

El director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, testificó este lunes en Oakland, California, que su compañía asumió un riesgo calculado al invertir en OpenAI cuando nadie más estaba dispuesto a hacerlo, en el marco del juicio entablado por Elon Musk contra la empresa de inteligencia artificial. El magnate acusa a OpenAI, sus cofundadores Sam Altman y Greg Brockman, y a Microsoft de incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, alegando que le engañaron para aportar más de 40 millones de dólares en donaciones.
El juicio contra OpenAI entró este lunes en su tercera y última semana en Oakland, California, en un proceso que busca determinar si la compañía de inteligencia artificial incumplió su misión fundacional sin fines de lucro para priorizar los beneficios económicos sobre el interés público, según información de El País.
Satya Nadella declaró sentirse "muy orgulloso" de que Microsoft asumiera el riesgo de invertir en OpenAI en un momento en que "nadie más estaba dispuesto" a apostar por la compañía, justo un año después de que Musk hubiera decidido marcharse, según información citada por CNBC. "Existía el riesgo de que la inversión se redujera a cero. Fue un riesgo calculado", declaró el ejecutivo, según información citada por NBC.
La inversión de Microsoft en OpenAI comenzó en 2019 con un aporte inicial de 1.000 millones de dólares a la empresa matriz de ChatGPT. Dos años después, en 2021, la compañía sumó 2.000 millones de dólares más en inversión, y en 2023 invirtió otros 10.000 millones de dólares, según El País. Microsoft comunicó a sus inversores que el aporte a OpenAI generaría un retorno de 92.000 millones de dólares.
Musk acusa a OpenAI, sus cofundadores Greg Brockman y Sam Altman, y a Microsoft de incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, alegando que le han "engañado" para que aportara más de 40 millones de dólares en donaciones, según la fuente. El fundador de Tesla afirmó durante su declaración en el juicio que fue "un tonto" al entregar a OpenAI 38 millones de dólares en financiación "esencialmente gratuita" para crear lo que se convertiría en una compañía valorada en 800.000 millones de dólares.
Nadella también atestiguó que Musk nunca contactó con Microsoft para expresar sus preocupaciones sobre si la inversión de la empresa representaba una violación a la misión inicial de OpenAI como una compañía sin ánimo de lucro, según El País. El hombre más rico del mundo ha asegurado que la inversión de Microsoft constituyó el punto de inflexión decisivo que le llevó a iniciar la investigación contra OpenAI.
Por su parte, OpenAI ha calificado la demanda de Musk como un intento motivado por la envidia que busca obstaculizar a un competidor directo, según la fuente. Se espera que Sam Altman, otrora amigo de Musk, suba al estrado este martes en uno de los testimonios más esperados en el juicio, ya que el magnate ha solicitado su despido en su demanda.
El caso representa un enfrentamiento entre dos de las figuras más prominentes de la industria tecnológica y plantea interrogantes fundamentales sobre la transformación de OpenAI de una organización sin fines de lucro a una empresa comercial valorada en cientos de miles de millones de dólares. El resultado del juicio podría tener implicaciones significativas para el futuro de la inteligencia artificial y el modelo de negocio de las empresas tecnológicas que transicionan de estructuras sin ánimo de lucro a operaciones comerciales.