El gobierno chino ordenó a las autoridades provinciales reprimir contenido materialista, violento y sexualizado en microdramas producidos localmente, según anunció esta semana la Administración Nacional de Radio y Televisión de China. La campaña se dirige contra producciones que muestran pornografía suave, "visiones distorsionadas sobre el matrimonio y las relaciones" y "exhibiciones ostentosas de riqueza", en un esfuerzo más amplio del régimen de Xi Jinping por moldear las normas sociales del país.