El número de barcos que cruza el estrecho de Ormuz, la vía marítima más importante del mundo para el transporte de energía, ha aumentado en los últimos días pese al doble bloqueo impuesto por Irán y Estados Unidos y al estancamiento en las negociaciones entre ambos países. Según datos de consultoras especializadas, más de 300 embarcaciones de bandera no iraní han logrado franquear el paso tras acuerdos con la Guardia Revolucionaria iraní, mientras decenas más lo han hecho guiadas por la Marina estadounidense o por cuenta propia, en lo que analistas interpretan como un acuerdo tácito entre Washington y Teherán para aliviar la presión sobre los mercados energéticos.