Las autoridades sirias confirmaron que los dispositivos explosivos fueron colocados en un vehículo estacionado y en un contenedor de basura, según reportó la agencia estatal Sana. Las detonaciones se produjeron cuando las fuerzas de seguridad intentaban desactivar los artefactos tras detectarlos, según la misma fuente.
El Ministerio del Interior sirio aseguró que ambas explosiones tuvieron lugar "fuera del perímetro de seguridad designado" para la residencia de Macron y "no representaban ninguna amenaza directa para su alojamiento ni para la visita oficial, que continúa según lo previsto", según informó El País. Funcionarios del Elíseo, la presidencia francesa, precisaron que el mandatario no escuchó las explosiones y que en ese momento se dirigía a su reunión con al-Sharaa en el palacio presidencial, según la misma fuente.
Un análisis de BBC Verify ubicó las explosiones a aproximadamente 125 metros del hotel Four Seasons, en una arteria principal que atraviesa la capital siria. El hotel alberga personal de Naciones Unidas y diplomáticos extranjeros, y es una de las instalaciones más vigiladas de Damasco, según The Guardian.
Un testigo ocular relató a BBC Arabic que se encontraba frente a la sede del Ministerio de Turismo cuando ocurrió la primera explosión. "Mientras las fuerzas de seguridad buscaban objetos sospechosos después de la primera bomba, una segunda explosión ocurrió aproximadamente a 20 metros del sitio de la primera explosión", dijo el testigo. "La primera explosión causó daños materiales pero no hubo víctimas. La segunda explosión, sin embargo, causó heridas a varios miembros de las fuerzas de seguridad pública y la policía de tránsito", añadió.
Un video de una de las explosiones mostró a oficiales de policía sirios alrededor de lo que parecía ser un contenedor de basura antes de que este explotara, hiriendo a cuatro agentes, según The Guardian. Imágenes publicadas en redes sociales mostraron columnas de humo y llamas elevándose desde un vehículo cerca del hotel, según BBC.
Varios testigos contactados por El País relataron que escucharon el estruendo y vieron cómo se elevaba el humo. Otros hablaron de "fuertes explosiones". Las imágenes muestran pequeños incendios en algunas calles, así como una humareda que se levanta hacia el cielo, según la misma fuente. Después de las explosiones, varias calles fueron precintadas y se aplicaron medidas de seguridad adicionales, según El País.
El Ministerio del Interior sirio informó que había iniciado una investigación para determinar quiénes fueron los responsables del ataque, según The Guardian. Ningún grupo o individuo ha reivindicado la responsabilidad de la violencia reciente en la capital, según Deutsche Welle.
Horas después del incidente, Macron emitió un comunicado afirmando: "Nada puede sofocar las aspiraciones de las mujeres y de los hombres sirios de vivir una Siria plenamente soberana, segura, pluralista y unida". "Esta mañana me he encontrado con Siria en toda su diversidad. He sido testigo de la dignidad, la valentía y la determinación", añadió el mandatario, según El País. "Mi visita continúa", escribió Macron en redes sociales, según BBC.
Las explosiones no interrumpieron la visita de Macron, según medios estatales sirios, que publicaron imágenes del presidente francés y el presidente sirio abrazándose en el palacio presidencial, según The Guardian. La televisión estatal siria informó que al-Sharaa había dado la bienvenida a Macron al palacio presidencial mientras llegaban los reportes de las explosiones, según BBC.
**Contexto de seguridad en Siria**
El incidente ocurre apenas días después de que 10 personas murieran cuando una bomba explotó en un café de Damasco ubicado cerca del Ministerio de Justicia, según Deutsche Welle. El jueves pasado, un artefacto explosivo improvisado colocado en un café concurrido cerca del Palacio de Justicia en Damasco mató al menos a 10 personas e hirió a más de 20, según The Guardian. Ninguno de estos dos ataques ha sido reivindicado por ningún grupo, según El País.
Ambas acciones apuntan al modus operandi de la organización terrorista Estado Islámico, que sí viene reivindicando desde febrero otros ataques en Siria contra fuerzas gubernamentales, según El País. Pero la lista de actores interesados en impedir la estabilización siria es larga, e incluye también a los grupos proiraníes, entre ellos la formación libanesa Hezbolá, o a los partidarios del régimen sirio anterior, según la misma fuente.
Siria ha luchado recientemente con ataques de varios grupos armados, incluido el Estado Islámico y grupos vinculados al antiguo régimen de Assad, según The Guardian. Damasco había estado en gran medida libre de violencia hasta la semana pasada, incluso cuando otras áreas del país vieron secuestros y asesinatos mientras el nuevo gobierno intentaba afirmarse, según la misma fuente.
Las explosiones representaron un revés para los nuevos gobernantes de Siria, que han buscado proyectar una imagen de estabilidad y han intentado atraer inversores extranjeros desde el derrocamiento del expresidente Bashar al-Assad en diciembre de 2024, según The Guardian.
**Primera visita de un líder occidental importante**
Macron es el primer líder occidental importante en visitar Siria desde que al-Sharaa llegó al poder tras la caída del régimen de Assad, según Deutsche Welle. Macron es el primer líder importante de la Unión Europea en visitar Damasco desde que Assad fuera derrocado, según El País. Su reunión con al-Sharaa en Damasco fue vista como un reconocimiento importante de al-Sharaa, según The Guardian.
Al-Sharaa, un antiguo comandante de al-Qaeda de la mayoría musulmana suní de Siria, ha prometido unificar un país dividido después de cinco décadas del gobierno represivo de la familia Assad y una devastadora guerra civil de 13 años, según BBC. Al-Sharaa y sus ministros han trabajado arduamente para distanciarse de sus pasados como combatientes islamistas en Hayat Tahrir al-Sham, que surgió de al-Qaeda, según The Guardian.
El golpe que propició el cambio de régimen lo lideró al-Sharaa, un antiguo comandante de al-Qaeda convertido hoy en aliado de potencias occidentales y en el líder político de una transición que el lunes debía celebrar la primera sesión parlamentaria desde el cambio de autoridades, según El País. Esa sesión fue aplazada sin fecha, según la misma fuente.
Varios analistas han considerado la visita del presidente francés como un gesto de confianza hacia la nueva Siria, donde los retos a nivel de seguridad se suman a los de la pobreza generalizada —que afecta al 90% de la población, según datos de la ONU en 2025— y la amplia devastación del país tras 13 años de guerra civil, según El País.
Francia ha sido uno de los gobiernos occidentales más solidarios con el gobierno de al-Sharaa, presionando a Estados Unidos para que levante las sanciones contra Siria y desempeñando un papel clave en la mediación entre Siria e Israel, según The Guardian.
**Acuerdos económicos y diplomáticos**
Macron y al-Sharaa anunciaron después de su reunión que los dos países designarían embajadores, una reanudación significativa de los lazos diplomáticos después de que Francia rompiera relaciones en 2012 en respuesta a la represión de Assad contra las protestas, según The Guardian.
Durante la conferencia de prensa conjunta en el palacio presidencial, al-Sharaa declaró: "Tras la crisis en el estrecho de Ormuz, el mundo ha reconocido la importancia de los corredores comerciales estables y seguros. Siria tiene una posición estratégica, vinculando el Mediterráneo con el Golfo e Irak, y a solo unas horas por mar de Marsella", según palabras recogidas por la agencia Sana y citadas por El País. "Viva la amistad franco-siria", dijo al-Sharaa en francés para cerrar la conferencia conjunta, según la misma fuente.
Macron ha estado acompañado por una delegación económica, incluidos Rodolphe Saadé, director de la naviera CMA CGM, y Patrick Pouyanné, director ejecutivo de TotalEnergies, según The Guardian. Un miembro de la comitiva presidencial francesa explicó a la prensa el lunes que Macron llegó a Damasco acompañado por una delegación de inversores y representantes de empresas francesas, según El País.
Las empresas francesas firmaron más de una docena de acuerdos, una medida que probablemente aumentará la confianza de los inversores en el país devastado por la guerra, que lucha por salir del malestar económico, según The Guardian. Los acuerdos firmados incluyeron contratos para reconstruir la infraestructura de agua y electricidad destruida en la ciudad de Homs, proporcionar asistencia técnica al banco central de Siria y desarrollo de capacidades para el aeropuerto de Damasco con CMA CGM, según la misma fuente.
Otro acuerdo fue iniciar el proceso de devolución de 43,6 millones de libras esterlinas en activos ilícitos tomados de Siria por Rifaat al-Assad, el difunto tío de Bashar al-Assad, quien huyo a Francia después de intentar derrocar al padre de Assad, según The Guardian.
Durante las reuniones bilaterales que Francia ha mantenido en suelo sirio, también se han cerrado acuerdos en materia de infraestructura, sanidad, transporte o desarrollo institucional, según El País. "Queremos seguir trabajando en la reestructuración del sector bancario sirio", dijo Macron desde el palacio presidencial, según la misma fuente.
CMA CGM, durante los últimos 14 meses, ha invertido 430 millones de euros para incrementar las capacidades del puerto mediterráneo de Latakia, según El País.
**Desafíos económicos y reconstrucción**
Siria está intentando fortalecer los lazos internacionales e impulsar la inversión después de más de una década de devastadora guerra civil que mató a casi medio millón de personas y desplazó a miles, según Deutsche Welle.
Además de los problemas de seguridad, el malestar económico creado por 14 años de guerra y sanciones aplastantes es el principal desafío que enfrenta la Siria de posguerra, según The Guardian. Aproximadamente el 90% de las personas en Siria viven en la pobreza y la infraestructura del país necesita desesperadamente reparaciones como resultado de la guerra, según la misma fuente. Servicios básicos como la electricidad son inconsistentes en partes del país, incluida Damasco, según The Guardian.
Junto con otros países occidentales y árabes, Francia busca evitar que Siria caiga en un agujero negro peor al que padeció durante la última década, según El País. Lograr que la nación árabe deje de ser un Estado fallido, tras cinco décadas de dictadura de los Assad que durante el último tramo era incapaz de proveer de servicios básicos, propiciaría el regreso de al menos parte de los refugiados sirios que siguen en el exilio, unos cuatro millones de personas, según la misma fuente.
Ese interés se suma, además, al de la oportunidad de negocio que se presenta con la reconstrucción de todo un país y sus instituciones, según El País. Este asunto lo identificó Donald Trump, presidente de Estados Unidos, que en 2025 —cuando la comunidad internacional aún desconocía el rumbo que tomaría la Siria islamista— selló tratos comerciales con al-Sharaa, con quien se encontró en Arabia Saudí y en Nueva York y al que verá el miércoles en Ankara, según la misma fuente.
Después de viajar a Siria, Macron partirá este martes hacia Ankara, Turquía, para participar en la cumbre de la OTAN, según BBC y El País. La visita de Macron es un viaje que subraya el regreso de Siria al escenario global tras años de aislamiento internacional, según BBC.


