

Las últimas encuestas presidenciales en Chile, publicadas antes de la veda electoral, muestran a Jeannette Jara liderando la primera vuelta, mientras que en la derecha se observa una reconfiguración con José Antonio Kast perdiendo terreno frente al ascenso de Johannes Kaiser, según datos revelados este viernes.
Las recientes encuestas presidenciales chilenas revelan un panorama político complejo y aparentemente contradictorio a pocos días de las elecciones. Según los sondeos publicados este viernes, Jeannette Jara gana con holgura la primera vuelta en todas las mediciones, según informa el diario El País.
En el sector de la derecha, se observa una tendencia que podría alterar significativamente las predicciones previas. José Antonio Kast, quien hasta hace poco daba por seguro su paso a la segunda vuelta y eventual triunfo en diciembre, experimenta una sostenida baja en las preferencias. Simultáneamente, Johannes Kaiser muestra una tendencia al alza que, de mantenerse, podría llevarlo a disputar la papeleta decisiva, de acuerdo con la misma fuente.
Las encuestas también indican que la candidatura de Evelyn Matthei no ha logrado el repunte esperado, a pesar de los esfuerzos realizados en el último tramo de campaña. Según El País, estas aspiraciones se han visto perjudicadas por declaraciones polémicas de la candidata, como referencias a "muertes inevitables" y comentarios sobre un supuesto "espíritu de venganza" que animaría a algunos familiares de detenidos desaparecidos y al Plan Nacional de Búsqueda.
Un dato significativo que emerge de estos sondeos es que los votos combinados de las candidaturas de derecha y extrema derecha alcanzarían casi el 60% de las preferencias. Más preocupante aún para el sector progresista es que, en un escenario de segunda vuelta, la candidata del progresismo perdería en todas las configuraciones posibles, según señala El País.
Este panorama electoral, sumado al hecho de que los temas dominantes en la discusión presidencial son la seguridad pública, la inmigración ilegal y los recortes fiscales, ha fortalecido la interpretación de que Chile experimenta un giro a la derecha, similar a lo observado en varios países de la región y del mundo.
Sin embargo, el análisis presentado por El País advierte contra interpretaciones apresuradas sobre supuestos giros ideológicos del electorado chileno. El medio recuerda que conclusiones similares se extrajeron tras el estallido social de 2019 y el plebiscito de 2020, cuando se habló de una "izquierdización" del país, mientras que la derrota del 4 de septiembre de 2022 y la victoria del partido Republicano en 2023 alimentaron la tesis contraria.
Según el análisis, detrás de estos aparentes vaivenes electorales existen constantes y tendencias de largo plazo que no se ajustan fácilmente a las categorías tradicionales de izquierda y derecha. El artículo señala que las ciencias sociales han identificado malestares y frustraciones derivados del proceso de modernización neoliberal que no han encontrado solución en la política convencional.
El comportamiento electoral de los chilenos, especialmente desde la implementación del voto obligatorio, muestra patrones que difícilmente pueden interpretarse como adscripciones ideológicas claras. Según El País, "la masa que ahora acude a las urnas, sobre todo aquellos sectores que antes se restaban, vota con lógicas más expresivas que ideológicas. Vota para castigar, para expresar su desacuerdo, vota más en contra que a favor".
El artículo cita como ejemplo ilustrativo el caso de la región de Valparaíso, donde Rodrigo Mundaca se impuso en segunda vuelta en todas las comunas, incluidas trece en las que habían sido electos alcaldes de Chile Vamos semanas antes, demostrando la volatilidad y pragmatismo del electorado.
El análisis concluye que "Chile no se ha vuelto ni de derecha ni de izquierda", sino que la sociedad chilena mantiene demandas aparentemente contradictorias: orden y cambios, libertad individual y seguridad social, Estado presente y Estado eficiente, democracia política y mano dura contra la delincuencia.
Esta complejidad del electorado chileno, según el medio, presenta tanto desafíos como oportunidades para todos los sectores políticos. Si bien el escenario actual parece favorable para las derechas, que "saben agitar temores y prometer orden", también ofrece posibilidades para que las izquierdas y el progresismo puedan revertir la situación en una eventual segunda vuelta.
El artículo recuerda que "Chile, con voto obligatorio y votación masiva, rechazó de manera contundente la constitución de Kast" y que existe una valoración positiva de ciertas políticas progresistas, como las leyes laborales impulsadas por Jeannette Jara.
Finalmente, El País advierte que un diagnóstico erróneo, como aquel que afirma categóricamente que "Chile se derechizó", podría impedir a los sectores progresistas actuar con la inteligencia y eficacia necesarias para enfrentar el actual escenario electoral.