

Un nuevo estudio publicado en la revista Antarctic Science ha descubierto el mecanismo exacto por el cual las Cataratas de Sangre de la Antártida, un flujo de agua roja que emerge del glaciar Taylor, brotan a la superficie desde un ecosistema bacteriano sellado bajo el hielo durante más de 1,5 millones de años, según investigadores de la Universidad Estatal de Luisiana. El hallazgo revela que la presión acumulada de salmuera atrapada bajo cientos de metros de hielo fuerza su salida en pulsos que deforman visiblemente el glaciar.
Las Cataratas de Sangre de la Antártida, un fenómeno que ha desconcertado a científicos durante más de un siglo, finalmente ha revelado uno de sus secretos más profundos: cómo exactamente la salmuera roja logra abrirse paso desde las profundidades del glaciar Taylor hasta la superficie helada, según un estudio publicado este año en Antarctic Science.
El fenómeno fue descubierto en 1911 por el geólogo australiano Griffith Taylor, quien inicialmente asumió que algas de tonalidad rojiza eran responsables del color y rápidamente nombró el lugar Cataratas de Sangre, según la investigación. Sin embargo, Taylor estaba equivocado: no se trataba ni de sangre ni de algas.
Las Cataratas de Sangre son el resultado de agua salada rica en hierro que fluye lentamente y que ha estado atrapada bajo el extremo norte del glaciar Taylor durante al menos 1,5 millones de años, sellada cuando una antigua bolsa de agua marina quedó aislada mientras el glaciar avanzaba, según los investigadores. Con el tiempo, el agua se volvió cada vez más salada hasta el punto de que ahora se describe más precisamente como salmuera y ya no puede congelarse a temperaturas regulares.
Cuando esta agua finalmente alcanza la superficie, se encuentra con oxígeno y se oxida, exactamente como el óxido, de ahí el color rojo, según el estudio.
**El misterio del recorrido subterráneo**
Durante décadas, nadie sabía exactamente cómo la salmuera recorría su camino desde su fuente, cientos de metros bajo el hielo, hasta la superficie. En 2017, un equipo liderado por investigadores de la Universidad de Alaska Fairbanks finalmente trazó su ruta, utilizando radar para mapear un recorrido de 300 metros a través de una red oculta de canales presurizados dentro del glaciar, según la investigación.
Su descubrimiento resolvió un enigma aún más extraño: ¿cómo puede el agua líquida moverse a través de hielo tan frío? Resulta que la salinidad de la salmuera reduce su punto de congelación lo suficiente como para mantenerla líquida. Y donde sí se congela, libera calor que calienta el hielo circundante, ayudando a mantener abierto el resto del canal, según explicó en su momento la glacióloga Erin Pettit, miembro del equipo.
"Aunque suena contradictorio, el agua libera calor cuando se congela, y ese calor calienta el hielo circundante más frío", dijo Pettit. "El glaciar Taylor es ahora el glaciar más frío conocido que tiene agua fluyendo persistentemente", según sus declaraciones.
**Un ecosistema bacteriano sellado durante millones de años**
Quizás la parte más fascinante de las Cataratas de Sangre no es la química, sino lo que ha estado viviendo en la oscuridad en su interior. Cientos de metros bajo el hielo, sellada del sol, el oxígeno y el resto del mundo durante más de un millón de años, una comunidad completa de bacterias ha estado sobreviviendo silenciosamente, utilizando sulfato como su principal fuente de energía porque no hay nada más disponible para ellas allí abajo, según los científicos.
Estas bacterias nunca han visto la luz del sol, nunca han "respirado" oxígeno y han estado allí desde mucho antes de que existieran los humanos, según la investigación.
Le tomó a la microbióloga Jill Mikucki, ahora en la Universidad de Tennessee, varios años obtener una muestra utilizable del agua, pero cuando finalmente lo logró, el análisis reveló un ecosistema microbiano próspero, según el estudio.
Los científicos no creen que esto sea único de la Antártida. Las Cataratas de Sangre se han convertido en un sitio de estudio clave para la astrobiología, un sustituto del mundo real de cómo podrían verse los ambientes extremos, helados y privados de oxígeno en otros lugares del Sistema Solar, según los investigadores.
**El mecanismo de las erupciones revelado**
El nuevo estudio en Antarctic Science, liderado por el científico terrestre Peter Doran de la Universidad Estatal de Luisiana, arroja luz sobre el proceso de cómo las cataratas brotan. En septiembre de 2018, el equipo tenía tres instrumentos separados funcionando simultáneamente cerca del glaciar Taylor casi por casualidad: una estación GPS rastreando la superficie del glaciar, una cámara fotografiando las Cataratas de Sangre diariamente y una serie de sensores de temperatura en el lago debajo, según el estudio.
Ninguno de ellos fue diseñado específicamente para capturar un evento de flujo, pero en lo que el equipo llama una "alineación fortuita de observaciones", lo hicieron, según los investigadores.
Durante las semanas siguientes, la superficie del glaciar descendió aproximadamente 15 milímetros y su movimiento hacia adelante se desaceleró casi un 10 por ciento, según las mediciones. Al mismo tiempo, el lago registró una anomalía repentina de agua fría, y la cámara capturó manchas rojas frescas extendiéndose en las Cataratas de Sangre casi diariamente, según los datos.
En otras palabras, los científicos observaron el glaciar cambiar visiblemente mientras la salmuera escapaba, según el estudio.
**Implicaciones para el monitoreo glaciar**
La conclusión del equipo es que a medida que la presión se acumula en la salmuera atrapada bajo el glaciar, eventualmente se abre paso en pulsos, y cada pulso remodela mediblemente el hielo sobre ella, bajando la superficie y desacelerando su movimiento, antes de que el ciclo se reinicie silenciosamente y comience a acumular presión nuevamente, según los investigadores.
Los investigadores afirman que el monitoreo continuo podría ayudar a revelar si estos eventos están cambiando en frecuencia o intensidad con el tiempo, convirtiendo las Cataratas de Sangre en un improbable sistema de alerta temprana para lo que está sucediendo dentro del glaciar Taylor, según el estudio.
Es solo otra razón por la cual las Cataratas de Sangre son uno de los lugares más fríos, literalmente, y fascinantes de la Tierra, según los científicos. La investigación fue publicada en Antarctic Science.