Al menos dos personas murieron cuando la policía talibán dispersó con fuego real una protesta en la ciudad occidental afgana de Herat, donde entre 100 y 150 hombres se manifestaban en solidaridad con más de una docena de mujeres detenidas por presuntamente violar los estrictos códigos de vestimenta islámicos, según testigos y personal médico. Las autoridades talibanes niegan las muertes pero reconocen haber actuado para "mantener el orden público".