Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, reconoció el martes que estaba equivocado sobre el ritmo al que la inteligencia artificial eliminaría empleos, afirmando que se siente "encantado de estar equivocado" tras predecir previamente un impacto devastador en trabajos de oficina de nivel inicial. La declaración, realizada durante una conferencia del Commonwealth Bank de Australia en Sídney, marca un giro significativo en el discurso de uno de los líderes tecnológicos más influyentes sobre el futuro del trabajo, según reportó Reuters.