China ha logrado superar a Estados Unidos en los índices de aprobación a nivel mundial en 2025, con una media del 36% de personas que aprueban el liderazgo chino, frente a la caída hasta el 31% de Estados Unidos, según un reciente sondeo global de Gallup. Aunque ambas naciones se mantienen en niveles bajos de aprobación, se trata de la mayor ventaja que la casa de encuestas ha registrado a favor de China en casi 20 años, según reportó El País.
Con anterioridad, China solo había superado a Estados Unidos durante la administración de George W. Bush entre 2001 y 2009, y el primer mandato de Trump entre 2017 y 2021, según los datos de Gallup.
El cambio en la percepción internacional se produce en un contexto de creciente contraste entre ambas superpotencias. El historiador británico Adam Tooze, durante su participación en el Foro de Desarrollo de China celebrado en Pekín a finales de marzo, describió el momento actual como "extraordinario lleno de contrastes": bombas, caos, amenazas, disrupción y volatilidad por parte de Estados Unidos frente a un esquema ordenado de planificación política y económica china, según relató El País.
El Foro de Desarrollo de China reunió en Pekín a empresarios, directivos, académicos y políticos de todo el mundo, incluyendo al último premio Nobel de Economía, Peter Howitt, y a Simon Trott, consejero delegado de Rio Tinto, una de las mayores empresas mineras del mundo, según la misma fuente.
**El papel de China en la tregua con Irán**
La intervención de última hora de China, que pidió a Irán que mostrara flexibilidad, fue determinante en el frágil alto el fuego anunciado en abril, según publicó The New York Times citando a tres funcionarios iraníes. El propio presidente estadounidense Donald Trump reconoció el rol entre bambalinas de China: "He oído que es así", dijo a la agencia AFP, según reportó El País.
Pekín, aliado económico y diplomático de Teherán y principal destino del crudo iraní, ha condenado con dureza el ataque militar estadounidense e israelí desde el primer día. "China ha trabajado activamente para poner fin al conflicto", aseguró esta semana Mao Ning, portavoz de Exteriores, según la fuente.
Wang Yi, jefe de la diplomacia china, ha sostenido hasta 26 conversaciones telefónicas con sus contrapartes de "países relevantes". Además, presentó la semana pasada junto a Pakistán una iniciativa de cinco puntos para "restablecer la paz y la estabilidad" en la región del Golfo y Oriente Próximo, según El País.
"Esto supone una gran victoria para Pekín", valoraban los analistas de Trivium China en un boletín publicado al hilo de la tregua. "Refuerza su imagen como pacificador y fuerza general para la estabilidad en el mundo", según citó la fuente.
Brian Wong, del Centro de Análisis sobre China del Instituto de Políticas Públicas de Asia Society, afirmó que "nadie contaba realmente con que Trump se disparara en el pie de una forma tan estrepitosa". Wong considera que ni Pekín ni Washington vieron venir que "Estados Unidos requeriría la asistencia de China" para que Irán "modere sus posturas", según El País.
**Reposicionamiento geopolítico en Asia**
La mayoría de naciones del sudeste asiático prefieren hoy a China frente a Estados Unidos como socio estratégico, según una encuesta de esta semana del instituto ISEAS-Yusof Ishak de Singapur, reportó El País. Para los canadienses, Estados Unidos supone ya una mayor amenaza de seguridad que China, según un sondeo de Nanos Research Group para Bloomberg publicado en febrero.
Wong agregó que la operación iraní ha sido un "terrible desastre" en cuanto a la "credibilidad" de Estados Unidos como fuerza disuasoria, lo cual es una "ganancia indirecta" para China. El analista ve probable que países del sudeste asiático o incluso las monarquías del golfo Pérsico se replanteen su relación de seguridad con Estados Unidos y opten por tocar a las puertas de Pekín, según la fuente.
**La estrategia china frente a Trump**
Ante los vaivenes del magnate republicano, la República Popular ha sido uno de los pocos países que ha optado por devolver los golpes cuando los recibe, como demuestra el pulso comercial por las tierras raras o la denuncia ante la OMC por los gravámenes unilaterales de Trump, al tiempo que reclama diplomacia y multilateralismo y se presenta como un reducto de estabilidad, según El País.
En Pekín son conscientes de que la era Trump funciona en gran medida como una campaña de publicidad inversa. Ha sido bastante comentada en círculos de analistas de la capital china la última portada de The Economist, revista censurada en el país. En ella aparece el rostro de Trump en primer plano con aspecto ofuscado; detrás, el presidente chino, Xi Jinping, sonríe en calma. El texto dice: "Nunca frenes a un adversario cuando esté cometiendo un error", según reportó la fuente.
En el artículo, titulado "Cómo China espera ganar a partir de la guerra", la revista argumenta que muchos en la República Popular han interpretado que la incursión estadounidense acelerará su declive, según El País.
"Desde el punto de vista de China, Donald Trump y su Administración están cometiendo un error bastante grande", afirmó Zicheng Wang, del Center for China and Globalization. Wang considera que Washington está "pisoteando" la ley internacional y la Carta de las Naciones Unidas, según la fuente.
Desde un enfoque puramente geopolítico, Wang añadió que Estados Unidos está desplazando activos militares de la región de Asia-Pacífico a Oriente Próximo, lo cual "probablemente no desagrada a Pekín". A esto se le suma el desperdicio de recursos en una guerra "inmoral", iniciada "sin un objetivo claro", en la que mueren "civiles y niños", según sus declaraciones recogidas por El País.
**La cumbre Trump-Xi en mayo**
Trump tiene previsto viajar a China en mayo para una cumbre con Xi Jinping. Estaba prevista inicialmente para abril, pero el republicano decidió posponerla por la guerra en Irán, según El País. En ese encuentro se negociará la prórroga de la entente comercial sellada en otoño.
Brian Wong opina que Pekín intervino precisamente para empujar a favor de una tregua con la intención de que eso permitiera al mandatario estadounidense mantener la visita, también movida por la necesidad de poner fin a la disrupción energética, según la fuente.
**España apuesta por China como potencia estabilizadora**
El presidente español Pedro Sánchez se encuentra en China en su cuarta visita desde 2023, en lo que constituye su primer viaje "oficial" al país asiático, estatus más elevado en la jerga diplomática, según reportó El País. La Moncloa valora la actuación de China en la sombra para facilitar la frágil tregua en Irán, al lado de Pakistán, y defiende que China ha de jugar un papel importante como potencia estabilizadora frente al papel de la Administración Trump.
Las crónicas chinas que han relatado el aterrizaje del presidente en la capital sitúan al país asiático como una suerte de alternativa para Sánchez. "Pekín defiende firmemente el multilateralismo, es una opción evidente", escriben en China Daily, un periódico controlado por el Gobierno chino, que destaca además que el dirigente español es uno de los líderes europeos que viajan al país con más frecuencia, según El País.
"Son socios distintos", dijo al respecto el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, en una entrevista en elDiario.es, refiriéndose a China y Estados Unidos, según la fuente.
En los últimos meses han desfilado por las alfombras rojas de Pekín destacados líderes occidentales, desde el presidente francés, Emmanuel Macron, al canciller alemán, Friedrich Merz, pasando por el británico Keir Starmer o el canadiense Mark Carney, según El País.
**Validación de la estrategia china**
Zicheng Wang sostuvo que observar el poderío militar estadounidense ha supuesto para Pekín una validación de su estrategia de inversión y modernización de las fuerzas armadas. Las disrupciones de gas y petróleo han servido, a su vez, para legitimar el pulso de Xi por la seguridad energética y también su apuesta por las tecnologías renovables, un campo que lidera a escala global, según declaraciones recogidas por El País.
Todos estos puntos están incluidos en el XV Plan Quinquenal chino, la hoja de ruta para el próximo lustro aprobada el mes pasado, según la fuente. El historiador Adam Tooze señaló en su charla que es urgente que Occidente se esfuerce en descifrar el rol del Partido Comunista Chino como "fórmula secreta" para lograr el "desarrollo de alto nivel" del país. "Este es el reto, creo, que China supone para Occidente", dijo Tooze, según El País.


