EE.UU. e Irán permiten mayor tránsito en el estrecho de Ormuz pese a bombardeos y estancamiento en negociaciones
El número de barcos que cruza el estrecho de Ormuz, la vía marítima más importante del mundo para el transporte de energía, ha aumentado en los últimos días pese al doble bloqueo impuesto por Irán y Estados Unidos y al estancamiento en las negociaciones entre ambos países. Según datos de consultoras especializadas, más de 300 embarcaciones de bandera no iraní han logrado franquear el paso tras acuerdos con la Guardia Revolucionaria iraní, mientras decenas más lo han hecho guiadas por la Marina estadounidense o por cuenta propia, en lo que analistas interpretan como un acuerdo tácito entre Washington y Teherán para aliviar la presión sobre los mercados energéticos.
A pesar de las constantes escaramuzas militares y el enésimo estancamiento en las negociaciones, el estrecho de Ormuz muestra señales de una ligera reapertura. Pese al doble bloqueo impuesto primero por Teherán y después por Washington, el número de barcos que ha logrado franquearlo crece en los últimos días, según datos de múltiples consultoras especializadas en inteligencia marítima.
Algunos buques, la mayoría, cruzan de común acuerdo con la Guardia Revolucionaria iraní. Otros lo hacen guiados por la Marina estadounidense. Los menos, por su cuenta y riesgo, según reporta el diario español El País.
Los datos de la consultora noruega Rystad Energy y de la firma británica de datos e inteligencia marítima Lloyd's List apuntan a un repunte en los cruces, sobre todo en sentido salida, rumbo al mar Arábigo y el océano Índico. Este incremento se produce ajeno a las constantes escaramuzas y el fuego cruzado en esas mismas aguas: la pasada madrugada Washington alcanzó un petrolero iraní y Teherán respondió atacando a un portacontenedores de bandera liberiana, según la fuente.
Las autoridades iraníes llevan varias jornadas anunciando un mayor trasiego de barcos, superando la veintena diaria tanto el viernes pasado como este martes. Los datos publicados este martes por Lloyd's List Intelligence calculan en unos 300 los barcos de bandera distinta de la iraní que han cruzado tras llegar a un acuerdo con la Guardia Revolucionaria. Muchos de ellos, según Bloomberg, pertenecientes a navieras que no habían franqueado el estrecho en ninguno de los dos sentidos desde el inicio del conflicto.
**Tránsitos en sombra superan el 65%**
En esas cifras solo están incluidos los movimientos autorizados por las autoridades de la República Islámica, pero no aquellos barcos que cruzan con el transpondedor apagado para evitar ser detectados. Los últimos datos de Vortexa, otra firma sectorial con sede en Londres, estiman en más del 65% la proporción de tránsitos en sombra en mayo. Es decir, de buques que cruzaron Ormuz sin dejar rastro. Esa cifra se disparó desde el 54% registrado en abril.
"Lo que empezó siendo un comportamiento asociado en gran medida a flota vinculada a Irán se ha ampliado de forma sustancial, con muchos operadores no iraníes", escriben los técnicos de Vortexa en un reciente análisis para clientes. "Estos movimientos ya no son únicamente una señal de evasión de sanciones [a Irán], sino que se han convertido en una respuesta comercial amplia para mantener los flujos. Las exportaciones procedentes del golfo Pérsico no se han detenido, sino que una proporción creciente del flujo físico es cada vez más difícil de observar en tiempo real", según el análisis.
"Los cruces ganan ritmo", sentenció hace unos días Jana Sutenko, de la firma especializada Kpler, después de que un gran buque gasista de la energética emiratí Adnoc alcanzase aguas de Omán rumbo a la India. Poco antes lo habían hecho otros tres metaneros de QatarEnergy con China y Pakistán como destinos finales.
**Niveles aún muy inferiores a los previos a la guerra**
Pese al reciente repunte, tanto de los movimientos verificables como de los opacos, el volumen actual de cruces continúa en niveles muy inferiores a los que se registraban antes de la guerra, cuando muchas jornadas se superaban los 100 barcos atravesando Ormuz. Sí marca, sin embargo, un punto de inflexión respecto a la sequía casi total en abril y la primera mitad de mayo.
"El tráfico de buques en Ormuz está siendo bastante mayor en las dos últimas semanas, es algo evidente y verificable. Es como si EE.UU. e Irán hubiesen llegado a un acuerdo tácito para abrir un poco el grifo y aliviar el cuello de botella", apunta Jorge León, vicepresidente y jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy. "En cierto modo sorprende, porque Irán tiene interés en que el precio del petróleo suba, para poner más presión en las negociaciones y EE.UU. en que Irán exporte menos, para reducir sus ingresos. Pero ambos parecen estar haciendo la vista gorda", dijo León.
Este mayor flujo de buques en la zona, subraya León, está "claramente" ayudando a aliviar el precio del petróleo, que en los últimos días ha bajado por debajo de los 100 dólares por barril, y del gas, que también pica claramente a la baja. Aunque la expectativa de un acuerdo entre Washington y Teherán es el elemento principal en cualquier oscilación, el humor negociador no es el único factor que pesa.
"Sin este aumento de los cruces en las dos últimas semanas, el mercado estaría mucho arriba", explica León, exanalista de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). "El tráfico de barcos sigue siendo muy volátil y va por días, pero es evidente que, implícitamente, ambas partes están dejando pasar más", según el analista.
**Marina estadounidense guía decenas de buques**
El anuncio inicial de Donald Trump, allá por marzo, de que las fuerzas estadounidenses escoltarían a los buques occidentales para que pudieran cruzar Ormuz, se ha quedado en agua de borrajas. Sin embargo, en las últimas semanas la Marina de ese país sí está guiando a decenas de buques que tratan de franquear el estrecho. El diario The New York Times calcula que desde mediados de mayo unos 70 han seguido sus recomendaciones para abandonar, con éxito, la zona. La mayoría, a hurtadillas: con el transpondedor apagado y, por tanto, sin engrosar los listados oficiales de cruces.
Este aparente acuerdo tácito entre Washington y Teherán para permitir un mayor flujo de tráfico marítimo, aunque no formalizado, representa un cambio significativo en la dinámica del conflicto en el estrecho de Ormuz. La lengua de mar, que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por vía marítima a nivel mundial, se había convertido en un punto crítico de tensión desde el inicio del conflicto.
El incremento en los cruces, tanto autorizados como clandestinos, sugiere que ambas potencias han reconocido implícitamente los costos económicos y geopolíticos de mantener un bloqueo total. Para Irán, los altos precios del petróleo pueden proporcionar ventaja negociadora, pero también generan presión internacional y afectan a sus propias exportaciones. Para Estados Unidos, un bloqueo prolongado amenaza con desestabilizar los mercados energéticos globales y afectar a aliados dependientes del petróleo del Golfo.
La situación continúa siendo volátil, con intercambios de fuego esporádicos y negociaciones estancadas. Sin embargo, el aumento del tráfico marítimo en las últimas dos semanas indica que, por debajo de la retórica oficial y los enfrentamientos militares, existe un reconocimiento pragmático de la necesidad de mantener abiertos, aunque sea parcialmente, los flujos energéticos globales.



