Cazas rusos interceptan de forma peligrosa avión espía británico sobre el mar Negro
Internacional

Cazas rusos interceptan de forma peligrosa avión espía británico sobre el mar Negro

Dos aviones de combate rusos interceptaron de manera repetida y peligrosa un avión de vigilancia no armado de la Fuerza Aérea Real británica (RAF) sobre el mar Negro el mes pasado, según informó el Ministerio de Defensa del Reino Unido. Un caza Su-35 ruso se acercó lo suficiente al avión Rivet Joint para activar sus sistemas de emergencia y desactivar el piloto automático, mientras que un Su-27 realizó seis pasadas frente a la aeronave británica, llegando a seis metros de su nariz.

INTERNACIONAL20 MAY 2026

El incidente, que el Ministerio de Defensa británico califica como la acción rusa más peligrosa desde 2022, ocurrió mientras el avión de vigilancia RC-135W Rivet Joint realizaba un vuelo internacional de rutina para ayudar a asegurar el flanco oriental de la OTAN, según el comunicado oficial.

El secretario de Defensa británico, John Healey, condenó las interceptaciones y elogió el "profesionalismo excepcional" de la tripulación de la RAF durante los sobrevuelos rusos "inaceptables". "Este incidente es otro ejemplo del comportamiento peligroso e inaceptable de los pilotos rusos hacia una aeronave no armada que opera en espacio aéreo internacional", dijo Healey.

El funcionario advirtió que "estas acciones crean un riesgo grave de accidentes y una posible escalada", pero enfatizó que "este incidente no disuadirá el compromiso del Reino Unido de defender a la OTAN, nuestros aliados y nuestros intereses de la agresión rusa".

Según el Ministerio de Defensa británico, el caza Su-35 ruso se aproximó al avión de vigilancia británico lo suficientemente cerca como para activar los sistemas de emergencia de la aeronave, lo que provocó la desactivación automática del piloto automático. Posteriormente, un segundo avión de combate ruso, un Su-27, ejecutó seis pasadas frente al Rivet Joint, acercándose hasta seis metros de la nariz del avión británico.

El Ministerio de Defensa y la Oficina de Asuntos Exteriores del Reino Unido han solicitado a la embajada rusa que condene el incidente.

El Ministerio de Defensa británico señaló que estas últimas interceptaciones se producen en medio de una creciente agresión rusa en la región, citando la reciente actividad submarina sobre infraestructura submarina británica crítica en el mar del Norte.

El avión RC-135W Rivet Joint de la RAF es operado por el Escuadrón Número 51 y normalmente vuela desde una base en Lincolnshire, Inglaterra. Según el sitio web de la RAF, estas aeronaves utilizan sensores avanzados para "interceptar y analizar señales a través del espectro electromagnético, proporcionando inteligencia estratégica y táctica en tiempo real".

Este incidente sigue a uno similar ocurrido en septiembre de 2022, cuando un piloto ruso "deshonesto" intentó derribar un avión Rivet Joint de la RAF sobre el mar Negro. En aquella ocasión, el piloto ruso disparó dos misiles, el primero de los cuales falló en lugar de funcionar mal como se afirmó en ese momento.

Rusia había afirmado que el incidente de septiembre de 2022 fue causado por un "mal funcionamiento técnico". El Ministerio de Defensa británico aceptó públicamente la explicación rusa en ese momento, pero tres altas fuentes de defensa occidentales dijeron posteriormente a la BBC que el piloto ruso había disparado el misil tras una orden ambigua de una estación terrestre rusa.

La interceptación del mes pasado representa la acción rusa más peligrosa contra aeronaves británicas desde aquel incidente de 2022, según el Ministerio de Defensa del Reino Unido. El hecho de que el avión británico estuviera desarmado y operando en espacio aéreo internacional agrava la gravedad del incidente desde la perspectiva británica.

Las tensiones en el mar Negro se han intensificado desde el inicio de la guerra en Ucrania, con la región convirtiéndose en un punto focal de la confrontación entre Rusia y la OTAN. Los vuelos de vigilancia occidentales en la zona son parte de los esfuerzos para monitorear las actividades militares rusas y apoyar la defensa colectiva de la alianza.

El incidente plantea interrogantes sobre la seguridad de las operaciones de vigilancia occidentales en aguas internacionales cercanas a Rusia y el riesgo de escalada accidental en un contexto de tensiones elevadas. La proximidad extrema de los cazas rusos al avión británico, particularmente la distancia de seis metros reportada, representa un margen mínimo de error que podría resultar en una colisión catastrófica.

La respuesta británica, que incluye la condena pública y la solicitud a la embajada rusa de condenar las acciones de sus propios pilotos, refleja la gravedad con la que Londres ve el incidente. Sin embargo, el Reino Unido ha dejado claro que no modificará sus operaciones de vigilancia en la región como resultado de las acciones rusas.

El patrón de comportamiento agresivo ruso hacia aeronaves occidentales en el mar Negro sugiere una estrategia deliberada de intimidación, aunque el riesgo de un incidente accidental que podría desencadenar una crisis mayor entre la OTAN y Rusia permanece como una preocupación constante para los planificadores de defensa occidentales.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE INTERNACIONAL
ColGlobal
Cazas rusos interceptan de forma peligrosa avión espía británico sobre el mar Negro
Internacional

Cazas rusos interceptan de forma peligrosa avión espía británico sobre el mar Negro

Dos aviones de combate rusos interceptaron de manera repetida y peligrosa un avión de vigilancia no armado de la Fuerza Aérea Real británica (RAF) sobre el mar Negro el mes pasado, según informó el Ministerio de Defensa del Reino Unido. Un caza Su-35 ruso se acercó lo suficiente al avión Rivet Joint para activar sus sistemas de emergencia y desactivar el piloto automático, mientras que un Su-27 realizó seis pasadas frente a la aeronave británica, llegando a seis metros de su nariz.

20 may 2026
Tamaño de texto

El incidente, que el Ministerio de Defensa británico califica como la acción rusa más peligrosa desde 2022, ocurrió mientras el avión de vigilancia RC-135W Rivet Joint realizaba un vuelo internacional de rutina para ayudar a asegurar el flanco oriental de la OTAN, según el comunicado oficial.

El secretario de Defensa británico, John Healey, condenó las interceptaciones y elogió el "profesionalismo excepcional" de la tripulación de la RAF durante los sobrevuelos rusos "inaceptables". "Este incidente es otro ejemplo del comportamiento peligroso e inaceptable de los pilotos rusos hacia una aeronave no armada que opera en espacio aéreo internacional", dijo Healey.

El funcionario advirtió que "estas acciones crean un riesgo grave de accidentes y una posible escalada", pero enfatizó que "este incidente no disuadirá el compromiso del Reino Unido de defender a la OTAN, nuestros aliados y nuestros intereses de la agresión rusa".

Según el Ministerio de Defensa británico, el caza Su-35 ruso se aproximó al avión de vigilancia británico lo suficientemente cerca como para activar los sistemas de emergencia de la aeronave, lo que provocó la desactivación automática del piloto automático. Posteriormente, un segundo avión de combate ruso, un Su-27, ejecutó seis pasadas frente al Rivet Joint, acercándose hasta seis metros de la nariz del avión británico.

El Ministerio de Defensa y la Oficina de Asuntos Exteriores del Reino Unido han solicitado a la embajada rusa que condene el incidente.

El Ministerio de Defensa británico señaló que estas últimas interceptaciones se producen en medio de una creciente agresión rusa en la región, citando la reciente actividad submarina sobre infraestructura submarina británica crítica en el mar del Norte.

El avión RC-135W Rivet Joint de la RAF es operado por el Escuadrón Número 51 y normalmente vuela desde una base en Lincolnshire, Inglaterra. Según el sitio web de la RAF, estas aeronaves utilizan sensores avanzados para "interceptar y analizar señales a través del espectro electromagnético, proporcionando inteligencia estratégica y táctica en tiempo real".

Este incidente sigue a uno similar ocurrido en septiembre de 2022, cuando un piloto ruso "deshonesto" intentó derribar un avión Rivet Joint de la RAF sobre el mar Negro. En aquella ocasión, el piloto ruso disparó dos misiles, el primero de los cuales falló en lugar de funcionar mal como se afirmó en ese momento.

Rusia había afirmado que el incidente de septiembre de 2022 fue causado por un "mal funcionamiento técnico". El Ministerio de Defensa británico aceptó públicamente la explicación rusa en ese momento, pero tres altas fuentes de defensa occidentales dijeron posteriormente a la BBC que el piloto ruso había disparado el misil tras una orden ambigua de una estación terrestre rusa.

La interceptación del mes pasado representa la acción rusa más peligrosa contra aeronaves británicas desde aquel incidente de 2022, según el Ministerio de Defensa del Reino Unido. El hecho de que el avión británico estuviera desarmado y operando en espacio aéreo internacional agrava la gravedad del incidente desde la perspectiva británica.

Las tensiones en el mar Negro se han intensificado desde el inicio de la guerra en Ucrania, con la región convirtiéndose en un punto focal de la confrontación entre Rusia y la OTAN. Los vuelos de vigilancia occidentales en la zona son parte de los esfuerzos para monitorear las actividades militares rusas y apoyar la defensa colectiva de la alianza.

El incidente plantea interrogantes sobre la seguridad de las operaciones de vigilancia occidentales en aguas internacionales cercanas a Rusia y el riesgo de escalada accidental en un contexto de tensiones elevadas. La proximidad extrema de los cazas rusos al avión británico, particularmente la distancia de seis metros reportada, representa un margen mínimo de error que podría resultar en una colisión catastrófica.

La respuesta británica, que incluye la condena pública y la solicitud a la embajada rusa de condenar las acciones de sus propios pilotos, refleja la gravedad con la que Londres ve el incidente. Sin embargo, el Reino Unido ha dejado claro que no modificará sus operaciones de vigilancia en la región como resultado de las acciones rusas.

El patrón de comportamiento agresivo ruso hacia aeronaves occidentales en el mar Negro sugiere una estrategia deliberada de intimidación, aunque el riesgo de un incidente accidental que podría desencadenar una crisis mayor entre la OTAN y Rusia permanece como una preocupación constante para los planificadores de defensa occidentales.

FUENTES
SIGUE LEYENDO