Colombia mantiene desempleo en 8,8% en abril con creación de 701.000 empleos formales
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Colombia mantiene desempleo en 8,8% en abril con creación de 701.000 empleos formales

La tasa de desocupación en Colombia se mantuvo en 8,8% en abril de 2026, igual que un año atrás, informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). El mercado laboral colombiano se estabiliza en uno de sus niveles más bajos del siglo mientras absorbe 701.000 nuevos trabajadores, de los cuales 506.000 ingresaron al sector formal, según la directora del DANE, Piedad Urdinola.

NEGOCIOS29 MAY 2026

La tasa de desempleo en Colombia cerró abril de 2026 en 8,8%, la misma cifra registrada en abril de 2025, según informó el DANE. Esta estabilidad llega acompañada de un aumento en la participación laboral: la tasa global de participación —que mide la proporción de personas en edad de trabajar que tienen empleo o lo buscan activamente— subió un punto porcentual frente a abril de 2025, alcanzando 64,7%, según el organismo estadístico.

La tasa de ocupación, que mide cuántas personas en edad de trabajar efectivamente tienen empleo, también creció 0,9 puntos porcentuales en el último año, ubicándose en 59,1%. En términos desestacionalizados, es decir, sin las variaciones que pueden distorsionar la comparación, el desempleo en abril fue de 8,7%, según el DANE.

En el último año se crearon 701.000 nuevos puestos de trabajo, elevando el total de ocupados a 24,3 millones de personas, según las cifras oficiales. De estos nuevos empleos, 506.000 fueron formales y 195.000 informales, comentó Urdinola. La población ocupada formal pasó de 10,6 a 11,1 millones de personas, creciendo a más del doble del ritmo de la informal.

Según el DANE, las posiciones ocupacionales que más aportaron al crecimiento fueron la de obrero o empleado particular, con 501.000 de los 701.000 empleos adicionales, equivalente a 2,1 puntos porcentuales, y la de empleado doméstico, con un incremento de 0,6 puntos porcentuales. El trabajo por cuenta propia sumó 115.000 ocupados más, según el organismo.

Por sectores, la administración pública, la educación y la salud volvieron a ser el principal motor, aportando 234.000 empleos de los 701.000 creados, según informó Semana citando las estadísticas del DANE. La novedad fue la construcción, que sumó 153.000 puestos tras venir destruyendo empleo. Las actividades artísticas también mostraron crecimiento, en línea con el auge de los conciertos y la mayor demanda de eventos de entretenimiento, según la misma fuente.

En el lado opuesto, el comercio perdió 85.000 puestos en términos anuales, según el DANE. De las 13 actividades que incluye el organismo en la medición del mercado laboral, tres restaron empleos: actividades financieras, comunicaciones y comercio, cuyas contracciones fueron leves, según Semana. En la industria manufacturera, la población ocupada prácticamente se mantuvo igual.

En las 13 principales áreas metropolitanas, la tasa de desocupación fue 8,8% en abril de 2026, frente a 8,7% en el mismo mes de 2025, según el DANE. En estas ciudades se crearon 141.000 empleos formales frente a 117.000 informales. La tasa global de participación se ubicó en 66,6% y la tasa de ocupación en 60,7%; en abril de 2025 estas tasas fueron 65,9% y 60,1%, respectivamente.

La mejor noticia vino de las ciudades que estaban peor. Quibdó, que hace un año tenía una tasa de desocupación de 33,2% —una de cada tres personas sin trabajo—, la redujo a 25,1%, según el DANE. Riohacha pasó de 16,7% a 12,8% e Ibagué de 14,7% a 11,2%. Buenaventura registró la tasa más alta con 25,2%, mientras que Leticia, capital de Amazonas, tuvo la más baja con 3,5%, según Semana.

En las ciudades más grandes, Bogotá tuvo un desempleo de 8%, cifra ligeramente por debajo de la del total nacional, mientras que Medellín registró 8,1%, según la misma fuente. Los centros rurales experimentaron una reducción en el desempleo, al pasar de 6,9% en abril de 2025 a 6,4% en el cuarto mes de 2026, según el DANE.

La informalidad bajó de 55% en abril de 2025 a 54,2% en abril de 2026, según el organismo estadístico. No obstante, la disminución no es estadísticamente significativa, confirmó Urdinola. Las mujeres siguen enfrentando mayores dificultades: la tasa de desocupación femenina fue de 10,9% frente a 7,1% en los hombres, según el DANE.

Diversos expertos habían advertido en meses anteriores que el empleo que se estaba creando en Colombia era frágil. ANIF señaló que en marzo cerca del 70% de los nuevos puestos vino del trabajo por cuenta propia, un segmento marcado por la volatilidad de ingresos y la alta informalidad, y alertó que la generación de empleo se concentraba en actividades de bajo valor agregado, con poca capacidad de impulsar al resto de la economía. BBVA Research había destacado que la mejora del mercado laboral convivía con un comportamiento desigual entre regiones, con las grandes ciudades creciendo a un ritmo mucho más lento que el promedio nacional.

Para Rémi Stellian, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Pontificia Universidad Javeriana, la estabilidad del desempleo llega pese a dos vientos en contra: el aumento inédito del salario mínimo en 23% y el repunte de la inflación, que ha llevado al Banco de la República a mantener una política monetaria restrictiva con efecto de freno sobre la economía. "Después de unos cinco meses de la implementación del nuevo salario mínimo y unos tres del aumento en la tasa de intervención, podríamos afirmar que aún no se siente el impacto que uno podría prever sobre el mercado laboral", dijo Stellian.

El académico advierte que el comportamiento actual tiene una doble cara. Los niveles de desempleo históricamente bajos "pueden esconder el peso de los contratos de prestación de servicios con entidades públicas, que no ofrecen la estabilidad de un contrato a término indefinido", señaló. Para Stellian, un posible cambio de gobierno podría repercutir en las modalidades de contratación estatal, afectando la cifra de desocupación.

"El crecimiento es moderado, la inversión extranjera muestra señales de debilidad y, teniendo en cuenta la coyuntura mundial, hay dudas sobre si el mercado laboral podrá seguir la tendencia actual", afirmó el profesor. Que la estabilidad del desempleo se sostenga dependerá de que la economía crezca con fuerza, y el motor anda a media marcha, según su análisis.

Desde la perspectiva del Registro Electrónico Laboral (RELAB), en febrero de 2026 se observó un crecimiento del 2,3% en las relaciones laborales dependientes y un crecimiento de 9,8% en las relaciones laborales independientes con respecto al mismo mes de 2025, incluyendo actualizaciones a un mes, según el DANE.

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La tasa de desocupación en Colombia se mantuvo en 8,8% en abril de 2026, igual que un año atrás, informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). El mercado laboral colombiano se estabiliza en uno de sus niveles más bajos del siglo mientras absorbe 701.000 nuevos trabajadores, de los cuales 506.000 ingresaron al sector formal, según la directora del DANE, Piedad Urdinola.

29 may 2026
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La tasa de desempleo en Colombia cerró abril de 2026 en 8,8%, la misma cifra registrada en abril de 2025, según informó el DANE. Esta estabilidad llega acompañada de un aumento en la participación laboral: la tasa global de participación —que mide la proporción de personas en edad de trabajar que tienen empleo o lo buscan activamente— subió un punto porcentual frente a abril de 2025, alcanzando 64,7%, según el organismo estadístico.

La tasa de ocupación, que mide cuántas personas en edad de trabajar efectivamente tienen empleo, también creció 0,9 puntos porcentuales en el último año, ubicándose en 59,1%. En términos desestacionalizados, es decir, sin las variaciones que pueden distorsionar la comparación, el desempleo en abril fue de 8,7%, según el DANE.

En el último año se crearon 701.000 nuevos puestos de trabajo, elevando el total de ocupados a 24,3 millones de personas, según las cifras oficiales. De estos nuevos empleos, 506.000 fueron formales y 195.000 informales, comentó Urdinola. La población ocupada formal pasó de 10,6 a 11,1 millones de personas, creciendo a más del doble del ritmo de la informal.

Según el DANE, las posiciones ocupacionales que más aportaron al crecimiento fueron la de obrero o empleado particular, con 501.000 de los 701.000 empleos adicionales, equivalente a 2,1 puntos porcentuales, y la de empleado doméstico, con un incremento de 0,6 puntos porcentuales. El trabajo por cuenta propia sumó 115.000 ocupados más, según el organismo.

Por sectores, la administración pública, la educación y la salud volvieron a ser el principal motor, aportando 234.000 empleos de los 701.000 creados, según informó Semana citando las estadísticas del DANE. La novedad fue la construcción, que sumó 153.000 puestos tras venir destruyendo empleo. Las actividades artísticas también mostraron crecimiento, en línea con el auge de los conciertos y la mayor demanda de eventos de entretenimiento, según la misma fuente.

En el lado opuesto, el comercio perdió 85.000 puestos en términos anuales, según el DANE. De las 13 actividades que incluye el organismo en la medición del mercado laboral, tres restaron empleos: actividades financieras, comunicaciones y comercio, cuyas contracciones fueron leves, según Semana. En la industria manufacturera, la población ocupada prácticamente se mantuvo igual.

En las 13 principales áreas metropolitanas, la tasa de desocupación fue 8,8% en abril de 2026, frente a 8,7% en el mismo mes de 2025, según el DANE. En estas ciudades se crearon 141.000 empleos formales frente a 117.000 informales. La tasa global de participación se ubicó en 66,6% y la tasa de ocupación en 60,7%; en abril de 2025 estas tasas fueron 65,9% y 60,1%, respectivamente.

La mejor noticia vino de las ciudades que estaban peor. Quibdó, que hace un año tenía una tasa de desocupación de 33,2% —una de cada tres personas sin trabajo—, la redujo a 25,1%, según el DANE. Riohacha pasó de 16,7% a 12,8% e Ibagué de 14,7% a 11,2%. Buenaventura registró la tasa más alta con 25,2%, mientras que Leticia, capital de Amazonas, tuvo la más baja con 3,5%, según Semana.

En las ciudades más grandes, Bogotá tuvo un desempleo de 8%, cifra ligeramente por debajo de la del total nacional, mientras que Medellín registró 8,1%, según la misma fuente. Los centros rurales experimentaron una reducción en el desempleo, al pasar de 6,9% en abril de 2025 a 6,4% en el cuarto mes de 2026, según el DANE.

La informalidad bajó de 55% en abril de 2025 a 54,2% en abril de 2026, según el organismo estadístico. No obstante, la disminución no es estadísticamente significativa, confirmó Urdinola. Las mujeres siguen enfrentando mayores dificultades: la tasa de desocupación femenina fue de 10,9% frente a 7,1% en los hombres, según el DANE.

Diversos expertos habían advertido en meses anteriores que el empleo que se estaba creando en Colombia era frágil. ANIF señaló que en marzo cerca del 70% de los nuevos puestos vino del trabajo por cuenta propia, un segmento marcado por la volatilidad de ingresos y la alta informalidad, y alertó que la generación de empleo se concentraba en actividades de bajo valor agregado, con poca capacidad de impulsar al resto de la economía. BBVA Research había destacado que la mejora del mercado laboral convivía con un comportamiento desigual entre regiones, con las grandes ciudades creciendo a un ritmo mucho más lento que el promedio nacional.

Para Rémi Stellian, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Pontificia Universidad Javeriana, la estabilidad del desempleo llega pese a dos vientos en contra: el aumento inédito del salario mínimo en 23% y el repunte de la inflación, que ha llevado al Banco de la República a mantener una política monetaria restrictiva con efecto de freno sobre la economía. "Después de unos cinco meses de la implementación del nuevo salario mínimo y unos tres del aumento en la tasa de intervención, podríamos afirmar que aún no se siente el impacto que uno podría prever sobre el mercado laboral", dijo Stellian.

El académico advierte que el comportamiento actual tiene una doble cara. Los niveles de desempleo históricamente bajos "pueden esconder el peso de los contratos de prestación de servicios con entidades públicas, que no ofrecen la estabilidad de un contrato a término indefinido", señaló. Para Stellian, un posible cambio de gobierno podría repercutir en las modalidades de contratación estatal, afectando la cifra de desocupación.

"El crecimiento es moderado, la inversión extranjera muestra señales de debilidad y, teniendo en cuenta la coyuntura mundial, hay dudas sobre si el mercado laboral podrá seguir la tendencia actual", afirmó el profesor. Que la estabilidad del desempleo se sostenga dependerá de que la economía crezca con fuerza, y el motor anda a media marcha, según su análisis.

Desde la perspectiva del Registro Electrónico Laboral (RELAB), en febrero de 2026 se observó un crecimiento del 2,3% en las relaciones laborales dependientes y un crecimiento de 9,8% en las relaciones laborales independientes con respecto al mismo mes de 2025, incluyendo actualizaciones a un mes, según el DANE.

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