Escalada militar entre Estados Unidos e Irán por el control del estrecho de Ormuz deja un marinero desaparecido
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Escalada militar entre Estados Unidos e Irán por el control del estrecho de Ormuz deja un marinero desaparecido

Estados Unidos e Irán protagonizan su tercera oleada de enfrentamiento militar en una semana, con bombardeos estadounidenses que han alcanzado más de 300 objetivos iraníes y ataques iraníes contra buques mercantes y bases militares estadounidenses en la región del Golfo Pérsico. El conflicto, que teóricamente se encuentra bajo un alto el fuego desde abril, ha escalado dramáticamente en torno al control del estratégico estrecho de Ormuz, donde un marinero indio permanece desaparecido tras el ataque a un portacontenedores chipriota el domingo 12 de julio, mientras Washington y Teherán ofrecen versiones contradictorias sobre el estado de la vía marítima vital para el comercio mundial.

INTERNACIONAL12 JUL 2026

La tensión entre los dos países ha alcanzado niveles críticos tras el colapso de las negociaciones que se suponía debían durar 60 días desde la firma de un memorando de entendimiento el 17 de junio. Según el presidente estadounidense Donald Trump, ambas naciones habían llegado a un acuerdo el sábado en Mascate, Omán, en el que Irán "cedió en todo". Sin embargo, menos de una hora después de que los iraníes abandonaran la sala de negociaciones, lanzaron un dron contra un buque mercante, según Trump en una entrevista con la cadena NBC.

El portacontenedores de bandera chipriota GFS Galaxy fue atacado la noche del sábado al domingo a poco más de cuatro millas náuticas del cabo Musandam, en aguas omaníes. El ataque provocó un incendio en cubierta que obligó a la tripulación a abandonar el barco. De los 11 marineros indios a bordo, 10 fueron rescatados, pero uno permanecía desaparecido al caer la noche del domingo al lunes, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de India. Nueva Delhi protestó duramente contra el ataque.

La Guardia Revolucionaria iraní anunció que había atacado a un segundo buque por utilizar la ruta sur del estrecho, que Teherán considera una violación del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio. Según la interpretación iraní del acuerdo, los buques solo pueden circular por el estrecho bajo aprobación y supervisión iraní. Washington, por su parte, considera que la apertura debe ser total e incondicional.

En respuesta a estos ataques, Estados Unidos lanzó una nueva andanada de bombardeos el domingo. El Comando Central estadounidense anunció que en la oleada de ataques del sábado había alcanzado 140 objetivos en territorio iraní, entre ellos centros de comunicaciones, emplazamientos de misiles y almacenes de munición. En total, según el comunicado, las fuerzas estadounidenses han bombardeado esta semana más de 300 objetivos en territorio iraní. El domingo, según medios iraníes, se reanudaban los ataques estadounidenses, que golpeaban el puerto de Bandar Abás y la isla de Qeshm.

Un oficial estadounidense informó a la Agencia Associated Press que los ataques se dirigieron contra sistemas de misiles y defensa aérea, así como contra pequeños barcos utilizados por la Guardia Revolucionaria Islámica en varios lugares alrededor del estrecho, con el objetivo de degradar la capacidad de Teherán para atacar el transporte marítimo comercial.

Irán respondió con una campaña de misiles y drones contra objetivos estadounidenses en países vecinos. La Guardia Revolucionaria declaró haber atacado bases militares estadounidenses en Jordania, Kuwait, Baréin y Qatar con misiles balísticos y drones. En Qatar, varios misiles balísticos fueron lanzados contra la base aérea de Al Udeid, utilizada por Estados Unidos. El Ministerio de Defensa qatarí aseguró que sus defensas aéreas habían "interceptado" los proyectiles, pero los restos del ataque hirieron a tres personas, incluido un niño, que fueron hospitalizadas.

En Baréin, donde se encuentra la 5ª Flota de la Armada estadounidense, las sirenas de alarma sonaron hasta en tres ocasiones a lo largo de la mañana del domingo. Los Emiratos Árabes Unidos también reportaron que sus sistemas de defensa aérea respondieron a una amenaza de misiles. En Kuwait, un empleado de una compañía petrolera resultó herido en un ataque con dron reclamado por Irán.

Según medios iraníes, los ataques estadounidenses han causado una veintena de muertos y más de cien heridos desde el martes. Medios estatales iraníes reportaron que un oficial del ejército iraní, identificado como el teniente Hamidreza Dehghan, fue asesinado en un ataque al puerto de Jask en el sur de Irán.

El estado del estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal punto de fricción entre los dos adversarios, muy por encima del programa nuclear iraní que Trump había presentado como razón para ir a la guerra en febrero. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, organismo establecido en mayo para gestionar el tráfico marítimo y controlado por la Guardia Revolucionaria iraní, advirtió de que el tránsito a través de Ormuz ha quedado suspendido a raíz de "los movimientos ilegales" de Estados Unidos y que las peticiones de cruce no serán procesadas hasta que "la calma y la estabilidad sean restauradas".

Sin embargo, Trump insistió en que el estrecho permanece abierto al tráfico de barcos mercantes. "Sí, está abierto. Anoche les bombardeamos a mansalva", afirmó en su entrevista con NBC. El Comando Central estadounidense también aseguró que la vía marítima está abierta "para todos los barcos" que quieran cruzarla legalmente. "Irán no controla el estrecho. El tráfico fluye", indicó el mando en un comunicado distribuido por redes sociales.

El impacto en el tráfico comercial ha sido significativo. Desde la firma del acuerdo hasta el 5 de julio, una media de una docena de buques diarios habían elegido la ruta sur, a través de aguas omaníes y con protección estadounidense, frente a la ruta norte controlada por Irán o el corredor central, sembrado de minas navales. Sin embargo, en los últimos días solo se ha atrevido a utilizarla un buque diario. El hostigamiento iraní intenta, aparentemente, forzar a los cargueros a recurrir a la ruta norte que Teherán controla, para intentar ir imponiendo algún tipo de tarifa por los cruces.

La tensión nace en parte de dos modos diferentes de interpretar el sucinto memorando de entendimiento firmado el 17 de junio. El documento de 14 puntos estipula que durante el proceso negociador Irán mantendrá Ormuz abierto sin ningún tipo de peaje, aunque deja la puerta abierta a lo que pueda ocurrir después. Washington considera que la apertura debe ser total e incondicional, mientras que Teherán interpreta que el acuerdo formaliza su control de hecho sobre el paso marítimo.

Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y jefe negociador considerado de la línea dura, amenazó en una publicación en la red social X: "La era de los acuerdos unilaterales se ha terminado. Mantened la palabra o pagad el precio por ello". Mohsen Rezai, consejero del líder Supremo Mojtaba Jameneí, declaró a la agencia ISNA: "Este paso estratégico [Ormuz] es más importante que docenas de bombas atómicas, y la República Islámica de Irán lo protegerá".

En un comunicado, la Guardia Revolucionaria acusó a Estados Unidos de "imponer su voluntad" respecto a las negociaciones sobre Ormuz y la ruta omaní, que considera "ilegal". Remarcó que los ataques estadounidenses a lo largo de la costa sur del país han recibido "una respuesta aplastante" y advirtió de que, en caso de continuar, la respuesta "será más dura".

Un alto cargo estadounidense había declarado a un grupo de periodistas el viernes, bajo la condición del anonimato, que en los contactos a través de los mediadores Omán y Qatar, Irán había contado que los ataques contra los barcos mercantes habían sido obra de una facción dentro del régimen que se opone a la paz con Estados Unidos y quiere boicotear el memorando de entendimiento. Teherán ha negado esas alegaciones.

La respuesta iraní incluyó ataques contra Omán y Qatar, dos de los principales mediadores en el conflicto. Hasta ahora, Irán había negado la autoría de al menos tres ataques sufridos por Omán, pero el domingo las autoridades iraníes asumieron la responsabilidad de haber atacado una base naval estadounidense en el país que el día anterior había acogido a su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi. El Gobierno omaní convocó al embajador iraní en Mascate para protestar oficialmente por el ataque.

La comunidad internacional ha expresado su preocupación. El Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró en un comunicado el domingo: "Estos ataques deben parar". Kuwait denunció que "la continuación de los ataques constituye una peligrosa escalada que exacerbará la tensión y la inestabilidad en la región, y minan los esfuerzos diplomáticos por resolver estas crisis por medios pacíficos". Otros Estados de la región y el Consejo de Cooperación del Golfo han condenado también la respuesta iraní.

Pakistan, que ha jugado un papel central en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, ha llamado a ambas partes a "mostrar moderación". El ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, subrayó durante una llamada telefónica con su homólogo iraní Abbas Araghchi que "el diálogo y la diplomacia siguen siendo el único camino viable para resolver disputas y lograr una paz y estabilidad duraderas en la región".

Qatar emitió una advertencia marítima urgente el domingo, instando a todos los propietarios y usuarios de buques marítimos a suspender temporalmente la navegación y las actividades marítimas, incluidos barcos recreativos, lanchas rápidas y otras embarcaciones, hasta nuevo aviso, "por preocupación por la seguridad pública".

La escalada representa un punto de quiebre en los esfuerzos diplomáticos que habían logrado un alto el fuego en abril tras meses de intenso conflicto. El memorando de entendimiento de junio establecía un período de negociación de 60 días para alcanzar un acuerdo de paz definitivo que incluyera el futuro del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Sin embargo, las interpretaciones divergentes sobre qué significa "mantener abierto" el estrecho y quién controla efectivamente la vía marítima han demostrado ser un obstáculo insuperable en las primeras dos semanas de negociaciones.

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12 jul 2026
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La tensión entre los dos países ha alcanzado niveles críticos tras el colapso de las negociaciones que se suponía debían durar 60 días desde la firma de un memorando de entendimiento el 17 de junio. Según el presidente estadounidense Donald Trump, ambas naciones habían llegado a un acuerdo el sábado en Mascate, Omán, en el que Irán "cedió en todo". Sin embargo, menos de una hora después de que los iraníes abandonaran la sala de negociaciones, lanzaron un dron contra un buque mercante, según Trump en una entrevista con la cadena NBC.

El portacontenedores de bandera chipriota GFS Galaxy fue atacado la noche del sábado al domingo a poco más de cuatro millas náuticas del cabo Musandam, en aguas omaníes. El ataque provocó un incendio en cubierta que obligó a la tripulación a abandonar el barco. De los 11 marineros indios a bordo, 10 fueron rescatados, pero uno permanecía desaparecido al caer la noche del domingo al lunes, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de India. Nueva Delhi protestó duramente contra el ataque.

La Guardia Revolucionaria iraní anunció que había atacado a un segundo buque por utilizar la ruta sur del estrecho, que Teherán considera una violación del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio. Según la interpretación iraní del acuerdo, los buques solo pueden circular por el estrecho bajo aprobación y supervisión iraní. Washington, por su parte, considera que la apertura debe ser total e incondicional.

En respuesta a estos ataques, Estados Unidos lanzó una nueva andanada de bombardeos el domingo. El Comando Central estadounidense anunció que en la oleada de ataques del sábado había alcanzado 140 objetivos en territorio iraní, entre ellos centros de comunicaciones, emplazamientos de misiles y almacenes de munición. En total, según el comunicado, las fuerzas estadounidenses han bombardeado esta semana más de 300 objetivos en territorio iraní. El domingo, según medios iraníes, se reanudaban los ataques estadounidenses, que golpeaban el puerto de Bandar Abás y la isla de Qeshm.

Un oficial estadounidense informó a la Agencia Associated Press que los ataques se dirigieron contra sistemas de misiles y defensa aérea, así como contra pequeños barcos utilizados por la Guardia Revolucionaria Islámica en varios lugares alrededor del estrecho, con el objetivo de degradar la capacidad de Teherán para atacar el transporte marítimo comercial.

Irán respondió con una campaña de misiles y drones contra objetivos estadounidenses en países vecinos. La Guardia Revolucionaria declaró haber atacado bases militares estadounidenses en Jordania, Kuwait, Baréin y Qatar con misiles balísticos y drones. En Qatar, varios misiles balísticos fueron lanzados contra la base aérea de Al Udeid, utilizada por Estados Unidos. El Ministerio de Defensa qatarí aseguró que sus defensas aéreas habían "interceptado" los proyectiles, pero los restos del ataque hirieron a tres personas, incluido un niño, que fueron hospitalizadas.

En Baréin, donde se encuentra la 5ª Flota de la Armada estadounidense, las sirenas de alarma sonaron hasta en tres ocasiones a lo largo de la mañana del domingo. Los Emiratos Árabes Unidos también reportaron que sus sistemas de defensa aérea respondieron a una amenaza de misiles. En Kuwait, un empleado de una compañía petrolera resultó herido en un ataque con dron reclamado por Irán.

Según medios iraníes, los ataques estadounidenses han causado una veintena de muertos y más de cien heridos desde el martes. Medios estatales iraníes reportaron que un oficial del ejército iraní, identificado como el teniente Hamidreza Dehghan, fue asesinado en un ataque al puerto de Jask en el sur de Irán.

El estado del estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal punto de fricción entre los dos adversarios, muy por encima del programa nuclear iraní que Trump había presentado como razón para ir a la guerra en febrero. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, organismo establecido en mayo para gestionar el tráfico marítimo y controlado por la Guardia Revolucionaria iraní, advirtió de que el tránsito a través de Ormuz ha quedado suspendido a raíz de "los movimientos ilegales" de Estados Unidos y que las peticiones de cruce no serán procesadas hasta que "la calma y la estabilidad sean restauradas".

Sin embargo, Trump insistió en que el estrecho permanece abierto al tráfico de barcos mercantes. "Sí, está abierto. Anoche les bombardeamos a mansalva", afirmó en su entrevista con NBC. El Comando Central estadounidense también aseguró que la vía marítima está abierta "para todos los barcos" que quieran cruzarla legalmente. "Irán no controla el estrecho. El tráfico fluye", indicó el mando en un comunicado distribuido por redes sociales.

El impacto en el tráfico comercial ha sido significativo. Desde la firma del acuerdo hasta el 5 de julio, una media de una docena de buques diarios habían elegido la ruta sur, a través de aguas omaníes y con protección estadounidense, frente a la ruta norte controlada por Irán o el corredor central, sembrado de minas navales. Sin embargo, en los últimos días solo se ha atrevido a utilizarla un buque diario. El hostigamiento iraní intenta, aparentemente, forzar a los cargueros a recurrir a la ruta norte que Teherán controla, para intentar ir imponiendo algún tipo de tarifa por los cruces.

La tensión nace en parte de dos modos diferentes de interpretar el sucinto memorando de entendimiento firmado el 17 de junio. El documento de 14 puntos estipula que durante el proceso negociador Irán mantendrá Ormuz abierto sin ningún tipo de peaje, aunque deja la puerta abierta a lo que pueda ocurrir después. Washington considera que la apertura debe ser total e incondicional, mientras que Teherán interpreta que el acuerdo formaliza su control de hecho sobre el paso marítimo.

Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y jefe negociador considerado de la línea dura, amenazó en una publicación en la red social X: "La era de los acuerdos unilaterales se ha terminado. Mantened la palabra o pagad el precio por ello". Mohsen Rezai, consejero del líder Supremo Mojtaba Jameneí, declaró a la agencia ISNA: "Este paso estratégico [Ormuz] es más importante que docenas de bombas atómicas, y la República Islámica de Irán lo protegerá".

En un comunicado, la Guardia Revolucionaria acusó a Estados Unidos de "imponer su voluntad" respecto a las negociaciones sobre Ormuz y la ruta omaní, que considera "ilegal". Remarcó que los ataques estadounidenses a lo largo de la costa sur del país han recibido "una respuesta aplastante" y advirtió de que, en caso de continuar, la respuesta "será más dura".

Un alto cargo estadounidense había declarado a un grupo de periodistas el viernes, bajo la condición del anonimato, que en los contactos a través de los mediadores Omán y Qatar, Irán había contado que los ataques contra los barcos mercantes habían sido obra de una facción dentro del régimen que se opone a la paz con Estados Unidos y quiere boicotear el memorando de entendimiento. Teherán ha negado esas alegaciones.

La respuesta iraní incluyó ataques contra Omán y Qatar, dos de los principales mediadores en el conflicto. Hasta ahora, Irán había negado la autoría de al menos tres ataques sufridos por Omán, pero el domingo las autoridades iraníes asumieron la responsabilidad de haber atacado una base naval estadounidense en el país que el día anterior había acogido a su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi. El Gobierno omaní convocó al embajador iraní en Mascate para protestar oficialmente por el ataque.

La comunidad internacional ha expresado su preocupación. El Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró en un comunicado el domingo: "Estos ataques deben parar". Kuwait denunció que "la continuación de los ataques constituye una peligrosa escalada que exacerbará la tensión y la inestabilidad en la región, y minan los esfuerzos diplomáticos por resolver estas crisis por medios pacíficos". Otros Estados de la región y el Consejo de Cooperación del Golfo han condenado también la respuesta iraní.

Pakistan, que ha jugado un papel central en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, ha llamado a ambas partes a "mostrar moderación". El ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, subrayó durante una llamada telefónica con su homólogo iraní Abbas Araghchi que "el diálogo y la diplomacia siguen siendo el único camino viable para resolver disputas y lograr una paz y estabilidad duraderas en la región".

Qatar emitió una advertencia marítima urgente el domingo, instando a todos los propietarios y usuarios de buques marítimos a suspender temporalmente la navegación y las actividades marítimas, incluidos barcos recreativos, lanchas rápidas y otras embarcaciones, hasta nuevo aviso, "por preocupación por la seguridad pública".

La escalada representa un punto de quiebre en los esfuerzos diplomáticos que habían logrado un alto el fuego en abril tras meses de intenso conflicto. El memorando de entendimiento de junio establecía un período de negociación de 60 días para alcanzar un acuerdo de paz definitivo que incluyera el futuro del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Sin embargo, las interpretaciones divergentes sobre qué significa "mantener abierto" el estrecho y quién controla efectivamente la vía marítima han demostrado ser un obstáculo insuperable en las primeras dos semanas de negociaciones.

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