Cuba distribuye guía de emergencia ante posible ataque militar de Estados Unidos mientras crece tensión por drones
El gobierno cubano publicó una guía de preparación para ataques militares estadounidenses en medio de crecientes tensiones bilaterales, luego de que fuentes de inteligencia reportaran que Cuba adquirió más de 300 drones militares que podrían alcanzar territorio estadounidense. La Defensa Civil de Cuba emitió recomendaciones para que las familias preparen mochilas de emergencia con alimentos para tres días, mientras el presidente Donald Trump ha declarado que "Cuba es la próxima" y el Departamento de Justicia de Estados Unidos planea acusar a Raúl Castro por el derribo de aviones en 1996.
La Defensa Civil de Cuba distribuyó en días recientes una "Guía Familiar para la Protección de la Población en Caso de Agresión Militar" que recomienda a los ciudadanos preparar mochilas con documentos personales, radio, linterna, fósforos, velas, botiquín de primeros auxilios, alimentos para tres días, agua potable, artículos de higiene personal y medicamentos para enfermedades crónicas, según reportó Deutsche Welle. La guía también sugiere identificar refugios que puedan utilizarse en caso de ataques aéreos.
La publicación de estas directrices generó confusión e indignación entre la población cubana. "Esto es una broma. Si vivimos al día, ¿cómo vamos a guardar comida para la guerra?", escribió un usuario cubano en redes sociales, según recogió Deutsche Welle. Estos mensajes reflejan el malestar de muchos cubanos ante las recomendaciones oficiales en un país que enfrenta apagones, escasez de alimentos y atención médica, y niveles récord de migración en años recientes.
La guía se publicó en uno de los momentos más tensos en décadas para las ya deterioradas relaciones entre Cuba y Estados Unidos, según Deutsche Welle. En semanas recientes, el presidente estadounidense Donald Trump ha insinuado repetidamente tomar acciones contra Cuba, llegando a declarar que "Cuba es la próxima".
Las tensiones escalaron después de que el medio estadounidense Axios citara fuentes de inteligencia que afirmaban que Cuba había adquirido más de 300 drones militares y estaba evaluando posibles escenarios para su uso cerca de la base estadounidense en Guantánamo, según reportaron tanto Deutsche Welle como Local10.
El representante estadounidense Carlos Giménez declaró el lunes que había conocido que el ejército cubano poseía drones "peligrosos" para el sur de Florida, según Local10. Giménez también reportó en la red social X el domingo que era posible que se tratara de drones "suicidas" iraníes Shahed-136. "Sé que algunos de estos drones tienen alcances de 200 kilómetros con cargas útiles de 22 libras, lo que significa que prácticamente todos en el estado de Florida están dentro del alcance de estos drones", dijo Giménez el lunes, según Local10.
Según el reporte de Axios citado por Local10, la inteligencia estadounidense señaló que los drones cubanos podrían atacar instalaciones militares estadounidenses en la Bahía de Guantánamo o Cayo Hueso, y existe la posibilidad de que asesores militares iraníes estén en La Habana para asistir a los cubanos con tales ataques.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió el lunes acusando a Estados Unidos de amenazar con "agresión militar". En una declaración publicada en X, Díaz-Canel escribió: "Cuba no representa ninguna amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país", según Local10. "Las amenazas de agresión militar contra Cuba por parte de la mayor potencia del mundo son bien conocidas. La amenaza en sí misma ya constituye un crimen internacional", agregó Díaz-Canel, quien advirtió que si se materializara, "desencadenaría un baño de sangre con consecuencias incalculables, además del impacto destructivo en la paz y estabilidad regional".
Díaz-Canel también afirmó que "Cuba, que ya soporta una agresión multidimensional de Estados Unidos, tiene el derecho absoluto y legítimo de defenderse contra un ataque militar. Sin embargo, eso no puede ser utilizado, ni lógica ni honestamente, como excusa para imponer una guerra al noble pueblo cubano", según Local10.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de fabricar "un caso fraudulento" para una intervención militar estadounidense, según reportó Local10 citando a The New York Times, que informó recientemente que Estados Unidos había aumentado los vuelos de vigilancia sobre la isla.
Sin embargo, la analista Guadalupe Correa-Cabrera, profesora de Política y Gobierno en la Universidad George Mason en Virginia, dijo a Deutsche Welle que el número limitado de drones no representaría una amenaza significativa. "En términos militares y estratégicos, 300 drones no son nada comparado con la capacidad de Estados Unidos", afirmó Correa-Cabrera. "Las asimetrías son enormes".
La experta considera que la situación actual debe verse en un contexto geopolítico más amplio, marcado por tensiones entre Washington y otras potencias globales como Rusia y China. "La ubicación geográfica de Cuba, más allá de su significado simbólico, es fundamental para cualquier país que busque controlar el Hemisferio Occidental", explicó a Deutsche Welle.
Según Correa-Cabrera, no son solo los drones los que causan preocupación, sino también las potenciales alianzas estratégicas de La Habana con países hostiles a Estados Unidos y el papel que podrían desempeñar nuevas formas de "guerra irregular". "No estamos hablando de una guerra entre Cuba y Estados Unidos, sino de un conflicto global que involucra a otras naciones", explicó.
Juan Battaleme, investigador senior del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), dijo a Deutsche Welle que en un país plagado de apagones, escasez de alimentos y atención médica, y niveles récord de migración, algunos observadores creen que el mayor riesgo para Washington podría no provenir de acciones militares. "El impacto más significativo podría ser psicológico o político, en lugar de estrictamente militar", afirmó Battaleme.
"Una potencial crisis humanitaria probablemente sería mucho más sensible para Estados Unidos que la dimensión militar del conflicto", argumentó. Agregó que si los disturbios desencadenaran migración masiva, las imágenes de cubanos huyen por mar o buscando ayuda humanitaria en Guantánamo tendrían "un costo político enorme para Washington".
Según Battaleme, Estados Unidos busca evitar un colapso a nivel regional. "Washington necesita que cualquier transición en Cuba sea ordenada y no cree un problema mayor o inestabilidad regional", dijo. "Cuba hoy se asemeja a Venezuela en años recientes: un país extremadamente vulnerable que se sostiene en parte por apoyo externo".
Paralelamente a las tensiones por los drones, el representante Giménez declaró el lunes que espera que el plan del Departamento de Justicia de Estados Unidos resulte pronto en la acusación formal de Raúl Castro por el derribo fatal de aviones de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, según Local10. "Él está en cinta y de hecho admitió que dio la orden para el derribo", dijo Giménez. Algunos esperan que el anuncio ocurra en la Torre de la Libertad en el centro de Miami, según Local10. The Associated Press reportó el viernes que el Departamento de Justicia estaba trabajando en un plan para acusar a Raúl Castro por los ataques fatales de 1996.
El jueves, durante una visita a La Habana, el director de la CIA John Ratcliffe exigió que Cuba "ya no sea un refugio seguro para adversarios", según Local10.
Los cubanos enfrentan una escasez de combustible que ha provocado apagones y un efecto dominó perjudicial que afecta la atención médica, el desempleo, la educación y el suministro de alimentos tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del ejército estadounidense, según Local10. En medio de la crisis, Díaz-Canel aceptó recientemente 100 millones de dólares en ayuda humanitaria directa para los cubanos de Estados Unidos.
Trump ha puesto tanto a Venezuela como a Cuba bajo presión para hacer acuerdos con Estados Unidos, mientras rebautizó la "Doctrina Monroe" como la "Doctrina Donroe", según Local10.
A pesar de la retórica dura y las crecientes tensiones diplomáticas, el experto en relaciones internacionales Battaleme considera que el enfrentamiento entre las dos naciones todavía está lejos de convertirse en una confrontación directa. "La situación continúa desarrollándose más en el frente político que en el militar", concluyó Battaleme en su entrevista con Deutsche Welle.




