Han transcurrido casi cinco años desde que el Talibán prohibió a las niñas mayores de 12 años asistir a la escuela en Afganistán, dejando a millones sin acceso a educación formal y empujándolas hacia el matrimonio como única alternativa de vida. Según Naciones Unidas, si la prohibición continúa hasta 2030, más de dos millones de niñas habrán sido privadas de educación más allá de la primaria en un país que ya tiene una de las tasas de alfabetización femenina más bajas del mundo.