ante un tribunal de Ontario, Canadá, después de vender productos químicos tóxicos a través de internet a personas en 40 países. Las autoridades retiraron cargos más graves de asesinato como parte de un acuerdo con la fiscalía, mientras que familias británicas expresaron su indignación porque el Reino Unido no procesará a Law por las 79 muertes vinculadas a sus productos en territorio británico.