Una creciente controversia se desarrolla en Japón tras el uso reiterado por parte del presidente estadounidense Donald Trump de personajes populares de anime y manga en sus publicaciones en redes sociales. Casi 20.000 personas han firmado una petición en línea argumentando que Trump no comparte los valores de los personajes y que su uso con fines políticos podría infringir los derechos de los creadores, según reporta la BBC.