Cárteles mexicanos establecen corredor marítimo de cocaína entre Ecuador y Asia con marca distintiva
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Cárteles mexicanos establecen corredor marítimo de cocaína entre Ecuador y Asia con marca distintiva

El crimen organizado ha intensificado el tráfico de drogas por el Pacífico entre México y Guatemala, con al menos ocho embarcaciones detectadas desde inicios de 2026 transportando varias toneladas de cocaína, según autoridades de ambos países. Los decomisos revelan una red que conecta Ecuador con Corea del Sur, identificada por paquetes marcados con la palabra 'Dior', en medio de la presión estadounidense sobre gobiernos centroamericanos.

INTERNACIONAL24 MAY 2026

Desde enero de 2026, las autoridades mexicanas y guatemaltecas han detectado al menos ocho embarcaciones en el corredor marítimo del Pacífico entre Guatemala y el estado mexicano de Chiapas, con decenas de detenidos y varias toneladas de cocaína incautadas, según reportes de las fuerzas navales de ambos países.

El Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación, los dos principales grupos criminales en México, han abierto y mantenido rutas para el trasiego marítimo desde hace décadas, según información de las autoridades mexicanas. La detección de estas lanchas en altamar representa la presión que Estados Unidos ejerce sobre los gobiernos de México y Centroamérica.

El 2 de enero, el presidente colombiano Gustavo Petro denunció que tropas estadounidenses atacaron y hundieron una supuesta narcolancha en los límites de Chiapas y Oaxaca. "Aviso a todos los gobiernos de la zona. Esta parece ser la zona exacta donde cayeron los lancheros que se arrojaron de embarcaciones que fueron bombardeadas", publicó en la red social X. Petro señaló que la información fue conseguida por la armada colombiana y compartida con la comunidad internacional, precisando que tres personas murieron y algunos sobrevivientes se arrojaron al mar.

Tras las declaraciones del mandatario colombiano, hubo silencio en el mar y en las autoridades, aunque también fue el inicio de una serie de decomisos que han golpeado a los grupos delincuenciales, en medio del evidente aumento de su actividad por mar para evitar ser objetivos visibles por tierra, según las fuentes.

Esta semana, la Secretaría de la Marina de México informó sobre un decomiso de droga en la bahía chiapaneca de Paredón, en la zona limítrofe con Oaxaca. En ese punto se aseguraron 50 paquetes de cocaína y más de 60 bidones con capacidad de 50 litros abastecidos con gasolina. El hallazgo se da en el radio marítimo donde Petro denunció el hundimiento de la embarcación a manos de Estados Unidos.

El 25 de enero, cerca de las siete de la noche, la policía antinarcóticos de Guatemala desplegó un operativo en Puerto Quetzal, situado en el departamento de Escuintla, donde decomisó 4.927 kilos de cocaína ocultos en siete contenedores cargados con sacos de harina, con un valor estimado de 85 millones de dólares en el mercado, según información del Ministerio de Gobernación guatemalteco.

El aseguramiento fue catalogado por el gobierno guatemalteco como "histórico" y las investigaciones arrojaron que el cargamento provenía de Sudamérica y había hecho una escala en Costa Rica, con la intención final de llegar a México.

El 27 de abril, la Secretaría de Marina de México interceptó una lancha rápida 65 millas (120 kilómetros) al noroeste de Puerto Chiapas. A bordo viajaban seis personas de nacionalidad extranjera y durante la inspección se localizaron 18 bultos con un peso estimado de 904 kilos de cocaína, con un valor aproximado a los 349 millones de pesos.

El 17 de mayo, la fuerza naval guatemalteca detectó una embarcación con movimientos no habituales a 600 millas náuticas del puerto San José. Por aire y mar, la lancha fue rodeada y capturaron a seis tripulantes, entre ellos tres ecuatorianos y un mexicano que llevaban consigo tonelada y media de cocaína dentro de sacos.

Un día después, el 18 de mayo, la Marina mexicana dio con la ubicación de otra lancha en aguas de Puerto Chiapas. En este operativo, que también incluyó un helicóptero, detuvieron a cinco hombres y aseguraron 50 bultos con tonelada y media de cocaína, con un valor aproximado de 612 millones de pesos.

La Marina mexicana señaló que este es el sexto decomiso que se realiza en aguas del Pacífico en lo que va del año dentro de la jurisdicción de Chiapas, aunque no detalló sobre los otros operativos en que se han detectado cargamentos de droga y detenidos.

En todos los decomisos realizados en el corredor marítimo de Chiapas y Guatemala, las investigaciones de las autoridades han arrojado que las embarcaciones han tenido como punto de partida o carga el litoral ecuatoriano, un itinerario relativamente nuevo para las organizaciones criminales, según las fuentes.

Los decomisos realizados en Guatemala y Chiapas tienen algo característico: paquetes protegidos en envoltorios con la palabra Dior, quizá en alusión a la marca de moda. Esta conexión va más allá de una simple etiqueta encontrada en los mares de México y Guatemala y llega hasta Corea del Sur.

A inicios de abril de 2025, la Guardia Costera surcoreana decomisó cerca de dos toneladas de cocaína pura a bordo de un buque con bandera noruega que partió desde México, según la autoridad marina del país asiático. La autoridad no explicó de qué puerto mexicano zarpó.

Al cargamento, que fue localizado tras una inspección en un puerto de la costa este de Corea del Sur, se llegó gracias a información proporcionada por agencias estadounidenses, según el propio gobierno surcoreano. Lo asegurado fue estimado en 697 millones de dólares, uno de los golpes al narcotráfico más importantes en la nación coreana.

Según las autoridades, el barco realizó escalas en Ecuador, Panamá y China, por lo que desde entonces existe una investigación que involucra a Estados Unidos para detectar el origen de esta red delincuencial.

Los ladrillos de cocaína decomisados en Corea del Sur, a miles de kilómetros de Puerto Chiapas, Puerto Quetzal y Puerto San José, llevaban también la misma insignia que ha alertado a las agencias estadounidenses: Dior.

La marca distintiva en los paquetes de cocaína sugiere que una misma organización criminal o red de organizaciones está operando una ruta que conecta el litoral ecuatoriano con México, Guatemala y mercados asiáticos, representando una expansión significativa de las operaciones de narcotráfico transpacífico.

La intensificación de la actividad marítima del crimen organizado responde a la necesidad de evitar ser objetivos visibles por tierra, según las autoridades. Las rutas marítimas ofrecen mayor discreción y capacidad de transporte, aunque la coordinación entre fuerzas navales de múltiples países, con apoyo de inteligencia estadounidense, ha resultado en decomisos significativos.

La presión estadounidense sobre los gobiernos de México y Centroamérica se evidencia tanto en la denuncia de Petro sobre el supuesto ataque a una narcolancha como en la información de inteligencia proporcionada a Corea del Sur que permitió el decomiso de abril de 2025.

Las investigaciones en curso buscan desmantelar esta red transnacional que ha logrado establecer un corredor desde Sudamérica hasta Asia, utilizando puertos en Ecuador, Costa Rica, México y realizando escalas en Panamá y China antes de llegar a destinos finales en el mercado asiático, según las autoridades involucradas.

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24 may 2026
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Desde enero de 2026, las autoridades mexicanas y guatemaltecas han detectado al menos ocho embarcaciones en el corredor marítimo del Pacífico entre Guatemala y el estado mexicano de Chiapas, con decenas de detenidos y varias toneladas de cocaína incautadas, según reportes de las fuerzas navales de ambos países.

El Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación, los dos principales grupos criminales en México, han abierto y mantenido rutas para el trasiego marítimo desde hace décadas, según información de las autoridades mexicanas. La detección de estas lanchas en altamar representa la presión que Estados Unidos ejerce sobre los gobiernos de México y Centroamérica.

El 2 de enero, el presidente colombiano Gustavo Petro denunció que tropas estadounidenses atacaron y hundieron una supuesta narcolancha en los límites de Chiapas y Oaxaca. "Aviso a todos los gobiernos de la zona. Esta parece ser la zona exacta donde cayeron los lancheros que se arrojaron de embarcaciones que fueron bombardeadas", publicó en la red social X. Petro señaló que la información fue conseguida por la armada colombiana y compartida con la comunidad internacional, precisando que tres personas murieron y algunos sobrevivientes se arrojaron al mar.

Tras las declaraciones del mandatario colombiano, hubo silencio en el mar y en las autoridades, aunque también fue el inicio de una serie de decomisos que han golpeado a los grupos delincuenciales, en medio del evidente aumento de su actividad por mar para evitar ser objetivos visibles por tierra, según las fuentes.

Esta semana, la Secretaría de la Marina de México informó sobre un decomiso de droga en la bahía chiapaneca de Paredón, en la zona limítrofe con Oaxaca. En ese punto se aseguraron 50 paquetes de cocaína y más de 60 bidones con capacidad de 50 litros abastecidos con gasolina. El hallazgo se da en el radio marítimo donde Petro denunció el hundimiento de la embarcación a manos de Estados Unidos.

El 25 de enero, cerca de las siete de la noche, la policía antinarcóticos de Guatemala desplegó un operativo en Puerto Quetzal, situado en el departamento de Escuintla, donde decomisó 4.927 kilos de cocaína ocultos en siete contenedores cargados con sacos de harina, con un valor estimado de 85 millones de dólares en el mercado, según información del Ministerio de Gobernación guatemalteco.

El aseguramiento fue catalogado por el gobierno guatemalteco como "histórico" y las investigaciones arrojaron que el cargamento provenía de Sudamérica y había hecho una escala en Costa Rica, con la intención final de llegar a México.

El 27 de abril, la Secretaría de Marina de México interceptó una lancha rápida 65 millas (120 kilómetros) al noroeste de Puerto Chiapas. A bordo viajaban seis personas de nacionalidad extranjera y durante la inspección se localizaron 18 bultos con un peso estimado de 904 kilos de cocaína, con un valor aproximado a los 349 millones de pesos.

El 17 de mayo, la fuerza naval guatemalteca detectó una embarcación con movimientos no habituales a 600 millas náuticas del puerto San José. Por aire y mar, la lancha fue rodeada y capturaron a seis tripulantes, entre ellos tres ecuatorianos y un mexicano que llevaban consigo tonelada y media de cocaína dentro de sacos.

Un día después, el 18 de mayo, la Marina mexicana dio con la ubicación de otra lancha en aguas de Puerto Chiapas. En este operativo, que también incluyó un helicóptero, detuvieron a cinco hombres y aseguraron 50 bultos con tonelada y media de cocaína, con un valor aproximado de 612 millones de pesos.

La Marina mexicana señaló que este es el sexto decomiso que se realiza en aguas del Pacífico en lo que va del año dentro de la jurisdicción de Chiapas, aunque no detalló sobre los otros operativos en que se han detectado cargamentos de droga y detenidos.

En todos los decomisos realizados en el corredor marítimo de Chiapas y Guatemala, las investigaciones de las autoridades han arrojado que las embarcaciones han tenido como punto de partida o carga el litoral ecuatoriano, un itinerario relativamente nuevo para las organizaciones criminales, según las fuentes.

Los decomisos realizados en Guatemala y Chiapas tienen algo característico: paquetes protegidos en envoltorios con la palabra Dior, quizá en alusión a la marca de moda. Esta conexión va más allá de una simple etiqueta encontrada en los mares de México y Guatemala y llega hasta Corea del Sur.

A inicios de abril de 2025, la Guardia Costera surcoreana decomisó cerca de dos toneladas de cocaína pura a bordo de un buque con bandera noruega que partió desde México, según la autoridad marina del país asiático. La autoridad no explicó de qué puerto mexicano zarpó.

Al cargamento, que fue localizado tras una inspección en un puerto de la costa este de Corea del Sur, se llegó gracias a información proporcionada por agencias estadounidenses, según el propio gobierno surcoreano. Lo asegurado fue estimado en 697 millones de dólares, uno de los golpes al narcotráfico más importantes en la nación coreana.

Según las autoridades, el barco realizó escalas en Ecuador, Panamá y China, por lo que desde entonces existe una investigación que involucra a Estados Unidos para detectar el origen de esta red delincuencial.

Los ladrillos de cocaína decomisados en Corea del Sur, a miles de kilómetros de Puerto Chiapas, Puerto Quetzal y Puerto San José, llevaban también la misma insignia que ha alertado a las agencias estadounidenses: Dior.

La marca distintiva en los paquetes de cocaína sugiere que una misma organización criminal o red de organizaciones está operando una ruta que conecta el litoral ecuatoriano con México, Guatemala y mercados asiáticos, representando una expansión significativa de las operaciones de narcotráfico transpacífico.

La intensificación de la actividad marítima del crimen organizado responde a la necesidad de evitar ser objetivos visibles por tierra, según las autoridades. Las rutas marítimas ofrecen mayor discreción y capacidad de transporte, aunque la coordinación entre fuerzas navales de múltiples países, con apoyo de inteligencia estadounidense, ha resultado en decomisos significativos.

La presión estadounidense sobre los gobiernos de México y Centroamérica se evidencia tanto en la denuncia de Petro sobre el supuesto ataque a una narcolancha como en la información de inteligencia proporcionada a Corea del Sur que permitió el decomiso de abril de 2025.

Las investigaciones en curso buscan desmantelar esta red transnacional que ha logrado establecer un corredor desde Sudamérica hasta Asia, utilizando puertos en Ecuador, Costa Rica, México y realizando escalas en Panamá y China antes de llegar a destinos finales en el mercado asiático, según las autoridades involucradas.

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