China se posiciona como ganadora relativa de la crisis del Estrecho de Ormuz
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China se posiciona como ganadora relativa de la crisis del Estrecho de Ormuz

China ha logrado evitar los peores efectos económicos de la guerra en Irán y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, consolidando su ventaja competitiva en manufactura mientras otras naciones enfrentan inflación y crisis energéticas, según un análisis publicado este lunes por la consultora estadounidense The Asia Group.

INTERNACIONAL29 JUN 2026

La guerra en Irán y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz han infligido un profundo dolor económico a numerosos países y han enviado algunas industrias a una caída en picada mientras luchaban con precios más altos para energía, fertilizantes y productos químicos, según reporta The Asia Group. Sin embargo, China ha emergido como una ganadora relativa de esta crisis.

Mientras los choques energéticos y los desafíos en las cadenas de suministro derivados de la guerra han planteado algunos retos para China, el país ha logrado en gran medida evitar el tipo de pico inflacionario y los efectos económicos y políticos en cascada que han afligido a muchas otras naciones, según el análisis publicado el lunes por la firma consultora con sede en Washington.

Las reservas de petróleo y gas de China, junto con sus suministros de energía limpia, le han permitido evitar los peores efectos de la crisis, según el análisis. Esto está reforzando la posición del país como un lugar competitivo para la manufactura.

La firma examinó los efectos de las disrupciones en el estrecho y cómo afectaron las economías y la política asiáticas. Una de las principales conclusiones es que la crisis ha demostrado la capacidad de Pekín para usar precios, controles de exportación, subsidios y una moneda gestionada para absorber choques en su economía.

"Es difícil no llegar a la conclusión de que China es una ganadora aquí", dijo Kurt Campbell, presidente y cofundador de The Asia Group y exsubsecretario de Estado estadounidense durante la administración Biden.

Las disrupciones provocadas por Estados Unidos también han ayudado a Pekín a promocionarse ante otros países como el socio estable de elección, según el análisis. Además, la crisis ha acelerado la demanda global de tecnología de energía limpia como paneles solares, baterías y vehículos eléctricos, industrias que China domina.

El Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial, ha sido efectivamente cerrado debido a la guerra en Irán, generando una crisis energética global que ha elevado los precios de combustibles y productos derivados del petróleo.

Mientras otras economías enfrentan inflación descontrolada y crisis políticas derivadas del encarecimiento energético, la estrategia de China de mantener reservas estratégicas significativas y desarrollar capacidades robustas en energías renovables le ha permitido amortiguar el impacto económico de la crisis.

La capacidad del gobierno chino para gestionar su economía mediante herramientas como controles de precios, restricciones a las exportaciones, subsidios gubernamentales y la manipulación de su tipo de cambio ha sido fundamental para absorber los choques externos, según destaca el análisis de The Asia Group.

Esta situación refuerza la posición competitiva de China en el sector manufacturero global, en un momento en que otras naciones luchan con costos energéticos elevados que erosionan su competitividad industrial. La crisis del Estrecho de Ormuz podría así acelerar la tendencia de empresas a considerar a China como una base de manufactura más estable y predecible en comparación con otras alternativas afectadas por la volatilidad energética.

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