El papa León XIV llegó este martes a la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona para presidir el acto central de su visita a Cataluña: una misa solemne y la bendición de la Torre de Jesucristo, que coincide con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, según informó El País. El Pontífice fue recibido por los Reyes de España, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, el presidente de la Generalitat Salvador Illa, la presidenta del Congreso Francina Armengol y el alcalde de Barcelona Jaume Collboni, entre otras autoridades.
La Torre de Jesucristo es el punto más alto del templo en construcción y ha cambiado definitivamente el perfil urbano de la capital catalana, ahora coronado por una cruz, según la fuente. La basílica repartió unas 8.000 invitaciones para seguir los actos, tanto en el interior de la iglesia como en el exterior, donde se instalaron pantallas gigantes en la calle Marina, frente a la fachada del Nacimiento, para que miles de fieles pudieran vivir la ceremonia en directo.
La ceremonia en la Sagrada Familia supone la primera presencia de un papa en Barcelona desde que Benedicto XVI consagrara la basílica en 2010, según El País. El acto enlaza directamente con el legado de Gaudí y representa un momento histórico para la ciudad.
**Jornada de fuerte carga social y simbólica**
Antes de llegar a la Sagrada Familia, León XIV desarrolló una intensa agenda en Cataluña marcada por visitas de fuerte carga social. Por la mañana visitó la prisión de Brians, donde se encontró y escuchó a un grupo de presos. "Los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", les dijo el Papa, según la fuente.
Posteriormente, el Pontífice visitó la abadía de Montserrat, donde celebró una misa con la comunidad benedictina. En su discurso en Montserrat, el Papa pidió "renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias" en ámbitos como las redes sociales o los debates políticos, según El País.
Por la tarde, León XIV visitó la iglesia de Sant Agustí del Raval, donde acompañó a medio millar de voluntarios de entidades dedicadas a la caridad. Allí celebró un encuentro con tres organizaciones que ayudan a personas necesitadas en Barcelona: Cáritas Diocesana de Barcelona, Obinso y las religiosas Adoratrices, según la fuente. Varios miembros de las organizaciones contaron su experiencia ayudando a personas con adicciones y a mujeres víctimas de la trata.
**Mensaje contra la soledad de los ancianos**
En Sant Agustí, el Papa respondió a las preguntas de Renzo, un niño de seis años que le había hecho llegar una batería de preguntas en una carta en forma de documental. El niño, en primera fila, escuchaba atento mientras León XIV cargaba contra la soledad "triste" a la que se ven abocados muchos ancianos, según El País.
"No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los adultos mayores, aunque no sean nuestros abuelos, no permitamos que se sientan solos ni desprotegidos", pidió el Papa. León XIV defendió que "en los tiempos que estamos viviendo parece haberse perdido el sentido de la dignidad del ser humano", y agradeció a las tres entidades su "asistencia y acompañamiento con quienes más lo necesitan", según la fuente.
El Papa también habló sobre el deporte con el niño, confesando que aunque le gusta el fútbol, juega a tenis. Dijo que el deporte sirve para crecer sanos en cuerpo, mente y alma, y que "nos recuerda que la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino para recorrer juntos. Quien no sepa pasar la pelota, aunque tenga talento, probablemente va a perder", según El País.
**Tensiones políticas y manifestaciones**
La visita papal no estuvo exenta de tensiones políticas. La Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, las dos entidades organizadoras de la manifestación de la Diada, repartieron unas 5.000 banderas independentistas catalanas entre los fieles que esperaban el paso de León XIV para denunciar lo que consideran "la españolización" de la visita del Pontífice, según la fuente.
"Queremos que tanto el Papa como todo el mundo tengan claro que estamos en un país que aspira a poder ejercer un derecho que se nos conculca como el derecho a la autodeterminación", aseguró Josep Vila, presidente de la ANC, según El País.
Por otro lado, una pancarta de Hazte Oir, en la que se le pedía a León XIV que salvara el Valle de Cuelgamuros, fue exhibida durante varios minutos en un balcón frente a la Sagrada Familia, en la esquina de las calles de Provença y Marina, según la fuente. Testigos de la situación explicaron que después de un rato de silbidos y ruido, una mujer acompañada de otros dos hombres, posiblemente la propietaria, entró al balcón y la descolgó. El Valle de los Caídos ya no existe de manera oficial y se llama Valle de Cuelgamuros, en el marco del proceso de resignificación iniciado por el actual Ejecutivo español, según El País.
**Ambiente festivo y familiar**
Miles de personas se congregaron en las calles del recorrido papal, especialmente en la calle Rosselló, por donde circuló el papamóvil de León XIV sobre las 18.30 en dirección a la Sagrada Familia, según la fuente. Los feligreses vitorearon al Papa a su paso y aplaudieron a los Mossos d'Esquadra que protegían el recorrido.
Nicolás y Margarita consiguieron que el papa León XIV bendijera a su hijo Rafael, de un mes, según El País. Una familia de 170 miembros preparó un cartel enorme esperando la bendición del Pontífice, según la fuente.
Desde los balcones, muchas familias vivieron el momento histórico. Nico Montaner y Lucía Otero llevaban dos meses esperando este momento desde que recibieron el comunicado del colegio religioso que estudia su hija. "Aprovechamos que tenemos un balcón bajo. Tenemos la mejor vista de toda Barcelona", dijeron, según El País. La familia invitó a parientes y amigos para ver al Pontífice.
Entre los invitados estaba Mei, amiga de la familia y creyente. "He tenido la oportunidad de conocer al papa Francisco y no quería perderme la oportunidad de disfrutar de la cercanía y la amabilidad de León XIV", explicó, según la fuente.
**Reacciones de vecinos y visitantes**
Oriol Queraltó, vecino de Sagrada Familia que no se define necesariamente como católico, se acercó al recorrido del Papa por curiosidad. "He venido a ver el ambiente y está un poco la batalla entre turismo, religión y vecinos", contó, según El País. Queraltó señaló que muchos residentes estaban molestos por los cortes de calles, pero veía que el ambiente estaba tranquilo.
"Es un ambiente al que no estoy acostumbrado. Hay mucha gente extranjera, sudamericana, y poca gente autóctona del barrio", explicó. También apuntó una contradicción: "Hay mucha gente que puede que viva aquí en Barcelona y se haya desplazado hoy por el Papa, pero que normalmente no se siente bienvenida en esta zona. Es un poco lo mismo que pasa con el Barça", según la fuente.
**Impacto en la circulación**
El dispositivo para trasladar al Papa y su comitiva desde El Raval hasta el punto donde comenzó el recorrido en el papamóvil, a la altura de paseo de Gràcia y Diagonal, colapsó por un buen rato la circulación por el Eixample de la capital catalana, según El País. La policía optó por enviar los coches de la comitiva del Pontífice por la calle de Pau Claris, en contrasentido, lo que generó el desconcierto de muchos conductores que no esperaban ese corte. Los cláxones no se hicieron esperar y hubo algunos momentos de tensión entre transeúntes, personas en coches y agentes, según la fuente.
**Contexto de la visita papal**
La visita de León XIV a España se desarrolla del 6 al 12 de junio de 2026 y marca la primera visita papal al país desde que Benedicto XVI visitara España en 2011, según El País. Durante el viaje, el Papa viaja a Madrid, Barcelona y las Islas Canarias de Gran Canaria y Tenerife. Muchos de sus compromisos planificados se centran en temas relacionados con personas marginadas, jóvenes y migrantes, junto con reuniones con la realeza española, figuras gubernamentales y funcionarios de la Iglesia.
La ceremonia en la Sagrada Familia representa un momento culminante del viaje, enlazando la dimensión religiosa con el patrimonio cultural y arquitectónico de Barcelona. La bendición de la Torre de Jesucristo en el centenario de la muerte de Gaudí simboliza la continuidad del proyecto del arquitecto catalán y su visión espiritual plasmada en piedra.
En el interior de la basílica, 200 de los asistentes eran obispos que estaban celebrando un encuentro de las dos orillas del Mediterráneo, según la fuente. Más de la mitad de los 8.000 invitados eran fieles de parroquias de la ciudad, y alrededor de la mitad asistieron al acto desde fuera de la basílica, según El País.
La visita papal a Barcelona concluye una jornada intensa que combinó el mensaje social del Pontífice con la celebración del legado arquitectónico y espiritual de Antoni Gaudí, en un momento que quedará marcado en la historia de la ciudad y de la Iglesia católica en España.


