Cuatro jornaleros migrantes mueren quemados vivos en un coche en Italia
Cuatro trabajadores agrícolas —tres afganos y un pakistaní— murieron calcinados dentro de un vehículo en una gasolinera de Amendolara, en la región de Calabria, sur de Italia, según informó el fiscal público Alessandro D'Alessio. Dos ciudadanos pakistaníes fueron detenidos acusados de homicidio agravado tras un ataque captado por cámaras de vigilancia que muestra cómo bloquearon las puertas del coche mientras lo incendiaban. El crimen ha vuelto a poner el foco en la explotación sistemática de trabajadores migrantes en los campos italianos bajo el sistema criminal conocido como caporalato.
El ataque ocurrió en una gasolinera de Amendolara, cerca de Cosenza, y fue registrado completamente por el sistema de videovigilancia del establecimiento, según reportó la cadena estatal RAI y otros medios italianos. Las imágenes muestran a los dos sospechosos vertiendo líquido en la parte trasera del vehículo mientras estaba estacionado junto a un surtidor de gasolina. Posteriormente prendieron fuego al coche y bloquearon las puertas con sus brazos para impedir que las víctimas pudieran escapar, según informó el fiscal Alessandro D'Alessio.
Un cuarto hombre afgano logró sobrevivir al escapar por el maletero del vehículo, aunque sufrió quemaduras en los brazos. En una entrevista con el servicio de noticias regional TGR Calabria, el superviviente, que trabajaba como recolector de fresas y compartía vivienda con las cuatro víctimas, declaró que los asesinos formaban parte de una "enorme mafia pakistaní" y añadió: "Es un milagro que esté vivo".
El superviviente explicó que las víctimas fueron amenazadas con armas de fuego y cuchillos, y que habían sido obligados a trabajar sin recibir pago. "No nos daban dinero, comida sí, una casa sí, pero nada de dinero", declaró a la televisión pública RAI. Según su testimonio, el motivo del homicidio fue que los jornaleros estaban exigiendo dinero por su trabajo.
Los dos detenidos fueron interceptados en Villapiana la noche del lunes 1 de junio y trasladados a la Comisaría de Policía de Cosenza, donde fueron sometidos a un largo interrogatorio. Su localización fue posible gracias a las imágenes del sistema de videovigilancia de la gasolinera que registró todas las fases del crimen, según informaron las autoridades.
El sistema caporalato y la explotación laboral
El brutal asesinato ha vuelto a poner bajo el foco la explotación sistemática de trabajadores agrícolas en Italia, facilitada por deficiencias en las leyes de inmigración y laborales. El caporalato es un sistema criminal lucrativo y estrictamente organizado de intermediarios que reclutan ilegalmente trabajadores mal pagados, según describió The Guardian.
Muchos trabajadores agrícolas llegan a Italia en barco, pero numerosos llegan legalmente por avión después de pagar miles de euros a un intermediario con la creencia de que están dejando sus países de origen para un trabajo genuino, según las fuentes.
Francesco Savino, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana y obispo calabrés, declaró que la noticia de los asesinatos "sacude la fe en la humanidad" y pidió una "revuelta de conciencia" contra la explotación, el sistema de intermediarios y la indiferencia. "Lo digo con fuerza", añadió Savino. "Basta del sucio silencio de conveniencia. Basta de esa zona gris que ve, sabe y deja que las cosas sucedan. Basta de la perversa costumbre de considerar normal que hombres de tierras lejanas cosechen, trabajen, vivan, duerman, viajen y mueran como cuerpos sin historia".
La Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el mayor sindicato del país, calificó los asesinatos como un "horror indescriptible" e instó a los políticos a "combatir las abominaciones de la vida cotidiana que sufren los trabajadores, a menudo migrantes, en nuestro campo", según informó el sindicato.
Roberto Occhiuto, presidente de la región de Calabria en el sur de Italia, compartió el video de la escena en redes sociales y declaró: "Esta es una historia escalofriante que sacude nuestras conciencias y plantea profundas preguntas sobre la tragedia de la migración, el valor de la dignidad humana y las responsabilidades que una sociedad civil debe asumir hacia los más vulnerables".
Antecedentes y respuesta gubernamental
Este caso se produce después de que la primera ministra Giorgia Meloni prometiera tomar medidas enérgicas contra el sistema de caporalato tras la muerte de Satnam Singh, un trabajador agrícola de 31 años de India que fue aplastado hasta la muerte por una máquina en una granja en el área de Latina, cerca de Roma. Su empleador está siendo juzgado por homicidio voluntario después de supuestamente dejar a Singh herido fuera de su casa, con su brazo cercenado colocado en una cesta de frutas. Singh murió en el hospital dos días después del incidente en junio de 2024, según informó The Guardian.
El gobierno de Meloni ha abordado el problema de la explotación mediante el aumento de inspecciones en granjas y a empleadores, y ampliando los canales legales de inmigración. Italia está emitiendo 500.000 nuevas visas de trabajo para nacionales no pertenecientes a la Unión Europea para 2028, una medida también destinada a resolver la escasez de mano de obra en varios sectores, según las fuentes. Sin embargo, los sindicatos han criticado la política debido a problemas burocráticos con el procesamiento de las visas.
El crimen en Calabria representa uno de los episodios más violentos en la historia reciente de explotación laboral de migrantes en Italia, un problema que afecta a miles de trabajadores en el centro y sur del país que viven y trabajan en condiciones inhumanas, según las organizaciones sindicales y religiosas.




