El turismo español bate récords de empleo pero dispara la precariedad laboral con contratos a tiempo parcial
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El turismo español bate récords de empleo pero dispara la precariedad laboral con contratos a tiempo parcial

El sector turístico en España generó 386.000 puestos de trabajo netos entre el primer trimestre de 2023 y 2026, alcanzando 2,8 millones de cotizantes, según datos de la Seguridad Social. Sin embargo, los sindicatos denuncian que las empresas han sustituido los contratos temporales por contratos fijos a tiempo parcial, que alcanzaron un máximo histórico de 547.449 trabajadores, el 25,5% del total de indefinidos en el sector, afectando principalmente a mujeres, inmigrantes y jóvenes.

NEGOCIOS27 MAY 2026

El turismo español vive una paradoja laboral. Mientras el sector celebra cifras récord de visitantes y empleo, los trabajadores enfrentan niveles máximos de precariedad laboral, según revelan los últimos datos del primer trimestre de 2026.

Las cifras de visitantes extranjeros pasaron de 71,6 millones en 2022 a 96,7 millones en 2025, según las fuentes consultadas. Este crecimiento de 25,1 millones de turistas en tres años, a un ritmo anual de 8,33 millones, se ha reflejado directamente en el empleo. El sector aporta actualmente 2,8 millones de cotizantes a la Seguridad Social entre asalariados y autónomos, aproximadamente el 13% del empleo total en España.

Entre el primer trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026, el turismo generó 386.000 puestos netos de asalariados. Esta cifra resulta de la creación de 400.000 empleos indefinidos, un aumento del 23% en tres años, y la destrucción de 14.000 contratos temporales, una reducción del 6%, según los datos disponibles.

La reforma laboral, que penalizaba la creación de empleo eventual, tuvo un impacto directo en la tasa de temporalidad del turismo. Esta pasó del 28,2% en el primer trimestre de 2022, primero en el que se aplicó el cambio legislativo, hasta el 13,7% del primer trimestre de 2026, según las fuentes.

**La sustitución por contratos a tiempo parcial**

Pese a la elevada creación de empleo fijo y la destrucción del temporal, los sindicatos denuncian un efecto de sustitución preocupante. En un informe presentado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) celebrada en enero pasado, la Federación de Servicios de Comisiones Obreras denunció el fuerte repunte de los contratos fijos a tiempo parcial.

"Ha emergido como la vía de escape a la reforma laboral para continuar creando empleo precario. Dado que la norma ha imposibilitado un grueso importante de las contrataciones temporales, las empresas están explotando la vía de la parcialidad para poder organizar las plantillas en sistemas de turnos cada vez más efímeros, en lo que se está instaurando como un modelo de trabajo a demanda encubierto", según el informe sindical.

Los datos del primer trimestre corroboran esta denuncia. De los 2,14 millones de cotizantes con contrato indefinido en el turismo, 547.449 lo eran a tiempo parcial, lo que significa un aumento del 38% en cuatro años, según las fuentes. Esta cifra representa un máximo de la serie histórica en términos absolutos y el segundo más alto en términos relativos, alcanzando el 25,5% del total de contratos indefinidos.

"Las empresas se han aprovechado de resquicios legales para impulsar la parcialidad y seguir ahondando en la precariedad, flexibilizando al máximo la jornada de trabajo y afectando a tres grandes colectivos, como mujeres, inmigrantes y jóvenes. Aquí el contrato a jornada completa es la excepción", dijo Paco Galván, secretario de Hostelería de la Federación de Servicios de Comisiones Obreras.

**La posición empresarial**

Emilio Gallego, presidente de Hostelería de España, organización que representa a 300.000 bares, restaurantes y cafeterías, rebate las críticas sindicales. Gallego considera que la flexibilización del empleo en el turismo es perfectamente compatible con la conciliación.

"La jornada anual en distribución irregular en los convenios permite adaptar los horarios al ritmo de las temporadas altas o bajas, mientras que los puestos de trabajo a tiempo parcial en condiciones de pleno empleo, como en la actualidad, es una vía muy importante para que los jóvenes entren en el mercado laboral y lo compatibilicen con otras actividades", dijo Gallego.

Comisiones Obreras rechaza ambos argumentos al resaltar que contribuyen a elevar la precariedad y el exceso de carga de trabajo, según las fuentes.

**El caso de las camareras de piso**

Uno de los colectivos con peores condiciones es el de las llamadas kellys, camareras de piso. Sara del Mar García, presidenta de Kellys Unión Baleares, que reúne a cerca de 4.000 trabajadoras en el archipiélago, comparte la percepción sindical.

Del Mar asegura que la gran mayoría de contratos que se firman en este colectivo son fijos discontinuos. "Antes de la reforma laboral todos los contratos eran temporales. Ahora todos son fijos discontinuos y el período de prueba se ha ampliado de 15 a 45 días. Esto ha provocado que haya muchas empresas que opten por rescindir el contrato el día 44 alegando que no se pasó el período de pruebas", dijo.

Del Mar reconoce la importancia de la mejora salarial del último convenio firmado, con un alza del 13% en tres años, pero sostiene que ese aumento de sueldo se lo ha comido el alza del coste de la vida, especialmente el de la vivienda, según declaró. Para compensarlo, algunos hoteles ofrecen alojamiento gratuito a sus trabajadores, aunque la presidenta de las kellys en Baleares denuncia las condiciones infrahumanas que han encontrado algunas trabajadoras en Magaluf o Ibiza.

**Críticas a la reforma laboral**

Antonio Pérez, secretario general del sindicato Fetico, apunta a otra razón que justifica el repunte de la parcialidad. "En la última reforma laboral se priorizó rebajar la tasa de temporalidad sin abordar la parcialidad, especialmente la no deseada, el gran problema que tenía ya el mercado laboral en aquella época, y se trató de camuflar con la figura del fijo discontinuo, que en las estadísticas computa como un indefinido a tiempo completo", dijo Pérez.

En opinión de Pérez, también fue un error eliminar el contrato de obra y servicio porque limita las posibilidades de contratar de forma puntual. "El marco normativo es inflexible y no permite solucionar los problemas estructurales del mercado laboral", dijo.

**Implicaciones futuras**

La situación plantea un dilema para el sector turístico español. Por un lado, el crecimiento exponencial de visitantes y la creación masiva de empleo indefinido representan logros económicos significativos. Por otro, la sustitución de contratos temporales por contratos fijos a tiempo parcial genera una nueva forma de precariedad que afecta desproporcionadamente a los colectivos más vulnerables.

La controversia refleja tensiones más amplias en el mercado laboral español sobre cómo equilibrar la flexibilidad empresarial con la protección de los trabajadores. Mientras las empresas argumentan que necesitan adaptarse a la naturaleza estacional del turismo, los sindicatos sostienen que la reforma laboral ha creado lagunas que permiten perpetuar la precariedad bajo nuevas formas contractuales.

Con el turismo representando el 13% del empleo total en España, la resolución de estas tensiones tendrá implicaciones significativas no solo para los 2,8 millones de trabajadores del sector, sino para el conjunto del mercado laboral español. La cuestión de si la parcialidad no deseada será abordada en futuras reformas laborales permanece abierta, mientras el sector continúa batiendo récords de visitantes y los trabajadores enfrentan condiciones laborales cada vez más fragmentadas.

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27 may 2026
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El turismo español vive una paradoja laboral. Mientras el sector celebra cifras récord de visitantes y empleo, los trabajadores enfrentan niveles máximos de precariedad laboral, según revelan los últimos datos del primer trimestre de 2026.

Las cifras de visitantes extranjeros pasaron de 71,6 millones en 2022 a 96,7 millones en 2025, según las fuentes consultadas. Este crecimiento de 25,1 millones de turistas en tres años, a un ritmo anual de 8,33 millones, se ha reflejado directamente en el empleo. El sector aporta actualmente 2,8 millones de cotizantes a la Seguridad Social entre asalariados y autónomos, aproximadamente el 13% del empleo total en España.

Entre el primer trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026, el turismo generó 386.000 puestos netos de asalariados. Esta cifra resulta de la creación de 400.000 empleos indefinidos, un aumento del 23% en tres años, y la destrucción de 14.000 contratos temporales, una reducción del 6%, según los datos disponibles.

La reforma laboral, que penalizaba la creación de empleo eventual, tuvo un impacto directo en la tasa de temporalidad del turismo. Esta pasó del 28,2% en el primer trimestre de 2022, primero en el que se aplicó el cambio legislativo, hasta el 13,7% del primer trimestre de 2026, según las fuentes.

**La sustitución por contratos a tiempo parcial**

Pese a la elevada creación de empleo fijo y la destrucción del temporal, los sindicatos denuncian un efecto de sustitución preocupante. En un informe presentado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) celebrada en enero pasado, la Federación de Servicios de Comisiones Obreras denunció el fuerte repunte de los contratos fijos a tiempo parcial.

"Ha emergido como la vía de escape a la reforma laboral para continuar creando empleo precario. Dado que la norma ha imposibilitado un grueso importante de las contrataciones temporales, las empresas están explotando la vía de la parcialidad para poder organizar las plantillas en sistemas de turnos cada vez más efímeros, en lo que se está instaurando como un modelo de trabajo a demanda encubierto", según el informe sindical.

Los datos del primer trimestre corroboran esta denuncia. De los 2,14 millones de cotizantes con contrato indefinido en el turismo, 547.449 lo eran a tiempo parcial, lo que significa un aumento del 38% en cuatro años, según las fuentes. Esta cifra representa un máximo de la serie histórica en términos absolutos y el segundo más alto en términos relativos, alcanzando el 25,5% del total de contratos indefinidos.

"Las empresas se han aprovechado de resquicios legales para impulsar la parcialidad y seguir ahondando en la precariedad, flexibilizando al máximo la jornada de trabajo y afectando a tres grandes colectivos, como mujeres, inmigrantes y jóvenes. Aquí el contrato a jornada completa es la excepción", dijo Paco Galván, secretario de Hostelería de la Federación de Servicios de Comisiones Obreras.

**La posición empresarial**

Emilio Gallego, presidente de Hostelería de España, organización que representa a 300.000 bares, restaurantes y cafeterías, rebate las críticas sindicales. Gallego considera que la flexibilización del empleo en el turismo es perfectamente compatible con la conciliación.

"La jornada anual en distribución irregular en los convenios permite adaptar los horarios al ritmo de las temporadas altas o bajas, mientras que los puestos de trabajo a tiempo parcial en condiciones de pleno empleo, como en la actualidad, es una vía muy importante para que los jóvenes entren en el mercado laboral y lo compatibilicen con otras actividades", dijo Gallego.

Comisiones Obreras rechaza ambos argumentos al resaltar que contribuyen a elevar la precariedad y el exceso de carga de trabajo, según las fuentes.

**El caso de las camareras de piso**

Uno de los colectivos con peores condiciones es el de las llamadas kellys, camareras de piso. Sara del Mar García, presidenta de Kellys Unión Baleares, que reúne a cerca de 4.000 trabajadoras en el archipiélago, comparte la percepción sindical.

Del Mar asegura que la gran mayoría de contratos que se firman en este colectivo son fijos discontinuos. "Antes de la reforma laboral todos los contratos eran temporales. Ahora todos son fijos discontinuos y el período de prueba se ha ampliado de 15 a 45 días. Esto ha provocado que haya muchas empresas que opten por rescindir el contrato el día 44 alegando que no se pasó el período de pruebas", dijo.

Del Mar reconoce la importancia de la mejora salarial del último convenio firmado, con un alza del 13% en tres años, pero sostiene que ese aumento de sueldo se lo ha comido el alza del coste de la vida, especialmente el de la vivienda, según declaró. Para compensarlo, algunos hoteles ofrecen alojamiento gratuito a sus trabajadores, aunque la presidenta de las kellys en Baleares denuncia las condiciones infrahumanas que han encontrado algunas trabajadoras en Magaluf o Ibiza.

**Críticas a la reforma laboral**

Antonio Pérez, secretario general del sindicato Fetico, apunta a otra razón que justifica el repunte de la parcialidad. "En la última reforma laboral se priorizó rebajar la tasa de temporalidad sin abordar la parcialidad, especialmente la no deseada, el gran problema que tenía ya el mercado laboral en aquella época, y se trató de camuflar con la figura del fijo discontinuo, que en las estadísticas computa como un indefinido a tiempo completo", dijo Pérez.

En opinión de Pérez, también fue un error eliminar el contrato de obra y servicio porque limita las posibilidades de contratar de forma puntual. "El marco normativo es inflexible y no permite solucionar los problemas estructurales del mercado laboral", dijo.

**Implicaciones futuras**

La situación plantea un dilema para el sector turístico español. Por un lado, el crecimiento exponencial de visitantes y la creación masiva de empleo indefinido representan logros económicos significativos. Por otro, la sustitución de contratos temporales por contratos fijos a tiempo parcial genera una nueva forma de precariedad que afecta desproporcionadamente a los colectivos más vulnerables.

La controversia refleja tensiones más amplias en el mercado laboral español sobre cómo equilibrar la flexibilidad empresarial con la protección de los trabajadores. Mientras las empresas argumentan que necesitan adaptarse a la naturaleza estacional del turismo, los sindicatos sostienen que la reforma laboral ha creado lagunas que permiten perpetuar la precariedad bajo nuevas formas contractuales.

Con el turismo representando el 13% del empleo total en España, la resolución de estas tensiones tendrá implicaciones significativas no solo para los 2,8 millones de trabajadores del sector, sino para el conjunto del mercado laboral español. La cuestión de si la parcialidad no deseada será abordada en futuras reformas laborales permanece abierta, mientras el sector continúa batiendo récords de visitantes y los trabajadores enfrentan condiciones laborales cada vez más fragmentadas.

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