Las instalaciones del navegador móvil y motor de búsqueda DuckDuckGo en Estados Unidos registraron un aumento pronunciado tras la decisión de Google de hacer de su servicio Search el punto de partida para servicios de inteligencia artificial generativa, según informó eMarketer.
"Google está alimentando forzosamente con IA sin ninguna forma de optar por no participar", dijo Gabriel Weinberg, fundador y director ejecutivo de DuckDuckGo, en un comunicado. "Queremos ser el lugar que pone a los usuarios a cargo y les permite decidir cuánta o cuán poca IA quieren", agregó.
La cuota de mercado de DuckDuckGo en Estados Unidos fue de apenas 1.74% en abril, según las clasificaciones de motores de búsqueda de StatCounter. Sin embargo, el reciente aumento en las instalaciones de iOS en territorio estadounidense indica un deseo de elección y privacidad, así como una resistencia a la inteligencia artificial por defecto sin opciones de exclusión, según el análisis de eMarketer.
Los usuarios estadounidenses están a la vanguardia de las preocupaciones sobre privacidad y representan casi la mitad (46%) del tráfico mundial de DuckDuckGo, según datos de Similarweb.
El aumento de DuckDuckGo revela que algunos usuarios abandonarán su motor de búsqueda predeterminado cuando la experiencia central cambie, aunque queda por ver si estas instalaciones continuarán en el tiempo, según el reporte.
Para las marcas, el valor de este aumento impulsado por consumidores radica en demostrar que la búsqueda centrada en la privacidad y libre de inteligencia artificial tiene una audiencia dedicada y en crecimiento, incluso si no mueve la aguja en la cuota de mercado, según las implicaciones señaladas por eMarketer.
La situación pone de manifiesto una tensión creciente entre las grandes empresas tecnológicas que buscan integrar inteligencia artificial generativa en sus servicios principales y un segmento de usuarios que prefiere mantener control sobre su experiencia de búsqueda sin la intervención automática de estas tecnologías. El caso de DuckDuckGo demuestra que existe un nicho de mercado dispuesto a cambiar de plataforma cuando se eliminan opciones de personalización en servicios ampliamente utilizados.
