

El índice FTSE 100 de la Bolsa de Londres alcanzó por primera vez la barrera de los 10.000 puntos en el primer día de operaciones de 2026, marcando un hito significativo tras un año de sólido desempeño que dejó al índice más de un 21% por encima de su nivel del año anterior.
El índice FTSE 100, que rastrea el rendimiento de las 100 empresas más grandes que cotizan en la Bolsa de Londres, logró un nuevo récord histórico al alcanzar brevemente los 10.046 puntos antes de cerrar el día en 9.951 puntos. Este avance refleja un año 2025 particularmente exitoso para las empresas británicas, con ganancias notables en sectores como minería de metales preciosos, defensa y servicios financieros.
Según Susannah Streeter, comentarista financiera independiente, este hito de 10.000 puntos es "psicológicamente importante" y demuestra que el índice de empresas azules británicas está "volviendo a estar en favor" entre los inversores. Las razones de este éxito incluyen la estabilidad que ofrecen las empresas del FTSE 100 en tiempos de incertidumbre económica y geopolítica.
Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell, señaló que el cruce de los 10.000 puntos es un regalo de Año Nuevo para la canciller Rachel Reeves, quien ha estado promoviendo activamente la inversión en el mercado de valores británico. Coatsworth destacó que, a pesar de que las empresas de Londres a veces se consideran "antiguas y aburridas", su diversidad sectorial las hace atractivas para inversores que buscan estabilidad.
El rendimiento del FTSE 100 se ha visto impulsado por varios factores, incluyendo el aumento de los precios del oro y la plata, que benefició a empresas como Rio Tinto, y el incremento del gasto global en defensa, que favoreció a contratistas como Babcock y Rolls-Royce. Empresas como Next y Burberry también experimentaron un sólido desempeño, con Next elevando su perspectiva de ganancias cuatro veces durante el año.
Sin embargo, no todo ha sido positivo. Algunas empresas como Greggs han sufrido caídas significativas, con una reducción del 39% en sus acciones debido a preocupaciones sobre sus planes de expansión y un crecimiento de ventas poco dinámico.
Es importante destacar que, aunque el FTSE 100 se percibe a menudo como un indicador de la fortaleza corporativa británica, en realidad refleja principalmente la actividad empresarial global. Aproximadamente tres cuartos de los ingresos de las empresas del índice se generan en el extranjero, lo que lo convierte en un barómetro más internacional que nacional.
La canciller Reeves interpretó este logro como "un voto de confianza en la economía británica y un fuerte inicio para 2026". No obstante, algunos expertos advierten que el entusiasmo actual, impulsado en parte por las expectativas sobre la inteligencia artificial (IA), podría disiparse si estas no se materializan tan rápido como se espera.
El rendimiento del FTSE 100 se suma a una tendencia global de mercados bursátiles al alza, alimentados por la expectativa de que la IA impulse las ganancias corporativas. Sin embargo, la volatilidad sigue siendo un factor a considerar para los inversores.