La crisis económica y el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos han desencadenado una epidemia silenciosa de automedicación con psicofármacos en Cuba, donde profesionales de la salud reportan que la mayoría de las familias incluyen al menos un miembro que recurre al mercado negro para comprar antidepresivos, estabilizadores del ánimo o estimulantes, según reveló una investigación de The Guardian que recorrió la isla caribeña.