El lunes, Mohammad Baqer Saad Dawood al-Saadi compareció en un tribunal de Manhattan, donde se declaró no culpable de varios cargos relacionados con terrorismo. Al-Saadi, quien se describió como un 'prisionero de guerra', está acusado de ser el cerebro detrás de una serie de ataques que afectaron a comunidades judías en Europa, incluyendo explosiones en sinagogas en Bélgica y Países Bajos, y un ataque incendiario en Londres. Según documentos judiciales, al-Saadi operaba desde una oficina en Bagdad y utilizaba redes sociales para coordinar las acciones de un grupo llamado Harakat Ashab al-Yamin al-Islamia (HAYI), que en realidad era una fachada para sus operaciones individuales. Al-Saadi, quien tiene vínculos con la Guardia Revolucionaria de Irán, fue arrestado en Estambul y extraditado a EE.UU., donde se le acusa de planear ataques adicionales en territorio estadounidense. Su detención ha detenido temporalmente la ola de ataques, pero ha dejado a varios jóvenes europeos enfrentando largas penas de prisión por su participación en los atentados.


