El servicio de protección en medios sociales (SMPS, por sus siglas en inglés) de la FIFA ha documentado un incremento alarmante en la cantidad y gravedad del contenido abusivo generado durante la Copa Mundial 2026. Más allá de los siete millones de mensajes dañinos eliminados, la organización ha reportado más de 200.000 publicaciones y comentarios específicamente abusivos y amenazantes, comparado con apenas 19.600 durante el torneo de Catar hace cuatro años. Esta cifra representa un aumento de más del 1.000 por ciento en amenazas directas.
La magnitud del problema ha obligado a la FIFA a escalar la respuesta. Más de 15.000 publicaciones han sido remitidas para acciones adicionales, mientras que más de 1.000 amenazas consideradas especialmente graves han sido derivadas a las autoridades competentes, incluyendo organismos de aplicación de la ley. Esta coordinación con autoridades marca un cambio en la estrategia de la organización para abordar el abuso en línea durante sus torneos.
El servicio de protección en medios sociales de la FIFA funciona como un escudo digital disponible para todos los equipos, entrenadores, jugadores y árbitros que participan en los torneos de la organización. Durante la Copa Mundial 2026, el SMPS moderó más de 53 millones de publicaciones y comentarios en total, lo que demuestra la escala masiva de la vigilancia requerida. La inteligencia artificial identificó más de 530.000 mensajes dirigidos específicamente a individuos, los cuales fueron evaluados manualmente por el equipo del SMPS para determinar su naturaleza y gravedad.
El aumento dramático en el abuso en línea refleja tendencias más amplias en las redes sociales, donde los eventos deportivos de alto perfil generan intensas emociones y, frecuentemente, comportamientos tóxicos. La Copa Mundial 2026, siendo el primer torneo mundial coorganizado por tres naciones en Norteamérica, ha atraído una audiencia global sin precedentes, amplificando tanto el alcance como la intensidad del discurso en línea. El torneo ha sido testigo de competencia feroz entre selecciones nacionales, lo que ha alimentado rivalidades que se traducen en ataques personales contra jugadores, entrenadores y árbitros en plataformas digitales.
La diferencia entre 2022 y 2026 también puede atribuirse a la evolución de las plataformas de redes sociales y a cambios en los patrones de uso global. Más usuarios acceden a estas plataformas durante eventos deportivos, y la velocidad de propagación del contenido ha aumentado significativamente. Además, la sofisticación de las herramientas de análisis de la FIFA ha mejorado, permitiendo detectar y clasificar contenido dañino con mayor precisión que en torneos anteriores.
Las implicaciones de estos hallazgos se extienden más allá del fútbol profesional. El abuso en línea dirigido a atletas ha sido documentado como factor que afecta la salud mental de jugadores, particularmente aquellos de grupos minoritarios que enfrentan abuso racista, sexista u homófobo. La escala del problema en la Copa Mundial 2026 sugiere que los mecanismos actuales de moderación de contenido en las plataformas de redes sociales permanecen insuficientes para contener el abuso durante eventos de alto perfil, incluso con intervención directa de organizadores deportivos.




