La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú mantiene en vilo al país con un resultado extremadamente ajustado. Con el 96% escrutado, el izquierdista Roberto Sánchez lidera con el 50,05% de los votos, apenas 20.000 papeletas por encima de la derechista Keiko Fujimori, según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). El voto exterior y más de 1.500 actas observadas definirán al próximo presidente en un proceso que podría extenderse por días o semanas, mientras seguidores de Sánchez convocan manifestaciones para "defender la victoria del pueblo".