Los Juegos Aumentados arrancan este domingo en el Resorts World de Las Vegas con una propuesta sin precedentes en el deporte mundial: atletas, nadadores y halterófilos que han sido sometidos a un programa intensivo de dopaje bajo supervisión médica competirán por premios millonarios y la posibilidad de batir récords mundiales, según informa El País.
Los 42 deportistas participantes —30 hombres y 12 mujeres— fueron sometidos durante 25 semanas en un hotel de lujo de Abu Dabi a un estudio científico titulado "Seguridad y repercusiones del uso de sustancias para mejorar el rendimiento bajo supervisión médica en deportistas de élite sanos", según la fuente. Durante este período, recibieron hasta 37 medicamentos y principios activos diferentes, incluyendo enantato de testosterona, cipionato de testosterona, propionato de testosterona, Sustanon, gel de testosterona, enantato de metenolona (Primobolan), decanoato de nandrolona (Deca-Durabolin), parche de estradiol, cápsulas de estradiol, crema de progesterona, cápsulas de progesterona, hormona del crecimiento humano (hGH), EPO darbepoetina (Aranesp), meldonium, modafinilo, sales mixtas de anfetamina (Adderall), clomifeno, anastrozol, hCG, hMG e insulina.
Entre los competidores destacados figura el medallista olímpico Fred Kerley, cuya mejor marca legal en los 100 metros es de 9,76 segundos, quien intentará superar el récord mundial de Usain Bolt de 9,58 segundos para llevarse el premio de un millón de dólares, según El País. También participará el nadador griego Kristián Goloméev, quien ya batió en un ensayo previo el récord mundial de los 50 metros libres de César Cielo (20,91 segundos) mientras estaba dopado.
Los posibles efectos deletéreos de los tratamientos sobre la salud de los atletas, así como su capacidad para desarrollar adicción y tolerancia, se seguirán estudiando durante los próximos cinco años, según la información proporcionada.
La ronda de financiación inicial de los Juegos Aumentados corrió a cargo de Peter Thiel, cofundador junto a Elon Musk del primer sistema de pago en línea (PayPal), primer inversor externo de Facebook (Meta) y cofundador de Palantir Technologies, según El País. Otros inversores de capital riesgo que se asociaron incluyen a Christian Angermayer (drogas psicodélicas), Balaji Srinivasan (criptomonedas) y Donald Trump Jr., hijo mayor del presidente de Estados Unidos (fondo 1789 Capital). La compañía tiene su sede en el paraíso fiscal de las Islas Caimán y cotiza desde hace unas semanas en Wall Street, según la fuente.
Aron D'Souza, la cara visible del proyecto, describe el espectáculo como un escaparate del transhumanismo, con el objetivo de abolir las fronteras entre lo vivo y la máquina, abriendo el camino a la ambición de optimizar técnicamente al ser humano, según declaraciones recogidas por El País. Para el filósofo y bioeticista Julian Savulescu, uno de los ideólogos del proyecto, "no hay nada que no sea sustituible ni superable en un ser humano en el sentido biológico del término". Savulescu añade que "el mundo del deporte, ávido de buscar el rendimiento, no puede, sino sentirse atraído por la doctrina del transhumanismo. Con su libertad absoluta de modificarse, la de ser dueño de su propio cuerpo y la autodeterminación de los individuos, el deporte se convierte en un eje del paradigma posthumano al ser un laboratorio de todas las técnicas que prometen su extensión".
Los promotores de los Juegos Aumentados buscan difundir la ideología libertaria, creando una zona de soberanía en el seno del deporte mundial que escapa a la regulación del Comité Olímpico Internacional (COI) y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), según El País.
La página web de los Juegos Aumentados funciona también como una plataforma de venta de testosterona, Cialis y otros productos farmacológicos, según la fuente. D'Souza señala que "por ahora, no se trata tanto de rentabilizar las inversiones como de dominar estas biotecnologías para asegurarse el dominio futuro de este mercado y preservar la renta en la que se basa su modelo económico". El proyecto se dirige al mercado de la ciencia de la longevidad, que mueve solo en Estados Unidos unos 600.000 millones de dólares anuales, según un estudio del Bank of America citado por El País. "Los inversores saben que, si lo conseguimos, eso se traducirá en cientos de miles de millones de dólares gracias al desarrollo de nuevos tratamientos clínicos o al uso alternativo de los tratamientos existentes", afirma D'Souza.
El artículo de El País establece un paralelismo con la Operación Puerto, el escándalo de dopaje que hace 20 años involucró al médico español Eufemiano Fuentes, señalando que la lista de sustancias utilizadas en los Juegos Aumentados "podría haber pasado perfectamente por el hallazgo en las maletas y cajones de los domicilios madrileños de Eufemiano Fuentes durante los registros de la Operación Puerto hace 20 años justos".
Los Juegos Aumentados representan un desafío directo al sistema antidopaje internacional y plantean interrogantes sobre el futuro del deporte de élite, la ética deportiva y los límites de la intervención médica en el rendimiento humano. El evento marca un punto de inflexión en el debate sobre la mejora del rendimiento deportivo mediante sustancias prohibidas, al legitimarlo bajo el paraguas de la investigación científica y la ideología transhumanista.
