Una filial de China Communications Construction puso en marcha a finales de mayo de 2026 el primer centro de datos submarino del mundo, ubicado en el fondo marino frente a Shanghái. La instalación utiliza un sistema de intercambio de calor mediante tuberías de cobre que aprovecha el agua de mar para refrigeración, reduciendo el consumo eléctrico en enfriamiento un 22,8% y eliminando completamente la dependencia de agua dulce, según reportes de la compañía.