Los conductores de transporte público en la ciudad ucraniana de Jersón se han convertido en objetivos prioritarios de operadores de drones rusos, según la empresa municipal de transporte. En lo que va de 2026, tres trabajadores han muerto, ocho han resultado heridos y 29 vehículos han sido dañados en ataques deliberados contra autobuses y trolebuses que transportan civiles, según autoridades locales.