Rusia está aprovechando una escasez crítica mundial de misiles interceptores de defensa aérea mientras intensifica sus ataques aéreos contra Ucrania, según advierten expertos que señalan que la falta de suministros del sistema Patriot está creando una "ventana de vulnerabilidad" para los países que dependen de ellos. La escasez afecta tanto a Ucrania como a estados del Golfo Pérsico y a miembros de la OTAN, en medio de una producción insuficiente y el agotamiento de arsenales tras meses de guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.