Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. emite alerta policial contra comediante por línea falsa de denuncias migratorias
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos emitió una alerta policial contra Ben Palmer, un comediante de Nashville que creó una línea telefónica falsa para denunciar inmigrantes indocumentados como sátira de las políticas migratorias. La alerta federal, distribuida entre agencias policiales, describe a Palmer como operador de un sitio que suplanta formularios oficiales, aunque el propio documento reconoce que no existe amenaza directa para la vida o la infraestructura.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) emitió un boletín tipo "Be On The Lookout" (BOLO) contra Ben Palmer, un comediante de Nashville que creó una falsa línea de denuncias para reportar inmigrantes indocumentados y grabó las llamadas de personas que creían estar contactando a autoridades migratorias reales, según reportó El País.
La alerta federal, difundida inicialmente por la oficina del DHS en Nashville y posteriormente compartida por la policía estatal de Illinois, describía a Palmer como alguien que "opera un sitio satírico que suplanta un formulario de denuncias" para reportar a "supuestos inmigrantes ilegales", según el documento. El boletín incluía capturas de pantalla de la página, imágenes de su canal de YouTube y una fotografía del comediante.
Aunque el DHS reconoció dentro del mismo boletín que "no parece existir una amenaza directa para la vida o la infraestructura", la emisión del BOLO llamó la atención porque este tipo de alertas suelen reservarse para sospechosos peligrosos o personas vinculadas a investigaciones criminales, según El País.
Palmer, conocido en redes sociales por sus bromas telefónicas, lanzó el proyecto a inicios de 2026 como una sátira sobre las políticas migratorias y el clima político alrededor de las deportaciones masivas impulsadas por el presidente Donald Trump, según la fuente. El sitio imitaba la apariencia de una plataforma oficial para denunciar inmigrantes, aunque incluía en sus políticas de privacidad una aclaración indicando que se trataba de una parodia.
Decenas de personas comenzaron a enviar reportes reales contra vecinos, compañeros de trabajo, conductores de Uber e incluso familiares de estudiantes, según El País. Uno de los videos más vistos involucró a una maestra de preescolar que llamó para reportar a los padres de uno de sus alumnos después de revisar expedientes escolares y descubrir que habían nacido en Honduras y El Salvador.
"Es decir, parecen gente agradable o algo así", dijo la mujer durante la llamada, según el video. "Pero si están consumiendo los recursos de nuestro condado, no me gusta que haya gente ilegal aquí".
En la conversación, Palmer repetía las declaraciones de la mujer en tono neutral, obligándola a escuchar sus propias palabras desde otra perspectiva, estrategia que utilizó en todos sus videos de este tipo, según El País. Cuando el comediante resumió la denuncia, la maestra respondió: "Lo haces sonar horrible".
El video acumuló más de 20 millones de reproducciones en TikTok y se viralizó también en YouTube, Facebook y Reddit, según la fuente. Muchos usuarios describieron el contenido como una exposición directa de la deshumanización detrás de ciertas denuncias migratorias. Otro de los clips más compartidos mostró a un hombre que afirmaba ser de Boston y quería denunciar a un hispano por mirar a su novia dentro de un Walmart.
Palmer explicó después al Washington Post que evita confrontar directamente a quienes llaman porque considera que eso permite que sus contradicciones se vuelvan más evidentes, según El País. Además, aseguró que quedó sorprendido por las razones detrás de muchas denuncias. Algunas personas reportaban a vecinos por usar sus botes de basura; otras, por motivos personales o conflictos sentimentales. Una mujer llamó porque una empleada de Publix que la ayudó a encontrar agua no hablaba inglés.
El DHS señaló en un comunicado que estaba al tanto de una "página fraudulenta de YouTube que se hace pasar por el ICE" y condenó cualquier intento de "inducir a error al público o hacerse pasar por entidades gubernamentales oficiales", según la fuente.
Sin embargo, Palmer sostiene que nunca afirmó trabajar para el ICE ni para ninguna agencia federal, según El País. Cuando alguien le preguntaba directamente si estaba afiliado al gobierno, respondía con frases absurdas o ambiguas como que trabajaba "sin vínculos con el gobierno".
Después de que se emitiera la alerta BOLO, el comediante hizo otra publicación satírica en sus redes sociales, en la que bromeó que él y su familia estaban tomándoselo "muy en serio", antes de decirle directamente al DHS que podían encontrarlo en cualquiera de las fechas de su gira de comedia stand-up, según la fuente.
Para organizaciones de derechos civiles, la decisión de emitir un BOLO contra un comediante refleja una tendencia preocupante. Esha Bhandari, directora del proyecto de libertad de expresión de la ACLU, afirmó a The Guardian que este tipo de acciones pueden interpretarse como intentos de intimidar a personas críticas de las políticas migratorias, según reportó El País.
El caso plantea interrogantes sobre los límites de la sátira política y el uso de recursos policiales federales contra expresiones artísticas críticas. La emisión de una alerta policial normalmente reservada para sospechosos peligrosos contra un comediante cuyo proyecto satírico expuso actitudes hacia los inmigrantes ha generado debate sobre libertad de expresión y el clima político en torno a la inmigración en Estados Unidos durante la administración Trump.



