

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) advierte sobre una situación catastrófica en El Fasher, Sudán, donde cientos de miles de personas enfrentan violencia generalizada, desplazamientos forzados y riesgos críticos para mujeres y niñas.
La región de Darfur del Norte atraviesa una crisis humanitaria de proporciones alarmantes, con condiciones que amenazan la supervivencia de poblaciones enteras. Según el informe del UNFPA del 6 de noviembre de 2025, la situación en El Fasher se ha deteriorado dramáticamente, exponiendo a mujeres y niñas a riesgos de protección sin precedentes.
En Tawila, un punto crítico que actualmente alberga aproximadamente 700.000 personas desplazadas, el acceso a servicios esenciales está severamente limitado. Las comunidades sobreviven en entornos superpoblados e insalubres, con riesgos constantes de violencia sexual y de género.
El UNFPA ha implementado estrategias de emergencia para mitigar la crisis. En Tawila, mantiene un centro de atención obstétrica de 24 horas que proporciona servicios continuos de salud materna e infantil. Además, ha establecido cinco espacios seguros para mujeres y niñas en Tawila y Al Dabbah, ofreciendo apoyo psicosocial, respuesta a la violencia de género y referencias para atención especializada.
Sin embargo, la organización enfrenta una grave limitación financiera. Actualmente, solo el 6% de su llamamiento de emergencia está financiado, requiriendo urgentemente 4.8 millones de dólares para sostener y expandir su respuesta humanitaria. De este monto, 2.88 millones son necesarios específicamente para servicios de salud sexual y reproductiva, y 1.92 millones para prevención y respuesta a la violencia de género.
La situación es particularmente crítica para las mujeres en edad reproductiva. Muchas llegan a las instalaciones de salud demasiado tarde para recibir profilaxis post-exposición, aumentando su vulnerabilidad a consecuencias de salud a largo plazo.
El UNFPA ha preparado kits de salud reproductiva y dignidad para 300.000 personas en Darfur del Sur y Chad, listos para ser desplegados una vez que se garantice el acceso humanitario. No obstante, sin financiamiento adicional, la continuidad de servicios críticos de atención materna, partos seguros y protección contra la violencia de género está en grave riesgo.
La comunidad internacional enfrenta ahora un desafío urgente: proporcionar los recursos necesarios para prevenir un potencial desastre humanitario que amenaza la vida y la dignidad de miles de mujeres y niñas en una de las regiones más vulnerables del mundo.