El acuerdo entre Estados Unidos e Irán colapsa mientras nuevos ataques sacuden Oriente Medio
El memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán se desmorona tras dos días consecutivos de intensos intercambios de fuego que han dejado en evidencia la fragilidad del acuerdo firmado hace apenas tres semanas. Según reportes del 9 de julio de 2026, fuerzas estadounidenses han ejecutado al menos 170 ataques contra instalaciones costeras iraníes, mientras que la Guardia Revolucionaria Islámica ha respondido con misiles balísticos contra bases militares estadounidenses en la región, incluida una base en Jordania. El presidente Donald Trump declaró durante una cumbre de la OTAN en Turquía que el memorándum "ha terminado", marcando el colapso oficial de un acuerdo que nunca logró consolidarse como una paz duradera.
El colapso del acuerdo entre Washington y Teherán representa un giro dramático en la diplomacia regional apenas tres semanas después de que se firmara el memorándum de entendimiento a mediados de junio. Según reportes de medios estatales iraníes, fuerzas estadounidenses han golpeado múltiples ubicaciones en la provincia costera de Bushehr, incluyendo el perímetro de una planta nuclear y un muelle para botes de pesca, según informó la agencia estatal IRNA citando a un funcionario regional. El ejército estadounidense no ha confirmado estos últimos ataques, pero los reportes siguen a una ola de ataques aéreos estadounidenses ejecutados durante la noche del 8 al 9 de julio.
La escalada comenzó cuando Irán disparó 10 misiles balísticos contra la base militar estadounidense de Azraq en el norte de Jordania, también conocida como Base Aérea Muwaffaq Salti, según la Guardia Revolucionaria Islámica. El gobierno jordano confirmó que interceptó los misiles iraníes que penetraron el espacio aéreo del país y activaron las sirenas de alerta aérea. No se reportaron daños ni bajas, según el portavoz del gobierno jordano Mohammad Al-Momani. La Guardia Revolucionaria advirtió que "si el ejército estadounidense repite su agresión, otras bases estadounidenses en la región no se salvarán del fuego pesado".
Explosiones fueron reportadas en dos ciudades iraníes costeras el jueves. Tres explosiones se escucharon en la ciudad de Konarak, un puerto estratégico en la costa de Makran en la provincia de Sistan y Baluchistán, según la agencia semioficial Mehr News Agency. Explosiones adicionales fueron reportadas en la ciudad de Bushehr, según la agencia estatal IRNA. Ehsan Jahanian, vicegovernador de política y seguridad de la provincia de Bushehr, dijo a IRNA que una instalación militar fuera de la ciudad fue golpeada por lo que describió como "proyectiles enemigos estadounidenses-israelíes", y que la defensa aérea iraní respondió posteriormente. No proporcionó detalles adicionales sobre la extensión del daño o bajas.
Un oficial estadounidense dijo a CNN que el ejército estadounidense no está realizando ataques en este momento. Funcionarios israelíes dijeron que no estaban "familiarizados con ninguna participación israelí en ataques en Irán en este momento". No había información inmediata sobre la causa de las explosiones en Konarak o la extensión de posibles daños.
El ejército estadounidense reportó haber golpeado 90 objetivos a lo largo de la costa iraní durante la noche del 8 al 9 de julio. En respuesta, la Guardia Revolucionaria Islámica dijo que apuntó a bases militares estadounidenses en Kuwait y Bahrain. Medios estatales iraníes también publicaron imágenes de varios botes quemados que dijeron fueron dañados por ataques aéreos estadounidenses.
La interferencia con GPS también ha reaparecido en días recientes, con niveles elevados de suplantación visible en datos de buques y vuelos alrededor del Estrecho de Ormuz. La tecnología de suplantación puede usarse para redirigir municiones que dependen de GPS lejos de sus objetivos para interrumpir ataques enemigos. La suplantación también se había reducido durante las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El tráfico marítimo internacional a través del Estrecho de Ormuz ha disminuido tras los renovados ataques estadounidenses contra instalaciones costeras iraníes durante los últimos dos días, según datos de seguimiento marino. Solo 13 buques comerciales transitaron el Estrecho en las últimas 24 horas, según datos de MarineTraffic. Antes de la guerra, aproximadamente 110 buques transitaban diariamente por esta vía vital. Desglosado, un total de siete barcos entraron al Golfo Pérsico en las últimas 24 horas: cinco buques de carga y dos petroleros. Seis barcos adicionales salieron del golfo, consistiendo en cuatro buques de carga y dos petroleros.
Un oficial estadounidense dijo a CNN que Irán disparó contra tres buques comerciales en aguas territoriales de Omán cerca del Estrecho de Ormuz el martes. Los ataques continuos de Irán contra barcos han provocado represalias estadounidenses cada vez. La Guardia Revolucionaria Islámica declaró que "los extranjeros no tienen participación alguna en esta tierra o en el Estrecho de Ormuz", y que "la interferencia en la determinación de la ruta de envío no solo será respondida con nuestra respuesta aplastante, sino que también interrumpirá seriamente el proceso de reapertura gradual" que había comenzado con la firma del memorándum entre Estados Unidos e Irán el mes pasado. Los barcos deben "obtener autorización de la Armada de la Guardia Revolucionaria mediante el cumplimiento disciplinado de protocolos de seguridad", agregó en su declaración.
Irán ha utilizado la pausa reciente en el conflicto para acelerar las exportaciones desde la Isla de Kharg, su principal centro de exportación. Según TankerTrackers, un servicio de seguimiento de envíos, "Teherán envió no menos de 10 millones de barriles de petróleo crudo y fuel oil durante la noche" del 8 al 9 de julio. "Los tres terminales de exportación de la Isla de Kharg permanecieron completamente ocupados" a pesar de los últimos ataques estadounidenses, según analistas de Windward, un servicio de inteligencia marítima. "Aproximadamente 63 millones de barriles de petróleo crudo iraní están ahora en el mar", dijo Windward. Después de que Estados Unidos esta semana revocó una exención que había permitido las exportaciones de petróleo crudo iraní, "operadores, aseguradores y compradores están completamente expuestos a sanciones secundarias estadounidenses en cualquier carga que manejen", señaló Windward.
Las negociaciones diplomáticas continúan en medio de la escalada militar. Según reportes regionales confirmados a CNN, Pakistán y Qatar están trabajando para traer a Estados Unidos e Irán de vuelta a la mesa de negociaciones. Pakistán y Qatar fueron los mediadores clave en negociaciones anteriores celebradas en Suiza, que finalmente llevaron al Memorándum de Entendimiento firmado a mediados de junio. Omán también ayudó a facilitar rondas anteriores de conversaciones diplomáticas.
El miércoles por la noche, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán pidió a todas las partes que ejercieran moderación y "se abstuvieran de cualquier acción que pueda socavar aún más la paz y la estabilidad regional". "No hay alternativa al compromiso continuo, diálogo y diplomacia para lograr el objetivo compartido de paz en la región", dijo el ministerio en un comunicado. "Pakistán insta a todos los lados a mantener sus respectivos compromisos bajo el Memorándum de Entendimiento de Islamabad, que sigue siendo una base duradera para la comprensión, el respeto mutuo y la prosperidad compartida para la región y más allá".
El Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, realizó llamadas telefónicas separadas con sus homólogos en Turquía, Omán y Arabia Saudita el jueves, en medio del resurgimiento del conflicto en la región. "Las partes enfatizaron la importancia de hacer pleno uso de los canales diplomáticos, mantener la comunicación y coordinación continuas para abordar cuestiones regionales, y prevenir cualquier escalada adicional de tensiones", agregó la declaración.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Qatar realizó llamadas de alto nivel con sus homólogos iraní, saudí y de los Emiratos Árabes Unidos mientras los estados del Golfo soportan una volatilidad creciente en la región. Doha también condenó los ataques contra buques en el Estrecho de Ormuz y enfatizó la necesidad de diálogo y diplomacia.
En el frente doméstico iraní, las ceremonias fúnebres maratónicas para el difunto Líder Supremo Ali Jamenei culminaron con una procesión final y oración televisada en el santuario del Imán Reza en la ciudad de Mashhad. La transmisión en vivo de la televisión de medios estatales desde el santuario se apagó, indicando que el entierro privado podría estar en curso. El hijo mayor de Jamenei, Mostafa Jamenei, dirigió la oración fúnebre en el santuario, lo que no estaba en los planes originales reportados por medios iraníes.
El actual Líder Supremo Mojtaba Jamenei, hijo y sucesor del difunto Jamenei, no pudo ser visto en la transmisión de medios estatales de esa oración. Una fuente regional había dicho anteriormente que el nuevo líder supremo era poco probable que hiciera una aparición en el funeral, según lo aconsejado por la Guardia Revolucionaria Islámica, incluyendo en el entierro privado.
Miles de dolientes llenaron las calles de Mashhad mientras el ataúd del difunto Líder Supremo Ali Jamenei llegaba. En la multitud, algunos llevaban imágenes del líder iraní asesinado mientras otros habían desplegado pancartas con mensajes violentos, notablemente escritos en inglés en lugar de farsi, pidiendo la muerte del presidente estadounidense Donald Trump. Una pancarta decía "Hey TRUMP We will kill you" (Oye Trump, te mataremos).
Es importante notar que con una población de 90 millones, Irán es una historia de dos pueblos: los que lloran y los que no. Muchos iraníes están enojados con el espectáculo del funeral, asociando a Jamenei con un régimen opresivo que solo ha silenciado la disidencia a lo largo de los años. Otros sienten apatía, con algunos incluso aprovechando los días del funeral como una oportunidad para salir de ciudades congestionadas.
En el frente libanés, el primer "zona piloto" en el Líbano, destinada a transicionar el control del territorio libanés actualmente ocupado por fuerzas israelíes, se lanzará "en cuestión de días", dijo un oficial estadounidense el jueves. El oficial dijo que Estados Unidos "pronto comenzará a contactar a socios internacionales para ayudar al Gobierno Libanés a restaurar efectivamente la soberanía en estas zonas y en todo su país de manera más amplia".
Las conversaciones planeadas en Roma la próxima semana serán "una discusión cerrada que permitirá a los gobiernos entregar a equipos técnicos, que trabajarán en todos los problemas descritos en el Marco", dijo el oficial. Ese marco de 14 puntos fue alcanzado después de la última ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos entre funcionarios israelíes y libaneses en Washington, DC, a finales de junio.
El presidente libanés Joseph Aoun ha vinculado la participación continua de su país en conversaciones con Israel al comienzo de un retiro militar de áreas ocupadas del sur del Líbano, según una fuente diplomática familiarizada con el asunto. Aoun se reunió con la Embajadora estadounidense en el Líbano Michael Issa el jueves y habló sobre la importancia de presionar a Israel para que detenga su operación militar en el Líbano mientras avanza el acuerdo de alto el fuego. Aoun también "enfatizó la necesidad de detener los bombardeos, explosiones y demoliciones llevadas a cabo por fuerzas israelíes en varios pueblos y aldeas que ocupa", dijo su oficina en X.
Sin embargo, el Ministro de Defensa israelí Israel Katz rechazó la noción de un retiro amplio del sur del Líbano. "No le pedimos permiso a nadie para entrar en el Líbano, y no necesitamos permiso para permanecer en el Líbano", dijo en un comunicado. Los comentarios de Katz vinieron después de que Trump dijera el miércoles en la cumbre de la OTAN que Israel "querría" retirar tropas del sur del Líbano.
Bajo el acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos firmado a finales del mes pasado, el ejército israelí se suponía que se retiraría de dos pequeñas áreas a lo largo de la llamada "Línea Amarilla", que demarca el territorio ocupado por fuerzas israelíes. El ejército libanés posteriormente se encarga de mantener la seguridad en estas zonas piloto. Pero desde que se firmó el acuerdo, no hay indicación de que las fuerzas israelíes se hayan retirado.
CNN está a bordo del portaaviones de la Armada estadounidense USS Abraham Lincoln el jueves, siguiendo otro día de ataques intercambiados entre Estados Unidos e Irán y explosiones reportadas en un área costera iraní. Los jets han aterrizando en el buque durante todo el día para operaciones de vuelo. Los F-18 y F-35 están entre las aeronaves que han aterrizando en el buque de guerra, actualmente estacionado en el Mar de Arabia. Aunque maniobras navales como estas se programan regularmente, la atmósfera ha cambiado hoy a medida que las tensiones en Oriente Medio se intensifican. El buque naval está acompañado por el destructor USS Frank E Petersen Jr, equipado con misiles Tomahawk capaces de realizar ataques terrestres ofensivos así como defensa aérea, defensa de misiles y capacidades antisubmarinas.




