Cuatro inmigrantes demandan al ICE por abusos en Camp East Montana, el mayor centro de detención de Estados Unidos
Cuatro inmigrantes detenidos en Camp East Montana, el centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) más grande de Estados Unidos, presentaron el viernes por la noche una demanda colectiva ante una corte federal en El Paso, Texas, denunciando violaciones de derechos humanos, golpizas por parte de guardias, negligencia médica grave y condiciones inhumanas en la instalación ubicada en la base militar Fort Bliss. La demanda de 78 páginas, presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y otras organizaciones, busca detener las operaciones del centro mientras continúe incumpliendo los estándares federales de detención.
La primera demanda colectiva contra Camp East Montana expone un sistema de abusos sistemáticos en el centro de detención de inmigrantes más grande del país, según documentos judiciales presentados ante la Corte del Distrito Oeste de Texas. Los cuatro demandantes, junto con testimonios de otros detenidos ya liberados, acusan al ICE, al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a sus directivos de violaciones constitucionales y de derechos humanos.
ZOR, identificado bajo seudónimo por protección, lleva ocho meses detenido en Camp East Montana y asegura estar encerrado en un lugar "sin ley", según declaraciones compartidas por la ACLU. En la demanda, ZOR relata que funcionarios del centro han intentado deportarlo seis veces pese a que un juez prohibió su expulsión, fue golpeado por otro detenido mientras guardias observaban sin intervenir, un guardia le arrebató su crucifijo y lo arrojó a la basura, y sufre problemas respiratorios y de la piel recurrentes por el exceso de tierra del desierto.
El camerunés Gerald Akari Angye denunció que guardias del Camp East Montana lo golpearon "fuertemente" solo por pedir hablar con un abogado antes de firmar documentos para su transferencia a otro centro, según el documento judicial. "Fue hospitalizado y puesto en silla de ruedas por las heridas que sufrió. Lo aislaron en una celda a su regreso del hospital", detalla la demanda. Angye declaró que aunque había sido torturado en Camerún, nunca pensó que sufriría un trato "tan severamente violento" por guardias en Estados Unidos. "Todavía llevo una férula en las manos y en la muñeca. Siento dolor y tengo miedo de estar aquí", afirmó.
Un tercer demandante, identificado como Navdeep, tiene cinco meses detenido en Camp East Montana. Relata que por una lesión preexistente no podía llevar sus manos a la espalda sin sentir dolor intenso. Cuando los guardias le ordenaron hacerlo y no pudo obedecerles, con violencia le empujaron los brazos hacia atrás y lo esposaron, según la demanda. Al igual que Angye, fue encerrado en una celda de aislamiento. "Podríamos morir aquí y da la sensación de que a nadie le importaría. Con todo lo que sucede a puerta cerrada, me preocupa que las personas que dirigen este lugar puedan encubrir la verdad sobre una muerte o sobre las otras injusticias que ocurren", declaró Navdeep.
Los inmigrantes denuncian que las condiciones en este centro del ICE, el de mayor capacidad de detención en el país, "constituyen un castigo" y que la vida diaria está marcada por un "sistema de degradación" que no les brinda comida adecuada ni acceso a jabón, champú, pasta dental o recreación al aire libre, según la demanda colectiva. Condenan que los detenidos pueden ser encerrados en celdas de aislamiento simplemente por no obedecer órdenes o ser víctimas de trato abusivo para forzarlos a aceptar la deportación.
Un vocero del DHS respondió que las denuncias sobre condiciones inhumanas en Camp East Montana son "completamente falsas". En un correo electrónico, el portavoz afirmó que "ICE es auditado e inspeccionado periódicamente por agencias externas para garantizar que todas sus instalaciones cumplan con los estándares de detención nacionales basados en el desempeño. Todos los detenidos reciben alimentos adecuados, agua de calidad, ropa de cama, atención médica y tienen la oportunidad de comunicarse con sus familiares y abogados".
El centro de detención Camp East Montana está ubicado en la base militar Fort Bliss, en El Paso, a pocas millas de la frontera con México. En medio del desierto de Chihuahua, el gobierno federal erigió tiendas de campaña para albergar a un estimado de 5.000 inmigrantes, según la demanda. En abril de 2026, alcanzó un promedio de 2.505 detenidos al día, según estimaciones del instituto no partidista de investigación de datos TRAC, fundado por la Universidad de Syracuse. Ha sido presentado como el centro de inmigrantes más grande de Estados Unidos. La instalación, valuada en 1.240 millones de dólares, abrió en agosto de 2025 como parte de la estrategia de detención y deportación impulsada por el presidente Donald Trump, según información de El Fronterizo.
En la demanda, presentada por la ACLU, la ACLU de Texas, la organización Texas Civil Rights Project, Human Rights Watch y la firma de abogados Farella Braun + Martel, los inmigrantes aseguran que las carpas en las que permanecen encerrados el día entero no tienen ventanas para ver la luz del sol. Aproximadamente 72 personas conviven en el mismo espacio donde están las camas literas apiñadas, las mesas de comer y los baños y duchas sin privacidad, según describen. "Por lo tanto, el olor a orina, heces y a olores corporales está siempre presente en la unidad", detalla el documento.
La demanda describe además que los detenidos enfrentan de manera cotidiana agresiones físicas, acoso sexual por parte de guardias, condiciones de vida deficientes, escasez de alimentos y atención médica inadecuada. "La vida cotidiana en el Campamento East Montana es desesperada", señala el documento judicial, que también afirma que muchos migrantes presentan deterioro mental severo, pérdida de la sensación de dignidad humana e incluso pensamientos suicidas.
Navdeep denunció que experimentó agua sucia del inodoro fluyendo hacia su área para dormir, dificultad para acceder a vasos para beber agua y problemas respiratorios debido al exceso de polvo del desierto, según la demanda. Usó la misma ropa, incluida ropa interior, durante tres semanas. La demanda también describe que los detenidos recibieron solo dos rebanadas de pan, una rebanada de jamón o mortadela, una rebanada de queso y pastel para las tres comidas.
En nueve meses de operaciones, Camp East Montana ha estado en los titulares por denuncias de violaciones de derechos humanos, especialmente por la muerte de tres inmigrantes detenidos en apenas seis semanas, según las fuentes. Una de estas muertes ocurrió en enero de 2026, la del cubano Gerardo Lunas Campos. En documentos de corte, seis detenidos en El Paso describieron que el hombre suplicó por días para recibir su medicamento del asma. Aseguran que no se lo proporcionaron y que lo confinaron a una celda en solitario.
En un comunicado, el ICE explicó que en ese tiempo los funcionarios intentaron frenar un intento de autoagresión y que al hacer "uso espontáneo de la fuerza", Campos perdió el conocimiento. Dijeron que intentaron reanimarlo, pero falleció. Sin embargo, la Oficina del Médico Forense de El Paso catalogó la muerte como un homicidio por "asfixia consecuencia de compresión en el cuello y torso". La autopsia, obtenida por varios medios, concluyó que fue consecuencia de haber sido restringido físicamente por las autoridades de Camp East Montana. Nadie fue acusado por esta muerte, según NPR.
La demanda introducida el viernes asegura que una persona más falleció poco después de haber sido liberada de Camp East Montana, "donde le negaron la quimioterapia que necesitaba para tratar su cáncer". El DHS no respondió las preguntas enviadas sobre este caso, según El País.
El documento denuncia que a los detenidos no se les proveen de forma consistente los medicamentos que necesitan, ni siquiera cuando informan al personal de sus necesidades de insulina, retrovirales o de tratamientos más especializados. "La gente puede pasar días y semanas después de su llegada sin recibir sus medicamentos" y sin que les hagan exámenes, según la demanda. Las personas detenidas en Camp East Montana no reciben tratamiento oportuno para tratar problemas médicos graves como el VIH, el cáncer y la diabetes, detalla el documento.
La demanda cuestiona además que no se garanticen condiciones mínimas adecuadas para personas con enfermedades preexistentes. Narra el caso de una persona diabética y con presión arterial alta que reportó recibir la misma comida que el resto de los detenidos, pese a que estaba etiquetada como una dieta especial para ella. Consumirla le generaba náuseas, mareos y dolores de cabeza, según el documento.
Los inmigrantes denuncian que no reciben atención médica inmediata ni siquiera cuando es evidente el malestar y la persona afectada termina desmayada. En un caso reciente, el 23 de mayo de 2026, una mujer reportó sentir un dolor severo en la parte baja de la espalda con dificultad para respirar, caminar y con fiebre. "Lloró por horas con el dolor" hasta que se desmayó. Fue atendida tras convulsionar, aseguran en el documento.
En febrero de 2026, el centro de detención se cerró temporalmente a los visitantes debido a un brote de sarampión, según la Radio Pública de Marfa. En el mismo mes, la Oficina de Supervisión de la Detención de ICE encontró 49 violaciones a los estándares nacionales de detención en el centro, incluida atención médica inadecuada y falta del personal para "documentar con precisión los exámenes necesarios para prevenir la autolesión y el suicidio", según NPR. El DHS ha negado estas afirmaciones.
Un vocero del DHS insistió en que "el bienestar de las personas en nuestra custodia es una prioridad", que se les realiza una evaluación médica integral dentro de las primeras 12 horas tras su llegada al centro de detención y que tienen acceso a citas médicas y cuidado las 24 horas del día, según declaraciones a El País.
Casi una treintena de congresistas pidieron en una carta en febrero de 2026 el cierre de este centro de detención del ICE "por el bien de cualquiera que esté en la instalación, para acabar con los abusos hacia los detenidos", según El País. Sus descripciones sobre la operación diaria en Camp East Montana coinciden con las narradas por los cuatro inmigrantes de la demanda: "pobres" condiciones de detención, mala calidad del agua y la comida que los enferma, limitaciones para ver el sol o recrearse, suciedad de las unidades por las aguas que se desbordan en los baños, "inadecuada" atención médica y acceso "irregular" a abogados. Han pasado tres meses de aquella exigencia hecha desde el Congreso y el centro de detención sigue abierto.
La congresista demócrata de Minnesota, Kelly Morrison, visitó el centro en marzo después de que ICE detuviera a miles de personas de su estado y las llevara en avión a campamentos durante una represión federal contra Minneapolis, según NPR. Morrison dijo que estaba horrorizada por la crueldad que presenció.
En marzo de 2026, ICE rescindió el contrato con el operador principal del centro, aunque mantuvo al proveedor médico Loyal Source Government Services, según El Fronterizo. La empresa de seguridad Akima Global Services fue reemplazada por GardaWorld Federal Services LLC, aunque la demanda sostiene que gran parte del personal permaneció sin cambios.
La demanda solicita a un tribunal federal que prohíba a ICE continuar operando la instalación mientras siga incumpliendo los estándares federales de detención, según El Fronterizo. Los demandantes argumentan que la decisión del gobierno de mantener abierto el centro, pese a los hallazgos de una inspección oficial, fue ilegal y debe ser revocada. Los demandantes buscan que el caso sea certificado como una demanda colectiva en nombre de todos los reclusos del centro y de las futuras personas recluidas allí.
El director de ICE, Todd Lyons, y el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, son los acusados en la demanda, según NPR.
"Camp East Montana es ni más ni menos que una catástrofe de derechos civiles", concluyó Kyle Virgien, una de las abogadas titulares del Proyecto Nacional de Prisiones de la ACLU, según El País. "Demandamos para asegurar que ningún otro ser humano tenga que soportar el trato inhumano que la Administración Trump ha infligido a nuestros clientes".
Savannah Kumar, abogada de la ACLU de Texas, calificó al Campamento East Montana como el "epicentro de la cruel agenda de deportación de la administración", según El Fronterizo. "Personas de todo el país han sido trasladadas a una base militar en medio del desierto y encerradas en un campo de detención de tiendas de campaña plagado de muertes, brotes de enfermedades y palizas por parte de guardias", señaló.
Las organizaciones demandantes, junto con Estrella del Paso y el Centro de Defensa de Inmigrantes de Las Américas, habían enviado previamente cartas al gobierno federal documentando testimonios de decenas de detenidos sobre las condiciones en el centro, según El Fronterizo.
La demanda representa el primer desafío legal de gran escala contra el mayor centro de detención migratoria del país y plantea interrogantes sobre la legalidad de las condiciones de detención en instalaciones federales. Los demandantes sostienen que se trata de un centro civil de detención migratoria, por lo que las condiciones de reclusión no deberían tener carácter punitivo. El caso podría sentar precedentes sobre los estándares mínimos que deben cumplir los centros de detención de inmigrantes en Estados Unidos y la responsabilidad del gobierno federal en garantizar condiciones humanas para personas bajo custodia migratoria.



