Rumania atraviesa una crisis política sin precedentes tras tres semanas sin gobierno, mientras la extrema derecha gana terreno con el apoyo de partidos moderados, según reporta Deutsche Welle. Simultáneamente, Bolivia vive protestas masivas que cumplen un mes exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz por medidas de austeridad que han disparado la pobreza, según Democracy Now. Ambas crisis evidencian el avance de fuerzas políticas extremas en contextos de inestabilidad institucional.