Entre las 14 entidades europeas afectadas figuran el fabricante checo de vehículos Tatra Trucks, el productor italiano de motores eléctricos Lafert SpA, el fabricante alemán Sindlhauser Materials GmbH, la empresa alemana de defensa Rheinmetall, la empresa holandesa de ingeniería naval IHC Merwede, el fabricante francés de drones Cavok UAS, y varias compañías especializadas en óptica y láser, según reportes de las fuentes.
El Ministerio de Comercio de China indicó que las medidas se adoptaron en represalia a la decisión que la Unión Europea tomó el jueves de añadir a 14 empresas de China continental y Hong Kong a su más reciente lista de sanciones contra Rusia. Un portavoz del ministerio chino señaló que las medidas tienen como objetivo "salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales, y cumplir con obligaciones internacionales como la no proliferación, en respuesta a las medidas atroces de la Unión Europea".
Además de prohibir a las empresas chinas exportar artículos de doble uso a estas 14 entidades europeas, China también barró a las empresas extranjeras de suministrar a estas organizaciones productos de doble uso fabricados en China. Sin embargo, los exportadores pueden solicitar licencias que permitan ciertos envíos cuando se considere que son "verdaderamente necesarios".
La Unión Europea adoptó el jueves su 21º paquete de sanciones contra Rusia, dirigido a bancos, empresas de criptomonedas y fabricantes de equipo militar, entre otras categorías. Las sanciones incluyeron entidades de otros países como China, India y Turquía, a las que se considera que proporcionan a Rusia bienes y tecnología de doble uso. La mayoría de las 14 entidades chinas y de Hong Kong sancionadas por la UE no son empresas de defensa de alta tecnología, sino compañías logísticas que ayudan a los importadores rusos a obtener tecnología occidental.
Estudios recientes estiman que hasta el 90 por ciento de los bienes sancionados que llegan a Rusia transitan a través de China, según reportes de fuentes especializadas. Esta cifra subraya la importancia de China como punto de tránsito para eludir las restricciones comerciales impuestas a Rusia desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
La represalia china representa una escalada en la tensión comercial entre Pekín y Bruselas. Aunque China ha criticado repetidamente las sanciones de la UE contra Rusia, esta es su respuesta más directa y específica mediante controles de exportación dirigidos a empresas europeas. La medida afecta particularmente a sectores clave como la defensa, la tecnología y la ingeniería, reflejando la estrategia de China de dirigirse a empresas que podrían estar involucradas en cadenas de suministro relacionadas con la defensa o tecnología dual-use.
Las implicaciones de esta medida se extienden más allá de las 14 empresas específicamente nombradas. La restricción sobre artículos de doble uso fabricados en China podría afectar a múltiples sectores europeos que dependen de componentes chinos para productos con aplicaciones civiles y militares. Esto incluye desde sistemas de control industrial hasta componentes electrónicos especializados utilizados en defensa y tecnología civil avanzada.
La posición de China refleja su creciente frustración con lo que considera interferencia occidental en sus asuntos internos y su apoyo a Rusia, su aliado estratégico. Aunque China ha evitado sanciones directas contra Rusia, ha mantenido relaciones comerciales significativas con Moscú y ha sido criticada por permitir que bienes occidentales sancionados lleguen a Rusia a través de su territorio.


