

Figuras influyentes del entorno de Donald Trump, como Steve Bannon y Alex Jones, están aprovechando las manifestaciones contra el gobierno mexicano para caracterizar a México como un 'Estado narcoterrorista' y justificar una posible acción militar estadounidense, mientras el presidente Trump sugiere que estaría dispuesto a atacar a los carteles en territorio mexicano.
Las protestas contra el gobierno de Claudia Sheinbaum que sacudieron Ciudad de México el pasado sábado y que han sido convocadas nuevamente para este jueves 20 de noviembre, están siendo utilizadas por diversos actores del movimiento MAGA (Make America Great Again) en Estados Unidos para promover una narrativa intervencionista hacia México.
Figuras prominentes del entorno trumpista como Steve Bannon y Alex Jones, ambos conocidos por difundir desinformación, han aprovechado estas manifestaciones para caracterizar a México como un "Estado narcoterrorista". Esta retórica surge en un contexto donde Estados Unidos ha declarado la guerra al "narcoterrorismo" en América Latina, habiendo hundido ya más de 20 supuestas embarcaciones de narcotraficantes en aguas del Caribe y el Pacífico, con un saldo de al menos 80 ejecuciones extrajudiciales, según reportan las fuentes.
El propio presidente Donald Trump expresó el lunes ante periodistas en la Casa Blanca su disposición a intervenir militarmente en México. "¿Que si lanzaría ataques en México para detener drogas? Está bien por mí. Cualquier cosa que tengamos que hacer para detener drogas... Mira, vi cómo estaba Ciudad de México el fin de semana, tienen grandes problemas por allá. Si tuviéramos que hacerlo, haríamos lo que hemos hecho en las rutas marítimas", declaró Trump según El País.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum rechazó frontalmente la idea de una incursión militar estadounidense en territorio mexicano, mientras que el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también descartó cualquier acción unilateral por parte de su país. Sin embargo, la retórica intervencionista continúa creciendo entre la base electoral de Trump.
La cobertura de las protestas mexicanas en el ecosistema mediático MAGA ha estado principalmente en los programas de Bannon y Jones. War Room, el podcast de Bannon, se encuentra entre los 10 programas políticos más escuchados en Estados Unidos, mientras que el sitio web InfoWars de Jones recibe más de cinco millones de visitas mensuales, según datos de la firma analista Semrush citados por El País.
Las narrativas que promueven estos medios presentan versiones distorsionadas de la realidad mexicana. Jones ha afirmado que las protestas contra Sheinbaum se han extendido por todo México y que millones de mexicanos se han unido en lo que denomina una "revolución" popular, cuando la cifra oficial de asistentes a la manifestación del sábado fue de 17.000 personas. Según su relato, una incursión militar estadounidense sería necesaria para asegurar un gobierno de transición aliado a Trump.
Por su parte, Bannon ha contextualizado las protestas destacando su componente generacional, inicialmente atribuido a la Generación Z, y señalando como detonante de la insatisfacción con Sheinbaum el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en Michoacán. En esta versión, la intervención estadounidense se presenta como una respuesta a un supuesto reclamo directo de la población mexicana que pide a Trump actuar contra el gobierno de Sheinbaum, al que acusan de estar bajo control del "narcoterrorismo".
Ambas versiones contrastan con la realidad política mexicana. Sheinbaum mantiene tasas de aprobación cercanas al 80%, siendo una de las líderes más populares a nivel global, y no enfrenta actualmente un riesgo existencial para su gobierno, aunque eventos como la muerte de Manzo, la inseguridad en varios estados por la actividad de los carteles y los escándalos de corrupción en su partido están teniendo un impacto negativo en la opinión pública.
El contexto político interno estadounidense podría estar alimentando un escenario en el que atacar México se presente como una manera relativamente fácil para que Trump se apunte puntos con sus bases. Mientras la controversia sobre la publicación de los documentos relacionados con Jeffrey Epstein se acerca a su punto crítico y persisten divisiones dentro de las filas republicanas, un ataque directo a los carteles mexicanos podría desviar la atención pública y satisfacer a una porción significativa del electorado trumpista.
Una encuesta realizada por Reuters en 2023 encontró que el 64% de los republicanos estaba a favor del envío de militares a México para combatir a los carteles, y el apoyo casi unánime del partido a los recientes ataques contra embarcaciones de narcotraficantes sugiere que esa cifra podría ser incluso mayor en la actualidad.
Aunque Trump no ha acusado directamente a Sheinbaum de estar vinculada con grupos narcotraficantes, como sí lo ha hecho con los presidentes de Venezuela y Colombia, Nicolás Maduro y Gustavo Petro respectivamente, sí ha manifestado que estaría "orgulloso" de atacar directamente a los carteles. "He estado hablando con México; ellos saben mi posición. Estamos perdiendo a cientos de miles de personas por las drogas. Hemos detenido las rutas marítimas, pero conocemos todas las rutas, conocemos todas las direcciones de todos los narcotraficantes", aseguró el lunes, a pesar de que no hay evidencia de que los ataques a las embarcaciones de narcotraficantes hayan tenido un impacto en la oferta de drogas en Estados Unidos.
"Conocemos las puertas de sus casas, conocemos todo acerca de ellos. Están matando a nuestra gente, eso es como una guerra. ¿Que si lo haría? Estaría orgulloso", añadió el presidente estadounidense.
Para que una intervención militar estadounidense en México fuera legal, sería necesaria la aprobación tanto del gobierno mexicano como del Congreso de Estados Unidos. Trump ha asegurado que le sería fácil conseguir el apoyo de los legisladores de ambos partidos, y varios congresistas republicanos, como Dan Crenshaw de Texas, quien lidera una comisión legislativa para la lucha contra los carteles, llevan años proponiendo ataques directos contra estas organizaciones criminales.
Las protestas en México, que según la publicación Compact también incluyeron enfrentamientos violentos con la policía, representan la mayor manifestación de oposición pública al gobierno de Sheinbaum hasta la fecha. Estas manifestaciones, que algunos han denominado protestas de la "Generación Z", están motivadas por quejas relacionadas con la violencia de los carteles, la narco-corrupción y, en un subconjunto más pequeño, políticas extremistas.