Las compañías alemanas continúan apostando por el mercado chino a pesar de las crecientes advertencias del gobierno sobre los riesgos de una excesiva dependencia. China ha vuelto a convertirse en el principal socio comercial de Alemania, con un intercambio de 185.900 millones de euros entre enero y septiembre de 2025, mientras el gobierno alemán promueve una estrategia de 'reducción de riesgos' en medio de tensiones geopolíticas.