Entre 345 y más de 1.000 buques permanecen varados en el golfo Pérsico desde el 28 de febrero, cuando estalló la guerra tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, según diversas fuentes del sector marítimo. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% de los hidrocarburos mundiales antes del conflicto, ha reducido el tráfico a un 6% de los niveles previos y ha provocado el mayor bloqueo del comercio marítimo internacional en décadas, con tripulaciones agotadas, buques cubiertos de moluscos y pérdidas millonarias para las navieras.