Compañías de todo el sector tecnológico enfrentan una crisis de costos en inteligencia artificial tras agotar sus presupuestos anuales en apenas meses, según revelan múltiples casos documentados. Uber gastó todo su presupuesto de codificación con IA para 2026 en abril, mientras Microsoft revocó licencias de herramientas de desarrollo y Priceline vio renovaciones de contratos hasta cinco veces más caras, según reportó TechCrunch. El problema surge porque aunque los precios por token han bajado, el consumo se ha disparado exponencialmente con la adopción masiva de agentes autónomos de IA.